miércoles, 9 de noviembre de 2016

Antonio Vega - Básico (2002): Crítica del disco review



por Alberto Iniesta (@A_Maqueda_8)
del blog Discos





Además de ser uno de los tipos más queridos de nuestro panorama, también es uno de los mayores genios que ha conocido nuestro país, y en este acústico de principios de siglo Antonio desnuda sus canciones y nos muestra una sensibilidad como muy pocos a lo largo de nuestra historia. Cuando se habla de Antonio Vega siempre hay que hacerlo en presente puesto que, aunque él ya no esté entre nosotros, nos queda su voz y esas letras tan suyas que son por derecho propio eternas y que nunca morirán.


Al final quedan las canciones, que en este precioso concierto acústico grabado en el círculo de Bellas Artes de Madrid ganan enteros y absorben esa esencia tan particular que desprende Antonio. Su voz suena tan íntima que asusta y emociona a partes iguales. En esta ocasión viene acompañada de acertadas guitarras y unas teclas que, lejos de imponerse, se muestran como un complemento excelente. Que empiece ya.





Lucha de Gigantes, uno de los himnos de la banda que le dio a conocer, da comienzo de una forma cruda y auténtica, muy en la línea de Antonio: “en un mundo descomunal siento mi fragilidad.” “Me da miedo la enormidad donde nadie oye mi voz”. Nosotros, por suerte, sí que la escuchamos. A medio camino nos presenta una situación muy común en el día a día como son los momentos donde faltan fuerzas para seguir adelante: “tan pronto vi el mañana inalcanzable, como un paseo la cima inexpugnable”. La recuperación de Atrás es un acierto total y el paso de la versión eléctrica de estudio original a este acústico llena de nuevos matices el tema y lo enriquece. El himno que es El Sitio De Mi Recreo (cuando se habla de genios es frecuente el uso de la palabra himno) es una parada esencial en el suculento viaje de su carrera como solista, pero no la mejor. Háblame a los ojos toca un tema como la madurez de manera excepcional, mirando de manera literal a los ojos al tiempo que ya pasó: “no le tengo miedo al tiempo que se va, yo sé que se parecen sueño y realidad”.




De un nivel excelente es también Una Décima De Segundo, donde Antonio se permite un cameo con el humor para declarar con sorna aquello de “y es que no hay nada mejor que imaginar, la física es un placer”. Brindamos por cada décima de segundo en forma de canciones que nos ha dado Antonio cuando suenan los acordes de Esperando Nada. Es un riff brillantemente adaptado al formato acústico por Carlos Raya, que hace como tantas veces más un gran trabajo a las seis cuerdas. Pocos como él pueden presumir de haber tocado con genios como Antonio Vega o Quique González, además de su trayectoria en el grupazo que fue Sangre Azul. Volviendo a la canción, habla (o llora) por sí sola con una crudeza sobrecogedora: “vivo en la calle, estudio de aprendiz con libros que en la escuela nunca vi”.




Pone fin a lo que es el concierto la inolvidable Chica De Ayer, una de las canciones mejor escritas en español. El uso de la mandolina le aporta un nuevo sonido, pero definitivamente se echa en falta ese sonido tan depurado de la eléctrica. De los otros dos temas grabados en estudio, sobresale San Antonio sobre Materia Oscura. Líricamente más poderosa, casi se convierte en himno instantáneo.

Las sensaciones al acabar el cd no pueden ser más positivas: siempre es un placer escuchar a Antonio. Pura vida…


Y Háblame A Los Ojos


Una Décima De Segundo


Esperando Nada


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2 comentarios:

  1. respetado y querido por todos,y un pedazo de compositor,lastima la droga,que se ha llevado tanto talento.....icono de la movida,y que tiene hasta el nombre de una plazuela en Malasaña.Voy a escucharlo de nuevo,hace años que no lo oigo.saludos alberto

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  2. Simplemente un genio, yo le pondría una avenida. Hacen falta más calles en Madrid de artistas, que los tenemos y muy buenos. Abrazaco para ti!!

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