miércoles, 21 de septiembre de 2016

Opeth - Sorceress (2016): Crítica del disco review


Erick Delgand




Regresaron Opeth, por fin, después de su último trabajo Pale Communion en el 2014. Regresan a por todas con esa calidad atmosférica, progresiva y psicodélica metálica en la que estos dos últimos trabajos nos tienen acostumbrados.

Opeth, los Pink Floyd del metal, te trasladan a otros mundos, a lo más profundo de tu mente y a lo más hondo de tu corazón.

Opeth enamoran, emocionan, entristecen, despiertan sentimientos ocultos, viajas hacia el pasado, hacia el futuro, te elevan y te ofrecen un sin fin de armonías folklóricas llenas de alma.


Cada disco de Opeth es un viaje único. Retirados completamente de su época más death metal, con voces gluturales, han desaparecido y borradas del sello de Opeth.




El disco abre con Persephone, una genial parte acústica de solo 2 minutos, dándole el paso a Sorceress, el tema que sirvió de promoción del disco. Nos abre con un progresivo de guitarras y teclados en una atmósfera totalmente setentera. Después de unos pocos segundos nos dan un riff crudo, metalero, desgarrador acompañado de una voz fantasmal, dando un clima oscuro, muy a lo TOOL. La producción es excelente, hipnótica, un buen pedazo de pastel de lo que nos viene en este trabajo.

The Wilde Flowers es un juego de melodías vocales con un acompañamiento totalmente progresivo, un tema muy diferente, unos solos increíbles en las guitarras, desbordan de calidad. El estribillo tiene ciertos toques de grunge y enseguida nos regalan una parte acústica tranquila, atmosférica, muy propia de Opeth, con un trabajo de Mikael Kerfeldt acojonante.

Will O The Wisp sirvió de segundo single de promoción del disco, una canción totalmente folk que te traslada automáticamente a la época de Aqualung de Jethro Tull, unas voces muy trabajadas al igual que esos coros que los caracterizan, un precioso solo muy blues,con mucho feeling.




Chrysalis empieza brutal, muy heavy, un ritmo metálico con unos toques flipantes a lo Dream Theater, en el que no se cortan ni un pelo. El tema lo tiene todo, melodía, ritmo, solos..., se deleitan con todo lo que pueden dar individualmente, unos pedazos de solos tanto en las guitarras como en los pianos que lo convierte en lo mejorcito del disco.

Sorceress 2 es un tema acústico en una onda muy los 70,s. La parte vocal entona un melodía a lo Simon and Garfunkel, un bonito tema ya, también muy diferente al resto de lo que venimos escuchando, un esfuerzo por parte de Opeth, que se nota en la variedad de los temas.

En The Seventh sojourn nos dan en forma acústica un ritmo arábico, folklórico que te traslada a tierras árabes, un trabajo hermoso de viento, guitarras, terminando el tema un último minuto, de aura pinkfloydliana.

Strange Brew es el tema más largo del disco, Mikael Kerfeldt, nos emociona, en un tono triste, reflexivo, volviendo un poco a ese época de Dammation. De repente el tema estalla en un Jazz metal, progresivo, a 300 por hora de golpes guitarreros, ritmos purplelianos; un temazo, repartido en partes brillantes que emocionan y como a lo largo de todo el disco, sobrepasan los solos de guitarras muy trabajados y excelentes.




A Fleeting Glance: este tema enseguida me recordó a los Beatles, ya se que me estoy pasando en compararlos con ellos, pero la apertura es una sorpresa para los oídos, después siguen en una progresión de cambios, viajando a diferentes lugares del mundo de Opeth.

Era nos regala una melodía al piano en su apertura, explotando con riffs cañeros, unos magos del progresivo, dando toda la magia y trucos musicales de los que disponen, un tema contundente y de calidad como el resto del álbum.

Persephone (Slight return) cierra el álbum en solo un minuto de duración, otra melodía al piano despidiéndose de este viaje con la voz de, quizás, una bella Persephone.




Si bien los temas son largos, se hacen cortos para el oído. El disco es muy superior a sus 2 anteriores, en los cuales cual ya estaban marcando el camino de la nueva etapa de Opeth, dejando la etapa más death progresivo, totalmente abandonada...,si bien para los amantes de Opeth,y me incluyo en ellos, nos gusta todo lo que hacen, es cierto que la primera época es la mejor.

Opeth han abierto otra etapa como grupo, de manera progresiva ,acostumbrando al fanático de Opeth la intención musical que habían tomado desde hace ya tiempo. No como en otros grupos que si bien hacen intentos de evolucionar o tomar otra rama musical, desaciertan, y solo llegan a ofrecer malos discos y venderse comercialmente de manera descarada sin ofrecer al oyente nada del otro mundo carentes de toda musicalidad y arte.

Pero Opeth a hecho un discazo de la primera a la última, un disco que sñi tiene alma, alma que faltaba en sus dos anteriores trabajos, un disco que me ha dado ganas de darle otra vez al play. En lo que llevo del año, la gran mayoría de lo que estaba esperando ha acabado en el baúl de los recuerdos....., un disco con temas muy diferentes en forma y estilo, una exploración musical por parte de Opeth en el que le han puesto ganas y huevos.

De lo mejorcito del año; recomendadísimo. No se lo pierdan.

2 comentarios:

  1. Muchas gracias por el comentario. Compra segura.

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  2. otro discaso de esta pedazo de banda, afortunadamente otro caso de grupo que evoluciona sin perder su estilo en busca de nuevos sonidos. llama la atencion la produccion que parece conservar un sonido muy 70s, si alguien necesita las letras http://www.rockalyrics.com/146-5312/opeth/sorceress-lyrics.html

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