lunes, 2 de octubre de 2017

Crítica de Un hombre llamado caballo (Elliot Silverstein, 1970): Review


por Möbius el Crononauta




Seguro que lo recordáis. Una de las imágenes más impactantes de la historia del cine consiguió que Un hombre llamado caballo (1970) quedara grabada en la mente de muchos gracias a la escena del "sacrificio al sol" (Sun Vow), donde el personaje que interpretaba Richard Harris era izado a través de unos ganchos clavados en su pecho.



Otra de los puntos de interés del film cuando se estrenó es que fue una de las primeras películas que trataron las relaciones entre colonos e indios norteamericanos de una forma más respetuosa, adentrándose en la cultura india y sus conflictos con el hombre blanco.




En resumen, Richard Harris es un colono inglés que viaja en una caravana por los Estados Unidos y es capturado por una tribu india. Esclavizado en un principio, poco a poco los guerreros indios y el colono irán conociéndose y entendiéndose mejor. El inglés se dará cuenta de lo equivocado que estaba respecto a aquellos supuestos salvajes, y, tras un doloroso y violento rito iniciático (el mencionado "sacrificio al sol"), llegará a ser parte de la tribu.




Un hombre llamado caballo tal vez no sea especialmente brillante, pero las siempre interesantes interpretaciones de Harris y unas cuantas escenas bien conseguidas hacen de la película un pequeño clásico del género. Además, cuenta con una de las escenas más famosas del cine. Debido al gran éxito de la cinta en su día, le siguieron dos secuelas más, aunque con lo poco interesante que resulta la segunda, la verdad, no me he molestado en ver la tercera. Prefiero quedarme con el Sun Vow.

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