Bueno, chicos, dejó la cigüeña por casa una colección a la que le tenía ganas. Hay que saber esperar la ocasión en esas tiendas de segunda mano que tanto han proliferado por la Red en la actualidad y, cuando se presenta la ocasión, hacerse uno con ese producto que le entusiasma y por el que (ellos no lo saben) uno pagaría millones, trillones, la vida (junto con la bolsa). Mirad que me gustaban los Mortadelos, Sacarinos, Percebes, Rompetechos, etc. (por no hablar de TBOs y Pulgarcitos), pero los héroes de Marvel (que en mi tiempo llegaban a través de Vértice) eran mi perdición; aunque entre ellos tuve también mis favoritos, no creáis: La Masa, Los cuatro fantásticos, El capitán América, Thor, Spiderman o El hombre de Hierro eran quizá los que más me gustaban (los leía como a dentelladas), pero tampoco le hacía ascos a los grupos, del tipo Los Vengadores o Triple Acción. ¿Y qué os voy a contar de aquellos Relatos Salvajes de Artes Marciales? (ya os hablaré de estos).