miércoles, 30 de marzo de 2016

Crónica de Whole Lotta Band en Barcelona - Sala Bóveda, 26/03/2016



Alfonso Díaz (del blog Rockeando)


Si existe una formación que revolucionó la historia del rock durante el siglo pasado esos fueron Led Zeppelin. Indagando en el extenso catálogo de los londinenses uno puede percibir la esencia del rock n´ roll en cualquiera de sus múltiples vertientes. Desafortunadamente, somos muchos los que por cuestiones de edad nunca pudimos disfrutar de la magia que desplegaban Page, Plant, Jones y Bonzo en directo, y por razones obvias nunca podremos quitarnos esa espinita. Es por ello por lo que cobra especial relevancia la labor de formaciones como Whole Lotta Band. No era esta la primera ocasión en que los mallorquines pisaban los escenarios de la capital catalana, y lo cierto es que, pese a las festividades de Semana Santa, la sala Bóveda acabó registrando un magnifico aspecto para acoger su descarga.


Presentándose sin teloneros que calentaran el ambiente, el cuarteto hizo gala de su devoción ofreciéndonos un repertorio impecable, en el que bucearon a lo largo de más de dos horas a través de toda la discografía de los británicos para ofrecernos algunos pasajes verdaderamente memorables. Y es que los mallorquines no se limitaron a reproducir las canciones tal y como fueron grabadas en sus versiones de estudio, sino que, rizando el rizo, se embarcaron en esos extensos desarrollos instrumentales con los que nos hicieron viajar a la década de los setenta. Tampoco quisieron olvidarse de la indumentaria propia de la época, con Dani Magaña (Page) luciendo el dragón en la pernera de sus pantalones, el look tejano de Juanjo Amengual (John Paul Jones), los pantalones de campana y la indomable melena dorada del vocalista Patricio Assef (Robert Plant), ni tampoco el kit transparente de Jose Palomino (John Bonham).




Como era previsible la media de edad fue bastante elevada y la audiencia reunida fiel devota del inmortal legado que nos dejaron Page & cía. Con mucha fuerza el cuarteto irrumpió en escena para captar nuestra atención con una soberbia colección de clásicos, recurriendo a algunas de las piezas más potentes del repertorio de los británicos. De modo que estos primeros compases del show estarían marcados por la flema roquera que destilaron trallazos incontestables como “We´re Goona Groove”, que era la encargada de abrir la caja de Pandora con un fantástico sonido aunque con un volumen en las voces algo deficiente. El mítico "Black Dog", que abría su cuarto trabajo, fue el elegido para contagiarnos su feroz garra roquera, para acto seguido, y sin darnos ni un segundo de tregua, sumergirnos en el imprescindible riff de bajo de "Communicatiom Breakdown", durante el que Dani nos ofreció el primer alarde solista de la noche.

Con la atención del público era buen momento para cambiar de tercio y adentrarnos en esos suculentos desarrollos marca de la casa, mostrando otra de los múltiples facetas de los Zeppelin. Para ello Juanjo aparcaría su bajo para hacerse cargo de los teclados haciendo volar nuestra mente por los bucólicos paisajes de “Misty Mountain Hop”. Con las puertas de la percepción abiertas de par en par, no podían faltar los magnificentes melodías orientales de “Kashmir”, con un Patricio absolutamente desatado regalándonos una sentida interpretación que acabó recabando una de las mayores ovaciones de la noche. La faceta más bluesy de los británicos estaría representada por la emotiva “Since I´ve Been Loving You”, mientras que la encargada de hacernos mover los pies con su contagioso ritmo sería “How Many More Times”.




Pese a no extenderse excesivamente a la hora de las presentaciones, Patricio se encargó de recordarnos que lo suyo es un tributo a los directos de la mítica formación londinense, quizá por ello piezas como “Good Times Bad Times”, sonaron más potentes y en versión más extensa que la registrada en su debut homónimo de 1969. Uno tras otro los clásicos iban cayendo para provocar el delirio de una audiencia que explotaba al reconocer cada uno de los temas. Uno de los que mejor acogida obtuvo, poniendo a todos los presentes a cantar su estribillo, fue “Ramble On”, que con su ácida psicodelia conseguía elevar, aun más, el ambiente en el recinto.

Para los amantes de ese blues oscuro y cadencioso los mallorquines nos tenían preparada una suculenta versión de “Dazed And Confused”, con Dani nuevamente llevando las riendas del tema mientras se acercaba a Patricio para posicionarse en el centro del escenario reproduciendo una de las estampas más icónicas de la historia del rock. Como no podía ser de otra forma, tampoco quisieron dejarse en el tintero su personal homenaje a John Henry Bonham en “Moby Dick”, con un fantástico de Jose Palomino, que acabó aporreando su kit con las manos ante el delirio generalizado de la audiencia.

Muchas fueron las poses y los ticks que el cuarteto nos ofreció a lo largo del show para emular a sus ídolos y dar una mejor ambientación a la velada. Quizás otro de los momentos mágicos de la noche llegaría cuando Dani sacó a escena una guitarra de doble mástil para interpretar una de las piezas más emblemáticas de la historia del rock, “Starway To Heaven”, que nos puso los pelos de punta con su brutal in-crescendo y con el final a capela entre Patricio y el público.

Encarando la recta final del show los mallorquines apostarían por volver a recuperar la fiereza roquera contenida en “Heartbreaker” y ,como no, otro de los buques insignia dentro de la historia de la música, un marchoso “Rock N´Roll”, que fue coreado con reverencial pasión por todos los presentes. Con casi dos horas cumplidas de recital, era obvio que tan suculenta velada estaba tocando a su fin, pero antes despedirse definitivamente el cuarteto nos tendría preparadas varias sorpresas más. Absolutamente abrumadora sonaría la imparable “Whole Lotta Love” que conseguía que el ambiente de fiesta no decayera en el recinto, mientras que la elegida para poner el colofón definitivo a la velada, tras la acostumbrada foto de familia desde la batería, sería una impecable “Immigrant Song”.

Tal y como prometieron Whole Lotta Band nos deleitaron con más de dos horas de vibrante y ardiente rock n´roll, ofreciéndonos un detallado repaso por la carrera de uno de los referentes indiscutibles de la música contemporánea. Siempre resulta difícil ofrecer un tributo de calidad y garantías, pero aun más cuando se intenta rendir pleitesía a uno de los mejores.

Alfonso Díaz (Rockeando)

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