domingo, 12 de julio de 2015

Microrrelatos - Cosas en los bolsillos (88): Vidrio



Vidrio

LA pesadilla siempre era la misma. Él había oído que existía gente que soñaba que le perseguía un toro, que se despeñaba por una pendiente o caía al vacío, que veía en sueños a familiares muertos con aspecto poco agradable, o que los atemorizaba una sombra o una voz en medio de algún bosque. Su pesadilla era distinta: consistía en que orinaba vidrio. Y hasta tal punto “vivía” tal situación que se levantaba con un dolor tremendo sobre todo en lo que es la parte del bálano. Un día de copas se lo contó a los amigos, no pudiendo guardar más el secreto solo para sí. Todos se quedaron parados, no por lo inusual de la pesadilla, sino porque, como fueron reconociendo uno a uno, ellos también habían tenido en alguna ocasión ese sueño infame: unos, tan solo una o dos veces; otros, de manera recurrente como a él le pasaba. 


Tengo que decir más, yo (que me hice el loco en aquella ocasión e hice como que perseguía a una mosca) también tengo ese sueño, así como todos con los que he hablado. Solo hombres, eso sí. ¿Y usted? ¿Se ha soñado alguna vez meando vidrio, sintiendo las diminutas pero afiladas aristas de esos pequeños fragmentos rozando sus esfínteres y atravesando los conductos reglamentarios? ¿Y usted, señorita?; ¡a que no!

©Ángel Carrasco Sotos

2 comentarios:

  1. Hola, Ángel.

    Mi respuesta es no. Nunca he soñado con eso, pero yo iría a un urólogo para que le inspeccionara el bálano. A mí me da que va a ser cólico nefrítico y si no tiempo al tiempo.

    Besos, locatis.
    ¿Hace calor en Cuenca?
    Aquí es in-so-por-ta-ble.

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    Respuestas
    1. Qué va, aquí en la Mancha más bien fresquito, Towi. Por la noche nos tenemos que echar la manta por encima. Besazo, chatunga.

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