La banda chipriota de death metal melódico Ka'aper lanzó su nuevo álbum When Gods Walked The Earth. El disco fue grabado en el estudio casero de la banda y mezclado y masterizado por Max Barishnikov. Junto a los detalles, te damos la posibilidad de escuchar el disco completo y, también, unas palabras sobre el grupo.
Heathen representó dentro de la segunda oleada una vía distinta y especialmente interesante: la de un thrash capaz de incorporar melodía, desarrollo y amplitud compositiva sin perder contundencia. Frente a la inmediatez del golpe frontal, la banda apostó por canciones más abiertas, por un trabajo de guitarras más elaborado y por una relación más ambiciosa entre técnica y estructura. Esa combinación dio lugar a una música que conservaba el pulso del estilo, pero lo proyectaba hacia un horizonte más complejo. En Heathen, el thrash no se limitaba a arrasar: también quería construir, matizar y expandirse.


por Dani Matute (@dmatuteb)
Habrá entre vosotros quien piense que Zucchero es un sinvergüenza, que no entiende ni una pizca de blues. Pero yo creo que este álbum es un homenaje a los grandes padres del blues y del soul pero sin copiarlos. Más como reescribiéndolo (aparte de los robos tradicionales en el italiano a la figura inconmensurable de Joe Cocker) para llevarlo a otro terreno, usando los mismos instrumentos y esquemas, pero a su manera: por ejemplo, los versos parecen encaminados a adaptarse a la música, con el sonido más americano posible, con juegos de palabras que hacen referencia. a la jerga americana o dialecto.
Forbidden tendía a la precisión y Heathen a la expansión melódica, Vio-lence llevó el thrash hacia una zona de fricción más cruda, más nerviosa y más físicamente agresiva. Su música parecía funcionar al borde del descontrol, pero esa impresión era precisamente parte de su potencia: riffs cortantes, cambios de dirección abruptos, una sensación constante de aceleración y un ataque vocal que convertía cada tema en una descarga de adrenalina. Vio-lence captó una verdad esencial del género: que el thrash no solo debía sonar rápido o pesado, sino también corporal, peligroso y tenso, como si la canción estuviera a punto de quebrarse sin llegar nunca a hacerlo.
por JLBM
Cuando Forbidden volvió a los escenarios en 2023 y 2025, el repertorio habló antes que cualquier comunicado: las canciones que más pesan en su historia siguen siendo “Chalice of Blood”, “Through Eyes of Glass”, “Step by Step” y “March into Fire”, es decir, el núcleo duro de los dos primeros discos. En las estadísticas de directo de setlist.fm, “Chalice of Blood” figura como la canción más tocada del grupo, por delante de “Through Eyes of Glass”, “Step by Step”, “March into Fire” y “Forbidden Evil”; y los setlists recientes confirman que el regreso ha vuelto, sobre todo, en ese eje formado por el debut y el segundo álbum, con “Divided by Zero” como injerto de presente más visible. Esa fotografía resume el problema central de su catálogo: no estamos ante una banda sin legado, sino ante una banda cuyo legado ha sido canonizado de forma muy selectiva.

La banda búlgara de groove/thrash metal BrainMaze ha lanzado su nuevo tema titulado "Nightmare & Reality". La mezcla estuvo a cargo de Ilarion Ivanenko (Ucrania) y la masterización, realizada en los estudios Finnvox por Mika Jussila (Finlandia). Por aquí abajo os damos la posibilidad de escucharlo y, además, unas palabras sobre el grupo para que lo conozcáis mejor.
ÁCS
En una publicación anterior, dedicada al equipo del Betis Balompié que vio la luz en esta misma colección de la Editorial Valenciana, os dejamos los detalles generales que se aplican también a este álbum; a ella remito para no ser redundante. Hoy toca ofrecer los datos particulares de este otro dedicado al equipo del Zaragoza Club de Fútbol, el cual también jugó en esta temporada 1941-1942 en segunda división. Tanto el Zaragoza como el Betis obtuvieron el ascenso directo a primera división para la temporada siguiente. Por cierto, el Barcelona estuvo a punto de descender a segunda pues tuvo que disputarse el puesto en un partido contra el Murcia.


FORBIDDEN Y LA PARADOJA DEL VIRTUOSISMO TARDÍO
La segunda muerte de Forbidden no ocurrió en un escenario, ni en un estudio, ni siquiera en una reunión formal. Ocurrió, de manera casi antiépica, en un vuelo de regreso desde Chile en 2012, cuando el cantante Russ Anderson comunicó al grupo que ya no podía seguir girando por el desgaste físico que le suponía la carretera. La banda acababa de atravesar, otra vez, el ciclo clásico del metal veterano: retorno ilusionante, disco nuevo, festivales, cambios de formación, desgaste logístico. Pero en Forbidden ese patrón siempre tuvo un coeficiente adicional de fragilidad. No era una banda construida para sobrevivir por inercia. Dependía de una química muy concreta: un guitarrista-director musical obsesivo, un cantante excepcional pero exigente para sí mismo, y una segunda línea de músicos capaces de convertir riffs velozmente concebidos en estructuras de alta precisión. Cuando uno de esos elementos dejaba de encajar, la máquina entera perdía su equilibrio.