martes, 20 de enero de 2015

Richie Kotzen - Cannibals (2015): Crítica del disco Review


por Blue Monday (@BlueMonday1971)
del blog Kids Wanna Rock

En el año 2013 The Winery Dogs, banda formada por Richie Kotzen como voz y guitarra, Mike Portnoy como baterista y Billy Sheehan como bajista, lanzaba su homónimo álbum de debut, un fantástico artefacto del que dábamos buena cuenta mediante la correspondiente reseña en este bendito blog. Premios, aclamado por crítica y público y extensa gira mundial como consecuencia tras la que Richie Kotzen, una de las tres patas del banco, decidió meterse al estudio para grabar el que ya es vigésimocuarto álbum de estudio de una larga y prolífica carrera.


Richie Kotzen es uno de esos grandísimos guitarristas de escaso reconocimiento, lamentable error que sin duda debe quedar subsanado. Desde que bien joven comenzase publicando álbumes bajo el sello Shrapnel Records, el de Reading se postulaba como uno de los emergentes talentos de las seis cuerdas en el complicado mundo del hard rock. Pero es que además vocalmente Kotzen posee un impresionante registro y una apabullante capacidad para devolvernos a la década de los 70, siempre en ese arenoso tono soul de innegables raíces rhythm and blues de las que hace gala.




Kotzen acaba de publicar "Cannibals", uno de cuyos grandes valores es la producción del propio Richie Kotzen, probablemente la mejor de cualquiera de sus discos hasta la fecha. Tonos nítidos y claros pero llenos de calidez y sin demasiada reverberación, al menos en cuanto a la batería se refiere, al igual que maravillosos son los tonos del bajo, al tiempo que las guitarras se las apañan para mostrar una tremenda pesadez sonora con el mínimo uso de la distorsión. Pero es que además Kotzen ha demostrado su capacidad instrumental interpretando la inmensa mayoría de instrumentos que suenan en "Cannibals", y el resultado es apabullante.

Sabido es que es muy complicado encontrar dos álbumes seguidos similares en la discografía de Kotzen. Musicalmente "Cannibals" supone un respiro y un cambio de tendencia con respecto al "The Winery Dogs" de 2013, consecuencia de sus "Peace Signs" y "24 Hours" de 2009 y 2011 respectivamente en los que Kotzen exploraba su lado más duro. Ahora Kotzen encamina sus pasos hacia su lado más rhytm and blues, algo para lo que no ha dudado en empapar alguno de los cortes que lo componen de la atmósfera que proporcionan el piano eléctrico o el órgano Hammond, logrando así uno de los trabajos más reposados de su carrera, más centrado en las letras introspectivas que cualquier otro álbum.




"Cannibals" abre el álbum con una gozosa explosión de influencia country y ritmo funky realmente fascinante en el que merece la pena destacar las inspiradas líneas de bajo que envuelven la opinión de Kotzen sobre el mundo y la manera de actuar de las gentes que lo habitan. Después "In an Instant" muestra de manera deliciosa la apuesta rhytm and blues de Richie Kotzen para "Cannibals". Letras introspectivas, guitarras dispersas que combinan aquellas influencias con la moderna producción de X para darle un toque sumamente interesante.

"The Enemy" es prueba audible de las evidentes influencias soul de Kotzen, una historia introspectiva con su voz, un suave piano y agradables melodías de guitarra para uno de los mejores cortes del álbum tras la que "Shake It Off" se inicia con percusión latina a cargo de Mike Bennett, una de las pocas partes instrumentales que no toca Kotzen, y pianos para desparrarmarse después en un frenético tema modernamente producido en el que los ritmos funky vuelven a aparecer envolviendo voces de aroma soul al tiempo que el Hammond B3 llena de texturas deliciosas el tema.

"Come On Free" es un edificante tema casi extraido de aquel "The Road" grabado en 2009 junto a Wilson Hawk, "I’m All In" es un formidable dueto con el legendario Doug Pinnick de King's X para un corte denso y lento con uno de los mejores solos de Kotzen de todo el álbum, y "Stand Tall" es una frenética carrera entre las voces altas de Kotzen y las voces bajas de Billy Sheehan, su compañero en The Winery Dogs, entre las partes de Hammond B3 y las de sintetizador.

"Up (You Turn Me)" mezcla de nuevo las influencias soul y rhythm and blues de Richie Kotzen con un delicioso toque gospel en el estribillo antes de que llegue "You", un tema musicalmente concebido por la hija de Kotzen cuando ella tenía 13 años, así que no es difícil imaginar lo emotivo que habrá sido para el músico plasmarlo en un álbum. Piano, voz y un pequeño interludio de theremin para una composición muy especial. Después "Time for the Payment" finaliza "Cannibals" mediante una maravillosa interacción entre la guitarra acústica y la voz arenosa de Kotzen.


Richie Kotzen es un fabuloso músico, vocalista y compositor, y con "Cannibals" uno no puede más que reafirmarse en la idea de que este tipo es uno de los hombres del rock con más talento de nuestros días, capaz con su sola presencia de dar fuste al más variopinto proyecto. Y una cosa está clara, nunca se sabe qué nos va a deparar cada nueva entrega de Kotzen, pero está claro que el producto va a merecer la pena, que es lo que ha pasado con "Cannibals", un fabuloso artefacto que a pesar de lo poco que llevamos de año es posible que aguante entre mis primeras posiciones hasta que éste concluya.

©Blue Monday

1 comentario:

  1. Fantástico trabajo, aunque personalmente creo que el punto álgido de Richie fue la época del Into The Black, Return of the Mother Head's Family Reunion y el susodicho Wilson Hawk "The Road" junto a Richie Zito, este último trabajo "Wilson Hawk" es una auténtica joya, y como ya le comenté a Richie una vez que pude hablar con el después de un concierto en Bilbao, "No te perdono que no lo hayas editado en formato físico", seguiré esperando el milagro.....

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