miércoles, 15 de julio de 2015

Heartless Bastards - Restless Ones (2015): Crítica del disco Review




por Addison de Witt (@Addisondewitt70)




La banda que traigo hoy a esta bitácora es: Heartless Bastards, una formación originaria de Cincinnati (Ohio), aunque afincada en Austin (Texas) y liderada por la cantante, guitarrista y compositora Erika Wennerstrom.


El nombre viene de una respuesta errónea en una tarjeta de un juego de mesa respecto del nombre de la banda de acompañamiento de Tom Petty, aquello hizo gracia a la banda y decidieron bautizar la formación con aquella errata.

Tras cuatro discos en los que Erika ha ido cambiando de formación, llega este quinto: Restless Ones en el que por fin repite terceto acompañante, parece que con ellos ha encontrado el carácter sónico que buscaba y se nota, pues estos dos últimos discos marcan una diferencia a este respecto con los anteriores.




De genética tradicional americana, su música tiene componentes rock, blues y country de lineas melódicas sencillas y de fácil transito, es a partir del cuarto del lote "Arrow" cuando el sonido empieza a ganar en intensidad y a recoger ciertos guarismos sónicos garajeros y las guitarras comienzan a tener un peso mayor, eléctricas y con una mayor firmeza.

Y así llegamos a este muevo trabajo, en el que las características iniciáticas de Erika que se ven endurecidas en su anterior entrega, se reafirman aquí para lograr un sonido solido, cohesionado y redondo en este quinto Lp.

La voz de la dama sigue siendo peculiar y destacada, de timbre oscuro y casi masculino, plena, fuerte y utilizada con fineza y sentido en el declamar, ella es el eje de todos los temas.



Hasta diez cortes contiene este "Restless Ones", diez melodías que empastan perfectamente con voz y sonido, como se demuestra en la que abre el trabajo, una eléctrica exhibición guitarrera que acompaña a una melodía excelente, un gran tema de apertura titulado: "Wind up bird".

El álbum fue grabado en un corto espacio de tiempo en un rancho de El Paso, junto al Río Grande, alejados de toda sombra de civilización, este fronterizo entorno se ve reflejado en cortes de arenosa esencia, directos y rotundos como: "Gates of dawn", o la robusta: "Eastern wind".

Rock de pegadiza melodía, directo y contundente como: "Black Could" de fibroso riff se mezcla con otros mas amables y poblados de estribillos sonoros como "Hi Line" de irresistibles guitarras, el blues de carretera arrasado por el sol y la arena del desierto de "Pocket full of thirst" de inequívoco ascendente ZZ-Top.

Erika Wennerstrom también deja un hueco para los arpegios que desembocan en blueseros riffs a lo AC/DC en la lírica: "Journey".

Acústicas y ritmos sureños en parches que señalan hacia los inicios de la formación en "Into the light" que mira a un country rockero y sólido, mientras "The Fool" juguetea con un rock heavylongo que arrasa por riqueza melódica y sugerencias sónicas en solos guitarreros.

Finiquita el trabajo "Tristessa", un tema de ritmos casi latinos, percusiones calientes y temperatura en voces y distorsiones que hace de perfecto broche de oro.

Un muy buen disco de este grupo semi-desconocido por estos lares que creo que puede gustar, enérgico, fibroso y con sudorosos momentos sónicos, entre el desierto y la pradera con los amplis siempre conectados, sobran virtudes a este Lp para gustar.

©Addison de Witt

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