ZEPPELIN ROCK: Poesía erótica
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domingo, 8 de diciembre de 2013

Poesía erótica española - Yo soy Martigüelo


Seguimos con romances (lo digo por la entrada anterior a esta). Romances anónimos de nuestros Siglos de Oro que a veces nos deparan sorpresas eróticas como la que hoy nos ocupa. Martigüelo es el protagonista de este romance que difícilmente encontraréis en la Red, una composición que publicose por primera vez en 1595 en la Séptima parte de flor de varios romances, y que posteriormente, corregida, se añadió al Romancero general de 1600 y, luego, a otras obras que cuyo título creo innecesario nombrar. En fin, estábamos con Martigüelo o Martihuelo, nombre apócrifo que viene a designar en este poema a alguien (¿o algo?; me diréis) que gusta mucho a las tiernas muchachas en flor (o no, pues de hecho no hace falta serlo para gustar de los sabrosos alimentos y embates que de él se derivan). Quizá algún avispado o avisado lector induzca su verdadera naturaleza. Os dejo en su compañía, mozas. Nos habla con deleitosa ironía, con dilogías, con antítesis, con... mucho cachondeo, vamos.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Poesía erótica española - Romance Trágico: "Por los montes de Coñares"



Esta es la primera vez que se publica en la Red este llamado "Romance Trágico", poema anónimo de los Siglos de Oro en el que se se fragua y lleva a efecto una tragedia. Una tragedia planteada y desarrollada a modo de festiva alegoría que se ampara en recursos propios de los libros de caballerías, como observamos en los nombres de los "caballeros" o en una toponimia que encuentra parangón con la que pudiéramos leer en las sagas de los Amadises o Palmerines. Todo es coña, pero con un cachondeo y choteo lingüístico bien trabado que ofrecen al lector un festín de delicias neológicas que no son sino emblema de la aguda a la par que cómica y lividinosa sensibilidad del vate anónimo que se camufla tras estas letras. Internémonos por los montes de Coñares y... a ver qué pasa.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Poesía erótica española - En esta ciudad había (de Sebastián de Horozco)


Queridos amigos y amantes de la poesía erótica escrita en español, hoy os traemos por estas líneas una nueva poesía de Sebastián de Horozco, un poeta que ya os presentamos hace unos meses a colación de otro poemita suyo donde daba consejos a las damas para quedar preñadas. En fin, en este caso se trata de un texto más extenso, pero igualmente de agradable, suculenta y gozosa lectura. Texto del que hemos actualizado las grafías para que mejor pueda entenderse. Elige nuestro excelso poeta también la estrofa llamada redondilla, como en la ocasión de marras, y lo hace para contarnos una historieta chocarrera y chusca que roza los inverosímil. Chascarrillo rimado que, si bien se mira, recuerda sobremanera esa otra "fábula del cangrejo" de Diego Hurtado de Mendoza con la que ya pasasteis, recordad, un rato gratísimo. Leed lo que, en esta ocasión, se le entra por el proxenal (dice el autor, y yo me parto) a esta remilgada damisela.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Poesía erótica española - Érase un largo y colosal carajo



Se publicó como anónimo este soneto dieciochesco en el aconsejable Diccionario Secreto del ya fallecido Nobel ilustrísimo don Camilo José Cela y Trulock. Tanto ese libro, publicado por Alianza en varios tomos, como los 5 de que consta la Enciclopedia del Erotismo, salida igualmente de su pluma, son de agradable y regocijada lectura, y que no habrían de faltar en doméstica biblioteca si es que esta es de precio, o lo pretende. He aquí el susodicho soneto, el de marras, que a más de uno le recordará en el comienzo al quevedesco "Érase un hombre..." No, no es nariz en este caso, sino un inmenso carajo de dos cuartas al que intentan vencer impíos bujeros sin conseguirlo. Agotador trabajo el que les espera a estos ejemplares singulares tan apreciados, según creo, entre el femenil coro. Leed.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Poesía erótica española - La fábula del cangrejo de Diego Hurtado de Mendoza



