sábado, 10 de enero de 2015

Kix - Rock Your Face Off (2014): Crítica del disco Review


por Sergio Vargas
(@zarrabeita)


Retorno discográfico de la banda de Maryland tras dos décadas sin saber nada de ellos al caer sepultados en los años 90 por la movida Grunge.

Imagino que siguen queriendo ser la respuesta estadounidense de AC/DC. Ironías aparte, lo que nos ofertan en Rock Your Face Off es mantenerse fieles a la tradición Kix, es decir, rock con blues de barra de bar o de local de streptease; esto último va por la vena lasciva que tienen la mayoría de sus composiciones. Una pena muy grande me queda en el alma de su último proyecto, es que le falta para ser redondo, ese punto adrenalítico que tenían sus pistas de los años 80 que les hicieron tan famosos. Aun así el álbum se impulsa por ese sentido de fiesta continua lo que le otorga entretenimiento enérgico a raudales. Por tanto,  podemos decir que sin ser su mejor obra formará parte de su testamento cubriendo las expectativas puestas en él tras tanto tiempo de silencio.


Muchas de sus piezas tienen el sabor de Aerosmith de forma descarada. La respuesta está en la producción llevada a cabo por Taylor Rhodes que también colaboró con la banda de Boston, una muestra en “Rolling in Money” una buena canción que al empezar se parece a la magistral “Dude Looks Like a Lady” de los “toxic twins”. Destacable es que el bajo es llevado por Mark Schenker reemplazando al antiguo miembro de la banda, Donnie Purnell. En “You´re Gone” no ocultan su agrado por AC/DC sobre todo en la época de Bon Scott al igual que en “Dirty Girls”; es más, cuando los Kix no eran conocidos hacían versiones en los clubes del primer material de los genios australianos. “Love Me Whith Your Top Down”, la más pegadiza y avispada del disco, perfecta para desarrollarla en directo.




El paseo por el resto del material del grupo se realiza a todo gas sin tiempo de bajarte en la próxima estación, mantenido (si no serían simples canciones) por la voz de Steve Whiteman que se adapta a los acordes cual ventosa ejemplo en “Inside Outside”, balada acústica que me trae recuerdos de los Cinderella.

Como he mencionado en artículos anteriores, siempre he sido partidario de los grupos “currantes” nada prefabricados. Pueden pecar de falta de originalidad, de ser imitadores descarados de grupos de rock multi-platino, pero no han sido creados por la industria. Nacen en Baltimore, ciudad de clase obrera. Su audiencia buscaba el desahogo mezclada con borrachera, ellos se lo dan con alegría juntándose también la artesanía (ojo a sus composiciones), creando himnos accesibles como la brisa fresca que necesitaba la ciudad oscura donde habitaban.

El espíritu del disco es el divertimento, tiene pistas que son bofetadas por minutos para que despiertes dándote cuenta que delante tienes a unos maestros del buen oficio que han transpirado en millones de clubes pequeños hasta tener su momentos de gloria, su mera existencia se vuelve satisfacción, pasemos de las exploraciones musicales y centrémonos en gente valiente como Kix, merecen ser escuchados.

©Sergio Vargas

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