sábado, 6 de junio de 2015

Helloween - My God-Given Right (2015): Crítica del disco Review


Por Francisco Herrera (@Mikolunita)





Ando metido en esto del Heavy Metal desde el año 1991 y por lo tanto diríais que soy un hijo de la época Kiske, pero nada más lejos de la realidad. Como ya alguna vez habré nombrado, el que no se haya enterado tiempo ha tenido, este servidor es canario, de Tenerife para más señas y del Puerto de la Cruz con todo el orgullo del mundo mundial. Es decir, aquí lo que llegaba era poco, a cuentagotas y haciendo investigación detectivesca a fondo para encontrar esas joyas ya producidas.


Es por ello que el menda aquí presente no pudo catar los Keepers hasta pasados unos buenos años de la fecha anteriormente señalada. Lo que sí que había llegado era a oír esos Pink Bubbles Go Ape y Chameleon como muy de pasada, así que, para mí, aquello que era Helloween no me hacía mucha gracia (será porque andaba en plena etapa Thrash).

Eso sí, corría el año 1994 cuando mi novia, actualmente mi mujer, me regaló en mi cumpleaños una cassette de un grupo al que yo no le tenía ninguna simpatía como era Helloween. Su título Master of the Rings. El resto es historia (por lo menos en mi casa).




Pues nada, que soy un hijo de la etapa Deris, y desde entonces esperé ansioso cada nueva entrega de los alemanes que, para más emoción, encima fundaron su estudio de grabación en las cercanías del Puerto de la Cruz, estudio desde el que llevan muchos años pariendo sus discos (Mi Sueño). ¡Ojo! Muchos años, pero yo todavía no me los he tropezado por la calle.

A Master of the Rings, siguió The Time of The Oath, Better than Raw y The Dark Ride. Cuatro magníficos trabajos que nos dejaron canciones como "Soul survivor", "Where the Rain Grows", "Still we go", "We burn", "Steel Tormentor", "Wake up the Mountain", "Forever and One", "If I knew", "Push", "Hey lord!", "I can", "Lavdate Dominvm", "Mr. Torture", "All Over the Nations", "If I could Fly"" y We Damn the Night" entre otras muchas; vamos, que no paraban de entregar magníficas canciones para levantar el ánimo del respetable.




Fueron 6 años maravillosos en los que volvían a estar inspiradísimos, pero llegó 2003 y llegó el bajón con Rabbit Don´t Come Easy, algo empezaba a no cuajar aunque le di sus buenas escuchas, y es a partir de este momento cuando dejé de hacerle caso a Helloween, lo que quiere decir que he pasado de puntillas por lanzamientos como el tercer Keeper, Gambling with the Devil (se ve que por este no tanto pues soy capaz de acordarme de "Kill it" y de "As Long As I fall"), 7 Sinners y Straight Out of Hell. Simplemente les daba una o dos escuchas y llegaba a la conclusión de que estos Helloween ya no me calaban, no me removían y ni me emocionaban por dentro como los de la segunda mitad de la década de los 90 o, por supuesto, como los Helloween de Hansen y Kiske de los 80.

Y ahora diréis, todo esto para decir que My God-Given Right es una vuelta a esos grandes discos anteriormente nombrados y que es la bomba. Pues no. No y sí. Empezaré diciendo que desde que anunciaron este disco me horrorizó la portada. Ya llevamos un par de lanzamientos con este diseño digital al que no le veo la gracia (al igual que aquel Dance of Death de Iron Maiden). Tampoco me hizo mucha gracia el "Lost in America" filtrado. Ya llevo mis buenos años con un perfil de hype muy bajo respecto a Helloween y este no iba a ser menos.




Pero heme aquí dándole la primera escucha al disco y diciéndome: aquí hay algo...he visto resquicios de antiguo talento, he oído estribillos inspirados, me ha sorprendido un Andi Deris con un registro más limpio que en los últimos cuatro trabajos... la canción que me ha ganado ha sido la propia "My God-Given Right". Joder la de tiempo que no oía a Deris cantando algo así. Tampoco han estado nada mal "Heroes", "Battle´s Won", "Lost in America" y "The Swing of a Fallen World", lo que ya es decir mucho respecto a canciones que me hayan podido gustar de sus anteriores lanzamientos.

No nos engañemos, aquí no hay nada novedoso. De hecho, las canciones más logradas en mi opinión son pequeños refritos de éxitos pasados y las baladas no tienen el feeling necesario, pero por lo menos han conseguido conectar conmigo, hacer que me reencuentre con unos amigos que hacía tiempo que tenía abandonados. Seguro que en las próximas semanas acabo escuchando más de una vez un buen puñado de canciones de su discografía, lo que no hacía desde hace mucho.

Por ahí andan ediciones con 13 y 16 canciones para los más ansiosos...

Este que aquí se despide y le da un 7/10 ( por el esfuerzo).

PD: A ver si alguna vez nos dais una alegría y hacéis un conciertillo en la isla. ¿Me oís, Helloween?

©Francisco Herrera

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