miércoles, 11 de octubre de 2017

Green Day - Nimrod (1997): Crítica del disco Review


por Alberto Iniesta (@A_Maqueda_8)
del blog Discos





Esta semana (el sábado, concretamente) cumple 20 años uno de mis discos favoritos de Green Day, Nimrod. Este discazo (empecemos a llamar a las cosas por su nombre) al final ha quedado relegado a un segundo plano dentro de la obra del grupo incluso por ellos mismos, que no suelen tocar más de dos canciones de este álbum en los conciertos, y curiosamente no son las mejores. Más maduro que Dookie pero sin perder ni una pizca de mala leche respecto a aquel, este Nimrod debería considerarse, junto a American Idiot, como la piedra angular de Green Day. Procedo a explicar el porqué, con canciones como argumento principal. Que empiece el viaje.



Nice Guys Finish Last es un buen comienzo, porque muestra las cartas sobre la mesa reservando lo mejor para después. Es un trallazo típico de Green Day, con un riff poderoso y un estribillo demoledor. Hitchin’ A Ride puede perder algo de gancho, pero desborda efectividad por todos los acordes. No en vano fue uno de los singles. Cuando los altavoces escupen el riff de The Grouch empiezas a entenderlo todo un poco mejor: la fórmula de Dookie sigue ahí, son los mismos tíos tocando, pero suena incluso más canalla que aquel glorioso LP. Y ahí estará la clave para comprender un poco mejor este disco: ambición.




Cincuenta minutos para un grupo de punk rock parecen muchos, pero cuando ves que se escucha del tirón y que difícilmente puedes dejar de saltar en los dieciocho temas del disco, todo cobra sentido. En Redundant se bajan un poco las revoluciones, en la que es una de las más elaboradas del álbum, con un resultado apabullante, pero todo es engañoso: la velocidad de vértigo vuelve con Scattered, que termina siendo una de las más pegadizas. Increíble cómo parece que la canción entera se une en un solo estribillo. All The Time puede parecer dura, pero no será nada en comparación con lo que vendrá después.





En Worry Rock las revoluciones aumentan progresivamente para dar como resultado una excelente combinación entre madurez y rabia punk. Sí, es una de las grandes canciones del disco, y una de las que anuncia que el grupo no va a estar toda la vida grabando Dookies y Kerplunks. Platypus (I Hate You) es probablemente la canción más dura que Green Day haya grabado jamás, con una furia casi trash que rezuma precisamente odio desde el primer segundo. Se quedará cerca de igualarla más tarde Take Back, cantada en el estribillo a lo death metal, pero que se termina haciendo corta en su minuto de duración. Canciones como Jinx no hacen más que confirmar el buen momento que estaban experimentando en este disco. Desempeña un papel similar al de Chump en Dookie: aparentemente a la sombra, pero rompedoras y convincentes una vez que empiezan a sonar. El enlace tan natural con Haushinka recuerda a lo que sucede en American Idiot con canciones como Holiday y Boulevard Of Broken Dreams. Canciones siamesas, con estribillos rompedores que invitan a ser coreados hasta el éxtasis.




La recta final del disco nos deja los dos temas más conocidos del disco: King For A Day por un lado, y Good Riddance (Time Of Your Life) por otro. Respecto a la primera, es una canción festiva pensada para bailar un rato y hay que tomarla como tal, aunque duele un poco que se conozca más que alguna de las citadas unas líneas más arriba, si es que las has leído. En cuanto a la segunda, es otra de las que anuncia nuevos sonidos para el grupo, que nunca había grabado una balada hasta ese momento. Es una buena canción, quizá algo trillada, pero cumple con su cometido de ofrecer unos minutos de calma en un disco que es continuamente una perfecta tempestad. Ojalá algún día reciba los elogios que merece.

Escucha estos temas:

Worry Rock


Platypus (I Hate You)


Scattered

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