domingo, 4 de septiembre de 2016

Bioman - Microrrelatos (Cosas en los bolsillos, 146)



DESCENDIENTE de conversos, tres hermanos, padre encarcelado por deudas, estudios precarios; viaje a Roma, huyendo de un duelo, al servicio de un joven cardenal que morirá pronto dejándole en el desamparo; mutilado de guerra en Lepanto, cautivo cinco años en Argel, a su vuelta a España es desatendido en su petición de un trabajo decoroso, aunque fuese en América: "busque por acá en que se le haga merced", se le contesta. No le queda otro remedio que errar por los pueblos como provisor de intendencia y recaudador de impuestos, siendo repetidamente encarcelado en Argamasilla, Castro del Río y Sevilla, en cuya inmunda prisión permanecerá tres meses. De su estancia en Italia le había quedado un hijo natural, al que nunca más vuelve a ver; su matrimonio no prospera; vive -a la hora del Quijote- en su angosta casa de Valladolid, en compañía de una hija natural (habida antes de casarse con Ana Franco, una mediana actriz que lo abandonará pronto), su mujer (a la que lleva casi veinte años, y terminará vistiendo hábito en la propia casa) y dos hermanas suyas: Andrea (con Constanza, su hija natural) y Magdalena (de la que se dice que era medio lerda). Se las conoce como "las Cervantas" y hay de donde extraer que no guardaban moral demasiado estricta, aunque conservasen las apariencias como costureras del marqués de Villafranca. Días antes de morir se ve envuelto en un asesinato ocurrido junto a su casa, y se le fuga Isabel, su hija. Había querido marchar nuevamente a Italia como secretario del conde de Lemos, pero este le relega a favor de los Argensola, quienes le desdeñaban. A su entierro acuden contadas personas y ninguna con nombre conocido. De su cadáver se hicieron cargo los hermanos de la Orden Tercera. No pusieron nombre ni lápida en la fosa del convento trinitario, adonde lo condujeron. Todo sus retratos son apócrifos.

(Del Canon heterodoxo de Antonio Enrique)

ÁCS

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