martes, 27 de enero de 2015

The Amboy Dukes - Journey To The Center Of The Mind (1968): Crítica del disco Review


por Blue Monday (@BlueMonday1971)




Situémonos en el Detroit de comienzos de los 60. Allí un chaval llamado Ted Nugent tocaba la guitarra en una banda llamada The Lourds compartiendo protagonismo con un vocalista de nombre John Drake. La banda se disolvía cuando la familia del joven Nugent se mudaba a Illinois, pero el guitarrista no cesaba en su empeño y formaba The Amboy Dukes, basándose en el libro del mismo nombre que escribía Irving Shulman en 1947 y que se centraba en una pandilla de delincuentes de Brooklyn, acusado además de pornográfico en su época.


El guitarrista reclutaba para su causa al vocalista Bob Lehnert, al guitarrista Gary Hicks, al bajista Dick Treat y al baterista Gail Uptadale y comenzaban a hacerse un nombre en el circuito del rock de los suburbios de Chicago. Algún cambio de alineación y una vuelta a Detroit les permitían formar un contrato con Mainstream Records y publicar "The Amboy Dukes", su álbum debut, en noviembre de 1967, ahora con John Drake, el vocalista de Nugent en The Lourds, con el guitarrista Steve Farmer, con el teclista Rick Lober, con el bajista Bill White y con el baterista Dave Palmer, una alineación completamente diferente a la original de los Amboy Dukes y reclutada para que Nugent pudiese presentar una banda de garantías a su nueva compañía discográfica.


Aquel álbum de debut ofrecía una atractiva mezcla de soul, blues, psicodelia y garage, y compartía covers de grandes como Big Joe Williams, Cream o los Who con composiciones propias del nuevo tándem formado por Ted Nugent y Steve Farmer. Un más que notable debut para una banda de rock en un sello hasta ese momento especializado en jazz. Tras el debut, el bajista Greg Arama reemplazaba a Bill White y Andy Solomon hacía lo propio con el teclista Rick Lober, al tiempo que la banda se preparaba para asimilar el éxito moderado de "The Amboy Dukes" con la composición y grabación del que sería su segundo esfuerzo.

Publicado en abril de 1968 "Journey To The Center Of The Mind" presenta un sonido más psicodélico y menos garage que su predecesor y muestra la lucha compositiva entre el lado más hard rock de Nugent y el más psicodélico de Farmer, quien seguramente consigue dominar la mayor parte del álbum, basándolo más en la imaginería psicodélica que en el talento natural a las seis cuerdas de Nugent. De este modo algunas de las letras quedaron condenadas al exceso de ácido, pero la música, el sonido, la interpretación y los arreglos son de categoría.


"Mississippi Murderer" abre el álbum con un filo rhythm and blues similar al del debut de The Amboy Dukes, dando inicio a una primera cara en la que Nugent lleva el mando compositivo. Después el giro rockero de "Surrender to Your Kings" y un "Flight of the Byrd" que muestra claramente las influencias blues de Ted Nugent y un talento innato a la guitarra que respira blues británico por los cuatro costados antes de la llegada de "Scottish Tea", un más que aceptable tema instrumental en el que Nugent se sale con el toque de gaita, en una extraña interpretación de lo que aquellos tipos de Detroit pensaban de la música escocesa.

"Dr. Slingshot" deja la fantástica superposición de las líneas vocales del vocalista John Drake con las del guitarrista Steve Farmer, además de un riff estratosférico de Ted Nugent y precede a "Journey to the Center of the Mind", el tema central del álbum al que da título y que ofrece una de las mejores interpretaciones de guitarra psicodélica de su época, unas excelentes letras también teñidas de psicodelia y un puente absolutamente heavy. Un tema melódico y pegadizo que bebe directamente de Syd Barrett y de Jefferson Airplane.

"Ivory Castles" continúa la suite psicodélica compuesta por Steve Farmer que ya había comenzado en el tema anterior, fluyendo un tema a continuación de otro formando parte de un todo como "Why is a Carrot More Orange Than an Orange", un corte cuyo título ya da pistas acerca de las "profundas" letras que esconde en su interior. "Missionary Mary" podría ser considerada como relleno, pero ese puente tan inexplicable la llena de atractivo, "Death is Life" deja una interesante línea de teclado de Andy Solomon, "Saint Philips Friend" es sin duda el tema más flojo del álbum, "I'll Prove I'm Right" deja para la causa una nueva demostración de la particular manera de Nugent de entender su instrumento además de otra gran interpretación vocal de Drake y "Conclusion" finaliza el álbum reintroduciendo "Journey To The Center Of The Mind" y volviendo a dejar retazos del sobresaliente trabajo de guitarra de Nugent.

"Journey To The Center Of The Mind" no es un álbum memorable ni mucho menos, pero sí muestra el talento de algunas bandas en su momento locales, como fue el caso de The Amboy Dukes, pioneras en el hard rock antes de la comercialización excesiva que acometió el género a comienzos de la década de los 70, con ese toque psicodélico tan marcado tanto en lo sonoro como en lo lírico. El álbum deja además el trabajo de un Ted Nugent que comenzaba ya a posicionarse, a pesar de que en el segundo álbum de los Amboy Dukes no tuvo el protagonismo que tal vez hubiese sido necesario.

©Blue Monday

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