lunes, 19 de septiembre de 2016

Dire Straits - Alchemy (1984): Crítica del disco review


por Alberto Iniesta (@A_Maqueda_8)
del blog Discos




DIRE STRAITS – ALCHEMY: DIRE STRAITS LIVE

Dentro del hard rock más puro Deep Purple y Led Zeppelin son los amos y señores a la hora de improvisar y alargar sus temas en directo derrochando calidad por todos los acordes. Pero en terrenos más melódicos Mark Knopfler es uno de los mayores genios que jamás nos haya dado la música, y basta con escuchar este tremendo documento en vivo para darse cuenta. A través de esos punteos tan personales con ese sonido tan suyo, Mark Knopfler nos ofrece un auténtico ejercicio de virtuosismo que convierte este doble LP en uno de los discos en directo imprescindibles del rock, además de ser probablemente el disco definitivo de Dire Straits, que si bien tienen un buen puñado de joyas en estudio nunca sonaron con la contundencia ni la libertad de este disco. Un álbum en el que todo merece la pena, desde esa preciosa portada obra de Brett Whiteley a cada surco que recorre la aguja, realmente todo es esencial. Descubramos por qué:



Una de las gemas de Communiqué, Once Upon A Time In The West es la primera en sonar. Alargada hasta los trece minutos, es una clara demostración de lo que una gran banda te puede liar si no tiene las limitaciones que, para bien o para mal, supone el estudio y se encuentra en plena forma. Contiene un solo delicioso de Mark que sin embargo viendo lo que se viene por delante constituye únicamente un aperitivo. Romeo And Juliet, clásico imprescindible no hace sino ponernos los dientes largos superando una vez más la versión de estudio, tónica que será una de las constantes a lo largo de los dos discos. Aumentan los decibelios en el inicio de la segunda cara con Expresso Love, que contiene un potente riff acompañado por las deliciosas teclas de Alan Clark, que se compenetran a la perfección con la guitarra de Mark Knopfler. La pausa retorna con Private Investigations, del disco más progresivo del grupo, Love Over Gold. Exquisita balada donde el teclado ejerce de guía jugando con ese punteo inconfundible que nada más sonar hace las delicias del público. Introducción perfecta para Sultans Of Swing, que ya en estudio es de por sí un tema inmortal pero que en esta versión alcanza un nivel extraterrestre con unos solos a la altura de genios como Eric Clapton, Jimmy Page o Rory Gallagher, por citar unos pocos.




El resultado es realmente impresionante: más de treinta años después sigue poniendo la piel de gallina a quien lo escucha. El gran legado de un grupo irrepetible. Sin tiempo para asimilar lo que acabamos de escuchar llega Two Young Lovers con ese pegadizo saxo de Mel Collins que da paso a otra joya mayúscula: Tunnel Of Love, que como no podía ser de otra manera vuelve a mejorar. Algo que parece sencillo pero que no lo es en absoluto: si ya de por sí Mark Knopfler mima sus canciones y el sonido hasta la saciedad en estudio, habiendo producido gran parte de los discos de Dire Straits incluido este, superar eso es extremadamente difícil, y él en este doble álbum lo consigue. Con total probabilidad es esa la razón por la que pocos grupos se atreven a versionar a Dire Straits. Y por si fuera poco, otra de las joyas llega en la última cara del segundo disco, Telegraph Road. Pocas canciones que sobrepasan los diez minutos consiguen mantener el nivel, pero esta sin duda es una de las mejores. Alcanza tales cotas de excelencia que minimiza a Solid Rock, buen tema de ese excelente Making Movies y al tema que cierra el disco, Going Home de una de las mejores bandas sonoras de Mark Knopfler, Local Hero. Doble disco que es un auténtico disfrute para los sentidos de una de las mejores bandas que dieron los 80. Escuchar con precaución, es un trabajo de genios.









2 comentarios:

  1. pedazo de directo,de los primeros que me compré ,dire straits además los pongo regularmente.saludos

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  2. siempre es un placer escuchar a estos genios, y en directo más aún. Saludos, salud y rock and roll!

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