martes, 17 de octubre de 2017

Arch Enemy - Will To Power (2017): Crítica review


por Edy Fernandes (@edylefer)
del blog Soonatas




Tocamos las puertas y pedimos permiso para escuchar el undécimo álbum de estudio de la banda de death metal melódico Arch Enemy: “Will To Power”. Nuestros oídos ya están preparados para recibir la descarga de una contundente furia que esta banda realiza entre su música y letras que son una exploración a la sociedad, esa que se conduce a una posible autodestrucción.


Empecemos diciendo que es el segundo álbum que graban con la vocalista canadiense Alissa White-Glu, esto es algo muy positivo, habla de la consolidación de la ex cantante de The Agonist en esta gran banda sueca; un cambio que le dio cierto brillo a los Arch Enemy; además de mencionar ese toque celeste que le ha dado a su apariencia recientemente, presentándola como toda una diosa de hielo. También es el primer disco grabado por el guitarrista estadounidense Jeff Loomis, sustituyendo a Nick Cordle. Una gran apuesta que levanta el nivel a la hora de escuchar a las seis cuerdas de Loomis combinándose con las de Michael Amott, esto si es ganancia máxima.




“Will To Power” arranca con una pieza instrumental llamada “Set Flame To The Night”, quizás no mucho que destacar, tomarla como una introducción que prepara el terreno porque lo que ha de venir si es potente. Llega el segundo track, “The Race”, una metralla que no deja espacio para respirar, “thrash metal” a su máxima expresión, cuenta con un riff que difícilmente sacaras de tu cabeza, mientras Alissa escupe literalmente con su poderosa voz gutural una letra fascinante que nos recuerda que todos somos uno.

“Extract the labels that lobotomize and you'll realize we are all one. Fly or swim, fur or skin, we're alive, abolitionists rise. Constricting like a heart attack, a mythomaniac on the loose in the streets, blood boiling with the burning heat of caustic defeat, now don't go turning back. (Extrae las etiquetas que lobotomizan y te darás cuenta de que todos somos uno. Volar o nadar, pelaje o piel, estamos vivos, se levantan los abolicionistas. Construyendo como un ataque al corazón, un mitómano suelto en las calles, la sangre hirviendo con el calor ardiente de la derrota cáustica, ahora no vuelvas hacia atrás)”. Con cada segundo que pasa sientes que sudas sangre, “The Race” hace que tus poros se abran hasta el punto que tus vasos sanguíneos deciden ir por ese camino. El solo de guitarra cerrara las aberturas para que dejes de sangrar. Puntos completos para este poderoso tema.




“Blood In The Water” baja la velocidad pero no la fuerza, un tema que trata sobre las venganzas que nos llevan a las guerras y como estas amenazan nuestra existencia. Una gran pieza que va desplazándose por filosas melodías que salen de las guitarras de Amott y Loomis, que además se lanzan dos solos que te llevan hasta el centro de la Tierra: “Ashes to ashes And dust to dust while bombs never rust Watch the war on your screen Yesterday's deals were just a dream (Cenizas a las cenizas y polvo al polvo mientras las bombas no se oxidan. Observa la guerra en tu pantalla. Los tratos de ayer eran solo un sueño)”. Al final esta canción termina como si fuera una pequeña composición colocada por Beethoven en el pentagrama.

Llegó la hora de prepararse para algo atronador “The World Is Yours”. Es un trueno que se va acercando, hace vibrar todo a su paso. La batería de Daniel Erlandsson parece simular un helicóptero que está preparándose para atacar, arremete de tal manera que no deseas que deje de darle a sus bombos y redoblantes. Se va jugando con las velocidades, te llevan a distintos niveles para que comprendas que el mundo es tuyo. Las guitarras te levantan, quieren que mires desde arriba la cruda verdad, llegando a un instante totalmente melódico donde los teclados de Amott le dan un poco de respiro a Alissa para que pueda bajar sus notas.




“Rise into the light and fade to the night. Sick of being told how to run your life, their rules, they're fools. Empty words they promise so much. The present status quo remains untouched. If you want the world use your mind, take control, feel the strength, rise from within. If you really want it the world is yours. (Sube a la luz y desvanece la noche. Enfermo de que le digan cómo manejar tu vida, sus reglas, son tontos. Palabras vacías que prometen tanto. El actual status quo permanece intacto. Si quieres el mundo usa tu mente, toma el control, siente la fuerza, renace desde adentro. Si realmente lo quieres, el mundo es tuyo)”. Nada de desperdicio en este tema que será una de las fijas que tocarán en sus conciertos.