Más allá de ponernos a discutir de si el poeta, militar, noble y diplomático español Diego Hurtado de Mendoza (m. 1575) fue el autor del Lazarillo de Tormes, asunto en boga en toda época, nos interesa pergeñar algunos retazos sobre su obra literaria como vate puntero en la España renacentista. Como Boscán y Garcilaso habían hecho previamente, coqueteó este militar y poeta (sí, como Manrique o Garcilaso) con los metros de la poesía italiana. Pero tampoco son de nuestro interés estos emboscados asuntos, al menos en esta circunstancia. Conviene decir, ahora sí, que Hurtado de Mendoza es un adalid de la poesía satírica de aquel tiempo, y más aún revelan sus buenas trazas las incursiones contadas en la poesía erótica. Quizá "La fábula del cangrejo" (en octavas reales, por cierto, en endecasílabos) sea la más conocida; fábula de moral enseñanza algo escasa, pero sí de un didactismo erótico evidente. Sacados los excursos mitológicos, que al caso vienen (todo hay que decirlo) si bien empañan un poco la composición retardando el remate de la trama, la historia es de una brutal y sutil causticidad, pero además nos enseña (pragmáticamente) el método para sacar cangrejos curiosos ocultos en vaginales órganos y esto es de una evidente utilidad. Todo es probar si llega el caso. Es extensa, pero vale la pena llegar hasta el final.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Poesía erótica española - El sombrerero (de Tomás de Iriarte)



No ha mucho que publicamos en esta sección un poema erótico-festivo de ese gran fabulista dieciochesco llamado Tomás de Iriarte que llevaba el título de "Respuesta a una dama", de recomendable lectura (pasen usías por ici, please). Como todo poeta serio o didáctico, más aún de este neoclásico siglo, también don Tomás tenía su lado oscuro. Si bien su poesía erótica se aleja un tanto de lo pornográfico (como no lo hace, por ejemplo, la de Samaniego; o si no, comprúebalo aquí mismamente), sí pretende jugar al menos festivamente con lo erótico.

sábado, 26 de octubre de 2013

Poesía erótica española - La chiquita es la mejor


Las virtudes de la mujer pequeña han sido referidas y cantadas a lo largo de nuestra historia literaria, siendo que encontraron natural acomodo en el verso castellano, ya desde que el Arcipreste de Hita, en su Libro del Buen Amor no topase en barras en derramar elogios sobre sus cualidades positivas en todos los sentidos (aunque luego concluya con ese "del mal tomar, lo menos, díselo el sabidor" y quedar peor que Cagancho en Almagro). En fin, también la poesía popular se hizo eco de esta idea repetida que ensalza el bien que reside en las mujeres de estatura menuda. Este que os traigo por aquí es poema anónimo de nuestros Siglos de Oro, y como veis, el vate encomia el amor incendiario que habita el pequeño cuerpo de estas pequeñas damas. Ni gorda ni flaca ni alta; una diminuta canijilla y a disfrutar, que esto son dos días con anteayer.

sábado, 19 de octubre de 2013

Poesía erótica española - A Robustiano Cipotón (Camilo José Cela)


Un día -yo era joven- cayó en mis manos el libro de Camilo José Cela La insólita y gloriosa hazaña del cipote de Archidona (Tusquets, 1977), de la colección La sonrisa vertical, dirigida por Luis G. Berlanga, el director de cine. El librito incluía un desplegable inusual además de un intercambio de cartas cruzadas entre el ínclito premio Nobel y otras personalidades (con Alfonso Canales mayormente) sobre el insólito acontecimiento ocurrido en ese pueblo malagueño de Archidona en octubre de 1971. De ello hízose incluso un corto en 1978, que tenéis que ver. Pero a lo que vamos: en esas cartas que forman parte del libro, el escritor gallego incluye un poema escrito de su puño y letra que por su gracia y virtudes literarias os copio aquí debajo. Es Cela puro.

sábado, 12 de octubre de 2013

Poesía erótica española - Cierta dama que en un balcón estaba



Tratamos esta vez de un soneto anónimo atribuido a Quevedo en ciertas ediciones antológicas, como en la recomendable Cancionero de obras alegres. El pintor (quiero decir el escritor) nos describe una jocosa a la par que morbosa escena robada. Un exhibicionismo quizá no premeditado, una mirada lasciva que encuentra el objetivo idóneo, una consecuencia inmediata de resultados eréctiles o esparraguiles,  y una conversación chusca, de sainete de elevado tono, de un costumbrismo agradecido por ofrecérnoslo en crudo sin el frecuente retoque rosáceo y con el afeite de moralina. La dama se pretende refinada al menos en las formas, pero el labrador se muestra burdo y grosero en su expresión, más aún en ese acto final de... Leedlo.

sábado, 5 de octubre de 2013

Poesía erótica española - ¿Qué me quiere, señor?

¿Y quién le dice a usted que no son estos dos picaruelos los que conversan en el poema?

