jueves, 7 de abril de 2016

Crítica de la película "La mosca" (Kurt Neumann, 1958): film review


por Möbius el Crononauta



He aquí, caballeros, otro clásico de la época dorada de la ciencia ficción. Y otra historia de extraños experimentos científicos con terribles consecuencias. La verdad es que a veces en la vida hay coincidencias extrañas; recuerdo que acabé de descargar los capítulos de la serie Shogun, basada en la novela homónima del escritor James Clavell, que también ejerció de productor, y luego me puse a ver La mosca, ¡y Clavell es el guionista! La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, que dice la copla.



Lo comenté en su momento: el remake que rodó David Cronenberg no me gustó tanto la última vez que la vi. Tenía buenos momentos, incidía más en los aspectos científicos, en definitiva, es un buen film, pero no acabó de convencerme. Creo que la original tiene más fuerza, va más al grano, y Jeff Goldblum ya tiene cara de mosca antes incluso de transformarse. Además, en la versión de 1958 tenemos a Vincent Price, y eso son palabras mayores, aunque en La mosca tan solo sea esta vez un familiar atormentado. Y aunque esa escena con el perro (¿era un perro?) vuelto del revés estaba bastante lograda, casi me parece más inquietante el final que tiene el gato con el que experimenta el doctor Delambre.




La mosca de 1958 es durante sus primeros minutos prácticamente un film policíaco. Una de las primeras escenas muestra a la mujer de Delambre delante de una apisonadora hidráulica, que nada mas y nada menos acaba de aplastar al que hasta entonces había sido su marido. No se entonces, pero hoy en día dicha escena aún conserva un punto bastante gore que sorprende en un film de estas características.




En el film de Cronenberg la transformación era progresiva, mientras que en la original el cambio es instantáneo (aunque no llegamos a ver ese momento), creándose dos seres distintos, mitad humano y mitad mosca. Seguramente podrían haber explotado más el dramatismo del científico, que poco a poco va perdiendo su humanidad (uno de los aspectos que el remake mejoró), pero bueno, por lo general el género de ciencia ficción no solía estar hecho para la reflexión y los dramas shakespearianos.




Y otra escena para el recuerdo, de tantas que surgieron en aquellos años: la escena de la pequeña mosca en la telaraña. Como dice el inspector, ¡imposible olvidar esos chillidos! Al menos en la versión original. Intuyo que aquella debería haber sido la conclusión de la historia, pero imagino que los productores de la Fox tendrían otros planes. La taquilla les dio la razón: el film fue un gran éxito, y como su remake, fue seguida de una secuela al año siguiente. Si con todo esto no les acabo de convencer, les dejo con la frase publicitaria del film. Si algo tenían, es que no se andaban con rodeos.

HALF MAN, HALF INSECT...TOTAL TERROR!


Möbius el Crononauta


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada