viernes, 1 de abril de 2016

EZO – Fire Fire (1989): Crítica review



by King Piltrafilla (@KingPiltrafilla)


Queridos colegas, amigos del vinilo, además de los famosos Loudness y los menos conocidos Earthshaker, también adquirí un día de aquellos un vinilo de estos japoneses, aún menos recordados a nivel mayoritario, tanto por su discografía reducida como por la época en la que quisieron lanzarse internacionalmente. Me estoy refiriendo a EZO y en concreto a su segundo álbum, el muy recomendable Fire Fire. Los orígenes del grupo los encontramos a principios de los 80 en su Sapporo natal –de hecho, el nombre de la banda tiene su raíz en un antiguo nombre de la isla de Hokkaidô- cuando bajo el nombre de Flatbacker, la banda formada por Masaki Yamada a las voces, Shoyo Iida a la guitarra, Taro Takahashi al bajo y Hiro Homma a la batería editó algunos álbumes que solo tuvieron repercusión en Japón. 


No obstante, en 1987 desembarcan en los Estados Unidos y gracias a Gene Simmons –que está a punto de crear Simmons Records- consiguen un contrato con Geffen, que está a punto de convertirse en la discográfica del momento por razones harto conocidas. Su primera obra homónima –ya con el nombre de EZO- no es en mi opinión demasiado redonda en composición y producción, pero sinceramente este Fire Fire tiene ya un nivel bastante aceptable. 




Con portada de Michael Levine, producido por Stephen Galfas –manager, productor, ingeniero y otro de los nombres míticos de la industria discográfica moderna- con la ayuda de James Palace y Jody Gray en composición, melodías y arreglos –lo que nos da una idea de la razón por la que la segunda obra de los EZO quedó más redonda que su primer álbum- y grabado en los Atlantic Studios de Nueva York, este Fire Fire contó también con el talento de John Mahoney –reputado teclista, ingeniero y productor que había trabajado con Billy Joel, Roberta Flack, Barbra Streisand y más tarde en remasters de Elvis Presley, Johnny Cash o Led Zeppelin- en la programación de synclavier

El track list era

A 
Love junkie 
Night crawler 
Fire fire 
Wild talk 
Burn down the night 

B 
Black moon 
Back to zero 
Cold-blooded 
She’s ridin’ the rhythm 
Streetwalker 
Million miles away 



Y a pesar de todo, aunque Geffen parecía apostar por ellos y la calidad general de Fire Fire hacía presagiar una prometedora carrera internacional, las típicas diferencias en el seno del grupo –es decir, que no se aguantaban- dio al traste con la banda. Y ya que al principio os he mencionado a Loudness, deciros que la conexión entre los de Osaka y los de Sapporo es bastante estrecha ya que Masaki Yamada reemplazó en Loudness a Mike Vescera cuando dejó EZO y dos años más tarde fue el batería Hiro Homma el que entró en el grupo. 









La selección de canciones que os acompaño incluye la que da título al álbum –un tema que sobrepasa al resto en duración y en el que destaca una batería machacona y un riff repetitivo, además de una bonita melodía y un final épico-, las hardrockeras Love junkie y Night crawler y la pegadiza Million miles away, uno de esos temas con los que no se pueden mantener los pies quietos. 


Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

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