He aquí una poesía anónima de 1610 que supone una auténtica lección para el incipiente aprendizaje de lo que significa la palabra sinónimo, pero también sobre las diferencias de uso y connotaciones que cada uno de los vocablos de que se sirve el ingenioso interlocutor en sus respuestas tenían en la época. En este caso, la dama no destaca por su finura, al menos en el lenguaje, y lejos de ser melindrosa acomete a la recio, valorando en el lenguaje bruto y llano el aliño cabal del acto impuro, regla que entiende a la primera el voraz degustador del ácido fruto que a las claras se le ofrece, y de buena gana. Una delicia de soneto para quien sepa apreciar las virtudes que atesora. Coméoslo. Y de nada. Salud.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Poesía erótica española - El perrito faldero


Este que os traigo por aquí en un día como hoy en que el otoño parece querer entrar ya definitivamente trayéndonos un cielo nublado y un aire fresquito (que se agradece de veras) es otro poema rescatado de un manuscrito de los cientos, miles, que existen en la Biblioteca Nacional. Habla la dama, como viene ocurriendo desde las medievales jarchas y las cantigas de amigo, y lo hace con ese singular lenguaje con dobles sentidos en que las palabras sugieren más que dicen, y ese, en principio, inocente perrillo faldero, se convierte de un plumazo en un referente huidizo que lleva a nuestras neuronas más indecentes a efectuar asociaciones indecorosas y libérrimas. Y quizá aciertan. Bueno, en realidad no van mal encaminadas. No es otra la intención del poeta (anónimo), esa es la verdad. Por cierto, cuidado con esos perritos falderos tan de moda, que luego van al pan. ¡Quién fuera perrito algunas veces, chatungos!

sábado, 21 de septiembre de 2013

Poesía erótica española - El diablo sois, que no zorra, la Catalinorra

Así me imagino yo a la Catalinorra (no sé qué pensáis).

Este estribillo lo recogía Correas en el siglo XVII en su famoso, trabajado y muy recomendable Vocabulario de refranes: "El diablo sois, que no zorra, la Catalinorra". Esta Catalinorra, tanto como su variante, sin sufijo despectivo, Catalina, es nombrada con frecuencia en la poesía popular: "Tienes el moño alto, / Catalinorra. / ¿Quieres que te lo amague / con una porra?" dice, por ejemplo, un estribillo en forma de seguidilla que recogí en la Mancha. Margit Frenk, en su memorable Corpus, añande algunas más, verbigracia: "Si te echaren de casa, / la Catalina, / si te echaren de casa, / vente a la mía". Os dejo con esta, graciosa y chusca, simbólica y eufemística, otro pequeño tesoro erótico-festivo de nuestra rica poesía de los Siglos de Oro. ¡Ñaca! Y cuidado con esos caracoles que vienen acompañados de soldados.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Poesía erótica española - ¿Hay quien me compra un juguete?

Ninguno de estos juguetes parece responder a la descripción del del poema

Este romance con estribillo que algunos ha querido atribuir a Luis de Góngora pertenece a un manuscrito anónimo de 1581 de la Biblioteca del Palacio Real de Madrid. Un juguete está hecho para jugar y el amor tiene mucho de juego, de entretenimiento, de risa, de gozo. Cuando nos crecen pelos y se nos estiran las patas (mientras la infancia huye de nosotros de manera infame) aún nos quedan juguetes como estos para servirnos de ellos a manera de recuerdo nostálgico. Jugad, hermanos, que no falte el juego en vuestras vidas. Jugad y mucho, que esto son dos días con anteayer.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Poesía erótica española - Dámelo, Periquito, perro

Posible dama del poema con su Periquito (dándoselo)

He aquí otro de estos poemas eróticos de nuestros siglos de Oro de agradable lectura con el que me he topado, construido sobre el estribillo "dámelo, Periquito, perro. / Periquito, dámelo". Ese "lo" ya sabéis que en este tipo de poesía, tanto como en el lenguaje popular, lleva un peligro de "no te agaches". Otra vez, el poema está puesto en boca de una mujer, una dama ansiosa por que Perico (hipocorístico de Pero, antiguo Pedro) le dé esa cosa que se oculta eufemísticamente mediante un lenguaje metafórico y esos rodeos tan logrados que dejan ver solo lo preciso, aquello que sugiere más que dice y que, dejando volar un poco nuestra torcida imaginación, intuimos entre la niebla. "Y si aprietas por detrás" (madre mía, es que no quiero ni mirar).

