
No hace mucho, veía unos vídeos del Bridges to Bremen, aquel concierto que The Rolling Stones filmaron oficialmente para su gira de 1997. En ese entonces Mick Jagger, Keith Richards y Charlie Watts superaban por poco los cincuenta años de edad, mientras que Ronnie Woods estaba cerca de cumplirlos. Ya eran leyendas claramente, sin embargo, lucían inquietos, renovados en energía, plenos, vigentes y capaces de maravillar a un joven adolescente como yo en aquel entonces. Treinta años han pasado, lo cual le entrega inevitablemente un condimento demasiado especial a este Foreign Tongues, un álbum que llega tan solo tres años después del más que correcto Hackney diamonds (2023) e increíblemente no solo supera la vara dejada por este, sino que se enmarca como el mejor disco de los stones por lo bajo desde Voodoo Lounge (1995). Así, como se lee.






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