miércoles, 17 de junio de 2015

Solera - Solera (1973): Crítica del disco Review


por Addison de Witt (@Addisondewitt70)



Tal vez la famosa reedición de Chapa haya desembocado en un torrente de recuerdos en un servidor, tan proclive por regla general a la nostalgia. El caso es que primero me reenganché al mítico: Fiebre de Vivir del argentino Moris, reseñado aquí, y ahora bebo los vientos por otro disco setentero español, aunque éste ajeno al sello rockero-urbano por excelencia.


Solera es una de esas formaciones que vive un injusto olvido en la música de este país. Siempre remembrando y recordando las gestas de los mismos, se tiende a dejar en un segundo o tercer plano a muchos conjuntos que en su día ofrecieron material que, hoy recordado, sorprende a más de uno por la exquisitez y calidad que alberga, lo que supone doble pecado, y tedio también por sufrir dejadez por parte de gran parte de prensa mediatica de masas, siempre concentrada en viejas glorias venidas a menos hace décadas y en la música chicle de fugaces resultados comerciales y nulos méritos artísticos, aunque los de siempre intenten recordarlos con relativo poco éxito, una pena.

Pero algunos Robinsones aguantamos bajo el sol inapelable e invasor de la música basura y guardamos, a la sombra de algún cocotero en nuestra isla, algunas gemas que administramos con mimo.




Una de esas gemas es este Solera que grabasen en 1973 cuatro músicos indispensables en la historia de la piel de toro y que bautizaron su unión igual que su disco debut: Solera.

Formación compuesta por los hermanos Martín, José Antonio y Manuel, extraordinarios y locuaces compositores que venían de grabar algunos discos folk como dúo, Rodrigo García, guitarrista de Los Pequeniques y colaborador de los hermanos Martín en sus últimos discos, también excelente compositor, cantante sensitivo y multi-instrumentista, en otro país sería una leyenda de su música. aquí evidentemente no lo es.

Y José María Guzmán completa el cuarteto, éste algo más joven conoció al resto del grupo igual que Rodrigo en la grabación del último disco de Jose y Manuel (el grupo de los hermanos Martín) Pronto Amanecera (1972), ya era un reputado músico de estudio, en especial bajista, después sería un excelente cantante, compositor, productor, actor de musicales...en fin...además para un tipo muy majo al que tuve ocasión de saludar recientemente en Madrid en una konvención sobre The Kinks.




Cuatro elementos como estos solo podían grabar una delicatesen como esta, a la altura de cualquier disco folk tonal al estilo Crosby, Stills & Nash (&Young), repleto de armonías vocales antológicas, melodías de ensueño, letras excelentes, historias cotidianas sobre personas normales, cercanas, diarias, encantadoras.

Grabado por el enorme productor Rafael Trabuccelli que consigue un disco muy costa oeste americana, poblado de idílicos sonidos de cuerdas, evocadoras guitarras acústicas, ronroneantes eléctricas, pianos coquetos y que se apartan de las auténticas protagonistas del disco, las voces y las melodías, insuperables.

No me quiero extender en los temas del tracklist, todas y digo todas son excelentes, pero si quiero destacar alguna por suponer en opinión de quien suscribe obras maestras de la música folk que merecen mucho mas reconocimiento del que tienen que es casi ninguno, incomprensible.

Empezando por "Noche tras noche un tema" de pop absolutamente apoteósico, melodía inigualable, la voz de Guzmán es clara, hermosa, guitarras beat, coros de ensueño...una puta obra maestra, que tengo entendido que recientemente se ha encargado de destrozar cierto grupo y que me niego a escuchar y nombrar.

No menos sublime es "Linda prima", tema compuesto y cantado por Rodrigo y que es la que mas sonó en su día (no fue un gran éxito el álbum), lo apuntado en la anterior canción es aplicable a esta, con unos vientos campechanos y letra melancólica, romántica y con un toque costumbrista, igualmente sublime.

También Rodrigo, en esta ocasión junto a Guzmán componen "Volverás", precioso tema cantado con una sensibilidad exquisita, aire cantautor Serratiana, otra perla folk-hispana.

Y precisamente Guzmán demuestra su influencia popera en la mas eléctrica "Tiempo perdido" de aire Beatle, grandes voces como en todo el disco.

También destaca la idílica: "Calles del viejo París", melodía de cristal de bohemia, inspiración, estribillo, es para quedarse sin palabras.

Los hermanos Martín nos dejan melodías sin par en: "La Tempestad" o "Tierra Mojada", pero mi favorita es la copla folk de fina orquestación, trabajo grandioso de Trabucchelli, titulada: "Juan" que habla de un hombre que vive un día mas, tan sencilla y sin nada especial, que es eterna e inmortal.

Hay más temas, y todos de similar calado, un disco que en mi opinión es uno de los monumentos melódicos y vocales mas impresionantes que jamas se han grabado, y no hablo solo de España, me encantaría saber lo que dirían muchos cronistas si este disco lo hubiese grabado alguna formación californiana o de las praderas americanas.

Los que lo conozcan imagino que coincidirán conmigo, los que no, ya están tardando en hacerse con él.

©Addison de Witt

2 comentarios:

  1. Tengo la reedición de este disco del año 83 por Hispavox, con la pegatina todavía donde se lee "precio bolsillo 495 pts". El disco es una pasada, para mí comparable al "Señora Azul" que grabaron un año después Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, los CSN&Y patrios.
    Me parece muy oportuna y justa la reivindicación de este gran e irrepetible grupo. Los que tengan (tengamos) este disco, tienen (tenemos) una auténtica joya en la colección.
    Abrazos,
    JdG

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  2. En mi opinión Javier este es mejor aún que el de CRAG, y eso que Señora Azul es la bomba. Yo lo tengo pedido en vinilo en una reedición de 2011.
    Un abrazo.

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