domingo, 25 de agosto de 2013

Poesía erótica española - Soy toquera y vendo tocas

Posible dama del poema

Si en la anterior entrada de esta serie nos solazábamos con algunas adivinanzas eróticas populares de los Siglos de Oro, ahora, y en continuación con esa vena del pueblo, he aquí una letrilla anónima que fue publicada en 1593 en la Tercera parte de Flor de varios romances y que figura también en el Cancionero moderno de obras alegres, editado en 1875, en donde se atribuye por capricho a don Luis de Góngora.

domingo, 11 de agosto de 2013

Poesía erótica española - Adivinanzas eróticas de los Siglos de Oro


El manuscrito del libro titulado Libro de diferentes cosicosas contiene un total de 72 de estas adivinanzas eróticas, de las cuales os he escogido las que a mí más gracia me hacen. Ya sabéis la mecánica de estos enigmas: todo parece indicar que la descripción del plato que se nos presenta sugiere una imagen erótica, cuando, en realidad, lo que se describe es algo más inocente que el cayado de un pastor. A la adivinanza tradicional estas particulares añaden un poquito de sal y pimienta al asunto y, más aún, consiguen con más frecuencia la sonrisa y el dejar en evidencia al que, haciendo una lectura sesgada, ofrece soluciones subiditas de tono. Leed, hermanos. La solución la ofrecemos escrita al revés, como en el texto original, y en cursiva.

domingo, 21 de julio de 2013

Poesía erótica española - "La receta" (Félix María de Samaniego, El jardín de Venus)


No es la primera vez , como tampoco será la última, que recurrimos a ese divertido libro de Félix Mª de Samaniego que vino a titularse póstumamente El jardín de Venus. Aunque algo subido de tono, si queréis, y apartándose de las sutilezas de gran parte de la poesía erótica de los Siglos de oro, Samaniego, más burdo, más ordinario y zafio, escribió este libro, que no deja de tener su encanto, de modo que lo aconsejo como amena lectura de verano. Hoy os dejo el poema titulado "La Receta", que tiene como protagonista a una monjita algo renuente a aceptar la regla; y es que, cuando naturaleza obra, las ideas se deslizan hacia los arrabales. La figura de la abadesa lasciva también es tópica en este tipo de poemitas, ligeros a la par que atractivos.

domingo, 14 de julio de 2013

Poesía erótica española - Coplas populares manchegas eróticas


Esta selección que os ofrezco hoy (no será la última vez que lo haga) son cantarcillos algo picarescos, algo procaces, algo subidos de tono, recogidos en la Mancha conquense, y forman parte de un pretencioso trabajo en dos tomazos que anda por ahí. Son coplillas algo ñoñas a veces, algo burdas en otros casos, donde los dobles sentidos buscaban provocar las evidentes relaciones a las que nuestro cerebro es tan aficionado (bueno, esto ya lo dijo Freud, para el que una simple farola era un símbolo fálico, según conocido poema de Nicanor Parra). Largo y tendido podría hablarse de los mecanismos (entiéndase recursos literarios) de los que se valen estos poemitas rurales (de rus, ruris) y campestres. Desde aquí solo pretendemos dejar una muestra en espera de que la misma colme vuestras expectativas. La mayoría son cuartetas asonantadas, pero de vez en cuando se cuela alguna seguidilla.

domingo, 7 de julio de 2013

Poesía erótica española - ¿Qué hacéis, zapatero mocoso?


Noble y bien tejido ejemplo de metáfora erótica elaborada es este villancico anónimo del siglo XVI que incluye un estribillo también registrado por Gonzalo de Correas en su conocido Vocabulario de refranes. El zapaterillo interrogado resultó no ser tan mocoso: "con dos amigos detrás", dice; será...

domingo, 30 de junio de 2013

Poesía erótica española - El cura enfermo (romance popular)



Son ya unos cuantos los poemas de tema erótico que han pasado por este apartado dominical (amén), pero creo que es la primera vez que traigo a colación un poema popular y en versión registrada por el menda. "El cura enfermo" es un romance vulgar muy extendido por España en sus correspondientes variantes, que recogí en esta zona para cierto Cancionero popular de la Mancha conquense que anda por ahí. Un romance, por cierto, con estribillo, para ser cantado. Como en la mayoría de la poesía popular, tampoco en este caso el curilla coprotagonista de la historia esbozada sale bien parado, concurriendo en él principal vicio que se le achacan a estos representantes de Dios en la Tierra: la lascivia, la concupiscencia, que en ocasiones se pone en práctica con resultados milagrosos. Lean, lean.