miércoles, 30 de noviembre de 2016

Free - Live! (1971): Crítica review


por Alberto Iniesta (@A_Maqueda_8)
del blog Discos



…Y fue un éxito rotundo. Para darse cuenta de cómo funciona la industria de la música, una banda tan cojonuda como Free quedó relegada a un segundo plano en aquellos maravillosos años que fueron los primeros setenta. Este disco salió cuando el grupo ya se había disuelto, en parte por ese inmerecido ostracismo hasta que salió el álbum Fire And Water dado que eran unos músicos de primera y en parte por ese choque entre Paul Rodgers y Andy Fraser. Y arrasó. Free tenían fama de un directo atronador, y con este disco cualquier duda al respecto queda inmediatamente disipada.





Tuvo tanto éxito este LP que reconsideraron su decisión y volvieron para grabar un par de discos enormes, sobre todo ese Free At Last, que junto a otros como Tons Of Sobs y el ya mencionado Fire And Water componen una discografía cojonuda que, aunque no alcanza el nivel mediático de monstruos como Deep Purple o Black Sabbath, en lo musical tiene poco o nada que envidiarles. Para la historia queda este acojonante artefacto que contrasta brutalmente con la engañosa simplicidad de la portada. Importante: en caso de perderte, sigue las líneas de bajo de Andy Fraser. Enseguida te llevarán por el buen camino. Play!




Arrancan con su tema más famoso, el imprescindible All Right Now. Un riff al que Angus y Malcolm le tienen mucho que agradecer, y que en esta versión en directo introduce matices distintos respecto a la de estudio. Notable Rodgers, haciendo lo que quiere y demostrando un rango vocal solo al alcance de los más grandes. En I’m A Mover Andy Fraser nos deja helados con esa pedazo de línea de bajo que, sin quitar protagonismo a la guitarra de Paul Kossoff, reclama también un rol destacado y lo consigue a base de un virtuosismo brutal. Be My Friend, que comienza reposada para ir subiendo decibelios, es uno de los temas más personales del grupo, tocando esa necesidad que tantas veces tenemos de que alguien confíe en nosotros (“daría todo lo que tengo con tal de que alguien crea en mí”, canta Rodgers). Otro de los momentos más brillantes viene de la mano de Mr. Big, probablemente la mayor concentración de virtuosismo de todo el disco. Los incendiarios solos de Paul Kossoff, uno de los músicos más infravalorados, alcanzan aquí su cénit, alternándose con el bajo de Fraser que nos deja un solo a las cuatro cuerdas digno del mismísimo John Entwistle.

La versión The Hunter sorprende por la gran expectación del público, que aclama este tema más que ninguno, aunque todo cobra sentido cuando se ponen a tocarla. Paul Kossoff de nuevo hace un espléndido trabajo, sacando brillo a cada traste para ofrecer un resultado impecable, y mención aparte merece la labor de Simon Kirke a las baquetas. Músico de un nivel superlativo, poco después tocaría con Paul Rodgers en Bad Company, otro maravilloso grupo. Y para terminar, un delicioso Get Where I Belong donde se puede degustar el lado más acústico del grupo donde, como no podía ser de otra manera, se salen. Free, solo apto para paladares exquisitos amantes del hard rock bluesero setentero que busquen un grupazo que llevarse a los oídos. Cuando los pongas, sube el volumen. Tu tocadiscos lo agradecerá.


All Right Now



The Hunter



Mr. Big



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2 comentarios:

  1. eran acojonantes,y lo seguiran siendo,aunque siempre su sonido me sonaron mas americanos que ingleses

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    1. Paul Rodgers es un músico brutal, ya sea solo con free o con bad company. Y es cierto eso que comentas, suenan de miedo desde luego. Salud!

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