lunes, 5 de septiembre de 2016

Lou Reed - Rock 'N' Roll Animal (1974): Crítica review


por Alberto Iniesta (@A_Maqueda_8)
del blog Discos




Si un genio como Lou Reed se rodea de músicos a la altura de las canciones que componen este maravilloso disco, entonces el resultado no puede ser malo. No se trata solo de eso: este álbum se ha ganado la inmortalidad unánime porque los cortes aquí incluidos superan, y de qué manera, a sus respectivas versiones en estudio. Habrá a quien le suene a tópico, pero las canciones hablan por sí solas. 



La sencillez de la portada esconde un disco que es puro rock and roll, ejecutado de manera impecable por esa banda que acompaña a Lou, destacando especialmente a Steve Hunter y Dick Wagner a las guitarras, dejándonos unos solos memorables. Lo suyo no es casualidad: un año más tarde del lanzamiento de este LP estaban con Alice Cooper en su disco Welcome To My Nightmare. Todo encaja, el talento está ahí y cuando se junta solo nos queda disfrutarlo. Y en este directo hay una sobredosis de talento que enseguida nos encargamos de aprovechar los que lo escuchamos. Precisamente su mayor hándicap quizá es el reducido número de canciones que contiene: cinco se antojan insuficientes teniendo en cuenta que podría haber incluido alguna más de su obra en solitario, de la que solo hay presente una canción. Son todas las que están, pero no están todas las que son. Pero ya va siendo hora de que suene el disco y los altavoces anuncien el glorioso sonido del rock. Play.




Tras una de las intros más espectaculares que se recuerdan nos dan la bienvenida los furiosos acordes de Sweet Jane. Las guitarras se autoproclaman protagonistas absolutas del tema, que es uno de los mejores del álbum. Pero esto no ha hecho más que empezar. Heroin, uno de los temas más brillantes de la Velvet continúa con el show para cerrar una primera cara del disco que es insuperable. Notable el teclado de Ray Colcord en una perla que también nos deja minutos deliciosos para la posteridad. También revela una de las letras más crudas de Reed, hablando de la heroína sin pelos en la lengua: “ya no sé hacia dónde voy, pero intentaré ser el rey si puedo porque me hace sentirme como un hombre. Cuando pongo la aguja en mi vena, te aseguro que las cosas son muy distintas”. Pasamos de la heroína a las anfetaminas con White Light/White Heat: “luz blanca, luz blanca, me desordena la mente. Luz blanca, ¿no sabes que me vas a dejar ciego?” Turno para el único tema del neoyorquino de su carrera en solitario, ese Lady Day de Berlin, uno de sus mayores logros en estudio. Siendo el tema menos modificado respecto a su versión de estudio, sigue ganando enteros. Aquí suena más fresca, más potente. Más rock, en definitiva. Y ese brillante cierre que es Rock 'N' Roll hace justicia como pocas veces a su título: el comienzo y el final son de unos quilates incalculables, con unos guitarrazos que parecen inmejorables. Estaba claro: Lou Reed también podía ser un animal del rock si quería, y en esta ocasión desde luego firma un disco a la altura de lo mejor de su obra. Puro rock and roll. Tan salvaje como imprescindible.








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