miércoles, 15 de julio de 2015

Crítica de la película "Elemental, Dr. Freud" (Herbert Ross, 1976)


Möbius el Crononauta

The Seven-Per-Cent Solution pasa por ser una de las mejores historias apócrifas de Sherlock Holmes. Escrita por Nicholas Meyer en 1974, se basa en unos supuestos documentos perdidos del doctor Watson que narran lo que realmente sucedió durante la desaparición del famoso detective entre 1891 y 1894. Meyer ya había trabajado como guionista para el cine y la televisión, por lo que no es de extrañar que su novela fuera rápidamente adaptada al cine. El resultado fue una película de aventuras de Sherlock Holmes excelente.



La trama comienza con el doctor Watson, quien por supuesto narra la historia, el cual recibe una carta de la ama de llaves de Holmes pidiéndole ayuda. Watson acude a visitarle, comprobando que su adicción a la cocaína está acabando con él tanto física como mentalmente. El detective está obsesionado con la figura del profesor Moriarty, antiguo preceptor suyo, quien a su vez vive intraquilo por el constante acoso que sufre por parte de Holmes. Watson ideará entonces un plan, en colaboración con el hermano de Holmes, Mycroft, para llevar engañado al detective a Viena, donde lo pondrán al cuidado de Sigmund Freud para que Holmes se libere de una vez por todas de su adicción. Con el tratamiento casi finalizado tendrá un lugar un misterioso secuestro que pondrá a Holmes, Watson y el famoso psiquiatra en la pista de los culpables.

Dirigida por el competente Herbert Ross (Adiós Mr. Chips, Sueños de un seductor) Elemental, Dr. Freud es un homenaje al personaje de Arthur Conan Doyle y sus aventuras, no exento de un ligero toque de humor, introduciendo además en la trama el personal psicoanálisis de Nicholas Meyer (a través del personaje de Freud) de la figura del detective. Mediante flashbacks intercalados a lo largo del film vamos intuyendo que tras la adicción de Holmes se esconde un poderoso trauma infantil. Freud será consciente de que debe desentrañar ese misterio al igual que el del secuestro. Pero para ello deberemos esperar a la solución de la extraña desaparición de la bella Lola Deveraux, una antigua paciente del psiquiatra austriaco.




Durante la investigación del caso, las poderosas mentes de Holmes y Freud rivalizarán por desentrañar el misterio, aprendiendo al mismo tiempo el uno del otro. Entre disquisiciones, deducciones y las singulares aventuras que suelen acompañar a las historias de Sherlock Holmes, el espectador devorará las casi dos horas de película en un santiamén., antojándose la trama casi un suspiro. Así de entretenida es la película.

El apartado interpretativo está saldado con mucho acierto. Un estupendo Nicol Williamson interpreta al torturado Holmes, mientras que el siempre acertado Robert Duvall se transforma en un elegante Watson. Alan Arkin, que vivió no hace mucho su momento de gloria con Little Miss Sunshine, interpreta al doctor Freud, mientras que la aristocrática Vanessa Redgrave interpreta a la bella Lola.




Elemental, Dr. Freud es una original película repleta de acción que nos muestra una curiosa imagen del famoso Sherlock Holmes y se atreve a meter a todo un Freud en un fregado de golpes, asesinatos y persecuciones en tren. Cien por cien recomendable.

©Möbius el Crononauta

1 comentario:

  1. Muy buena crítica de una película tristemente desconocida y poco valorada. Creo que la foto que aparece en el medio, señalando a la placa de Diogenes Club es de otra maravillosa película de Sherlock Holmes, la que dirigió Billy Wilder (La vida privada de Sherlock Holmes). Un saludo

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