“The Eagle Flies Alone” tiene ese ambiente de metal melódico nórdico como el que encontramos en bandas como Evergrey, contemporáneos y coterráneos de Arch Enemy. Las suaves notas de un teclado suben el telón para que pronto la guitarra haga presencia para marcar un riff majestuoso, empiezas a ascender por las rocosas montañas para sentir pronto la fría brisa que te da en la cara. Alissa lanza el grito de: “I don't believe in never I don't believe in hell. You're a traitor, you're not a trustworth Speak faster, it's not for me. I chose my own path, set myself free. (No creo en el cielo. No creo en el infierno. Nunca me uní a la manada, no encajaba. Maestro y esclavo, no es para mí. Elijo mi propio camino, me libero)”.Termina de las misma forma como comienza, es un vuelo a la libertad individual.




El siguiente track da gusto escucharlo, es la oportunidad de oír la voz de Alissa sin sus aullidos guturales, su aterciopelado tono va de lo suave a lo áspero, se va moviendo por esta canción que comienza como una balada, pero luego toma su verdadero lugar, no se puede colocar mucha dulzura en este trago seco. “Reason To Believe” hará que tu ritmo cardiaco tenga cambios brucos, el solo de guitarra te permitirá lanzarte desde lo alto, él tiene la capacidad para amortiguar la caída, podrás salir herido, pero no de un golpe mal dado: “They don't understand you and they hate what they don't understand. You are more than they'll ever know. (Ellos no te entienden y odian lo que no entienden. Eres más de lo que ellos nunca sabrán)”.

Ritmo trepidante el que trae “Murder Scene”, posiblemente más lineal que el resto de las canciones que hemos escuchado, pero poderosa en sus cuatro puntos cardinales, se lanzan unos solos de guitarra, y unos punteos que van taladrando tu cabeza, no hay analgésico que calme los despiadados golpes. La repetirás en tu reproductor hasta que ya no sientas más dolor.

“First Day In Hell” es el octavo track, comienza con poca luz, el bajo Sharlee D’Angelo te lleva lentamente de la mano, mientras las guitarras se combinan para hacerte caminar por el tenebroso túnel. El apocalipsis posiblemente es uno de los elementos que dieron pie para escribir esta letra, el juicio del día final parece estar acompañado de golpes secos y agobiantes.




“Saturnine” es una pieza instrumental, un instante para jugar con los tiempos. “Dreams Of Retribution” llega con una intensidad que rompe con lo más reciente, a pesar de su introducción algo barroca, que se presentará a lo largo de la pieza con las apariciones del sonido de los teclados. La historia de un persona que se encuentra encerrada en un sanatorio, va pensando todos los días como será su venganza sobre aquel que provoco su encierro a pesar de no estar demente. El solo de guitarra acompañado por la batería hace que la piel se erice. Se combinan ambos instrumentos de seis cuerdas, te quieres levantar para liberarte de las ataduras. Los últimos cuarenta y cinco segundos te envuelven en la melodía parda que te haga viajar en el tiempo.

“My Shadow And I” es una buena combinación de elementos, hace una serie de cambios que por cierto me recordó un poco a la música de Mercyful Fate. Puede ser lo mejor que muestran en la parte final del disco. Alissa quiere llevarte a caminar por el camino de una terrible pesadilla, su voz se hace más dura, te cuesta creer que se trata de una mujer que está interpretando esta letra. Es un dragón que quema.




Instrumentos de cuerda abren “A Fight I Must Win”, es una melodía suave que parece nunca terminar, hasta que al minuto salen las guitarras, batería y bajo para traer toda la descarga de Arch Enemy. No es rápida, tampoco fuerte, van tocando de manera tranquila, desean cerrar un disco que tiene mucho potencial. “One thing I know for sure this is a fight I must win. I can feel the coming storm. There's a demon I have to control, one more fight I must win, fight the demon dwelling within (Una cosa es seguro esta es una batalla que debo ganar. Puedo sentir la tormenta que está viniendo. Hay un demonio que tengo que controlar, una batalla más que debo ganar, luchar con el demonio que mora dentro)”. Es una pieza que llega ser completamente épica, como una partitura escrita para una gran película, así cierran este álbum tan esperado.


“Will To Power” es una gran propuesta presentada por Arch Enemy, no hay ninguna intención de cambiar lo que le ha resultado también para la banda a lo largo de su trayectoria, hay muestra de un gran talento, de una alta calidad compositiva, y sobre todo, de interpretar de manera adecuada para generar todas estas sensaciones a sus seguidores. Por suerte contaremos por mucho tiempo con death melodic metal, eso queda confirmado con este gran disco.

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