viernes, 23 de septiembre de 2016

The Cramps – Stay sick! (1990): Crítica review


by King Piltrafilla (@KingPiltrafilla)




Amigos, si a un amante de la estética pin-up de los 50 como yo, enamorado de las imágenes vintage, la música, el cine exploitation, las portadas de Eerie o Creepy y el erotismo hay una artista que le resulta icónica, esta es sin duda –obviando a bc– la californiana Kristy Marlana Wallace, más conocida por el nombre artístico de Poison Ivy. Y es que las nuevas generaciones quizás vean a Lady Gaga o a Rihanna como la personificación del erotismo y la provocación –Dios, quita la venda de sus ojos– pero mucho antes estuvo esta mujer, cantando sobre voodoo, ovnis, mutilaciones y sexo, mucho sexo, algo que no sólo podía escucharse en sus letras sino que podía verse en su manera de vestir y de tocar junto a su esposo, el malogrado Lux Interior. Ambos formaron parte de la incipiente escena punk del mítico club neoyorquino CBGB y crearon The Cramps, influyente banda que se convirtiría en el referente del psychobilly –surrealista mezcla de punk, rock clásico y rockabilly– durante más de treinta años y de inspiración de diversos y variopintos artistas, ¿o no pensáis que Alaska y Mario Vaquerizo son unos impersonator ibéricos de Poison y Lux? Otra cosa es que Olvido pueda compararse a Kristy, claro.




Pero antes, mucho antes de la muerte de Lux y de la desaparición del grupo, decidí comprarme su último cedé para hacerme una idea de cómo sonaban. Recordad, amigos, que estábamos en la era preinternet, esa que hoy no concebimos, pero que ocupa la mayor parte de las vidas de algunos de nosotros. Total, que quiso la casualidad que me encontrase en la estantería de mi tienda de discos –supongo que tratándose de un cedé sería Discos Castelló– este Stay sick!, una reedición de su cuarto álbum de 1990 que contaba con Lux Interior a las voces, Poison Ivy a las guitarras, Candy Del Mar al bajo –esta fue su primera colaboración en estudio– y Nick Knox a la batería, en la que sería su última contribución como miembro del grupo. Grabado en los Music Grinder studios de Hollywood con Poison Ivy a la producción, Stay sick! contaba con portada del propio Lux Interior fotografiando a la modelo Ukhan Kizmiaz, que –lo habéis adivinado– no era otra que Poison Ivy jugando con las palabras (You can kiss my ass). 

El track list, que corresponde a la reedición de Big beat records de 1993, fue: 

Bop pills 
God damn rock & roll 
Bikini girls with machine guns 
All women are bad 
The creature from the black leather lagoon 
Shortnin’ bread 
Daisys up your butterfly 
Everything goes 
Journey to the center of a girl 
Mama oo pow pow 
Saddle up a buzz buzz 
Muleskinner blues 
Her love rubbed off 
Her love rubbed off (LIVE) 
Bikini girls with machine guns (LIVE)




El cedé se inicia con Bop pills, un rock clásico cincuentero al igual que God damn rock & roll. Y es que, ya os lo digo ahora, The Cramps no se apartan ni un ápice de su estilo, ese rockabilly crudo y puro mezclado con punk, rock clásico y la inconfundible y sincopada manera de cantar de Lux. Bikini girls with machine guns es el gran éxito del álbum, único de la carrera de The Cramps que logró meterse en el Top 40 UK. Su estribillo con esa base rítmica machacona y la icónica foto de Poison Ivy para el single son inolvidables. All women are bad es más de lo mismo, con esa declaración They got groovy wiggly tails, they got horns on their head, all women are bad, all women are bad, yeah que tiene continuidad en The creature from the black leather lagoon, en la que –con ese título no podéis esperar otra cosa– se respira cine de horror de serie B (por cierto, el clip es impagable, con un violento Lux vistiendo un tanga de cuero y Poison al límite de sensualidad). Entonces llega Shortnin’ bread, versión de una vieja canción folk pasada por el tamiz de los Cramps. Y la verdad es que tampoco hay mucho más que decir. Con Daisys up your butterfly continúa el mismo sonido, al igual que con el resto de temas, esa mezcla de garage, Jerry Lee Lewis, clasicismo –a cargo de Poison Ivy– y punk desaforado e histriónico a cargo del malogrado Lux Interior sin desmerecer ese bajo omnipresente de Candy Del Mar, desde la roquera Everything goes hasta la genial e hilarante versión del Muleskiner blues de Jimmie Rodgers, un tema redneck a más no poder que en la voz de Lux cobra un inusitado matiz. Her love rubbed off de Carl Perkins es otra inequívoca muestra del amor que esta pareja sentía por los sonidos clasicos cincuenteros. Y hasta aquí el track list de la versión original de Enigma records. La que poseo, una reedición posterior, incluye sendas grabaciones en directo de este último tema de Perkins y del single Bikini girls with machine guns.




Total, que os acompaño la grabación completa y los imperdibles clips de Bikini girls with machine guns y The creature from the black leather lagoon. Dicen sus incondicionales que este no es su mejor álbum, pero como muestra de su sonido no está nada mal.








¡Feliz fin de semana! 
©King Piltrafilla

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