domingo, 11 de enero de 2015

Microrrelatos - Cosas en los bolsillos (62): Error de impresión



Error de impresión

El lector alcanzaba ya las últimas páginas de la novela y asistía a la mórbida escena en que, por fin, Ernesto, el avisado guarda de seguridad del que ya todo sabía, sorprendía perplejo, in fraganti, a su mujer, Josefina, entregada al amor y a los brazos de su vecino de pasillo, René, que en su misma cama (la de Ernesto y Josefina) se la comía viva. Y sin pensarlo dos veces, los ojos encendidos en sangre y el alma en el invierno, desenfundaba la pistola y comenzaba a apuntarles dirigiendo el cañón hacia ese bulto en movimiento. El lector pasó con urgencia la hoja, impaciente por saber lo que sabía que ocurriría, y, de sopetón, apareció, como el insulto que uno recibe a bocajarro y sin esperarlo, la página en blanco, debida a un error de impresión según todo indicaba. No así la página siguiente y última de la novela, en la cual Ernesto y Josefina emergían besándose efusivamente mientras un gondolero cantor los guiaba por entre la bruma vaporosa de los hermosos y románticos canales de Venecia.


Ángel Carrasco Sotos

2 comentarios:

  1. Hola, Ángel.
    Hay errores que no se pueden perdonar y este es uno de ellos.
    Me encanta, Angelín. Habla de situaciones o temores muy cercanos a las que se me pasan a mí por la cabeza cuando estoy enfrascada en un libro.

    Jó, me encanta, te lo repito.
    Un beso muy grande de Z que, por si no lo sabes, salió el día de Reyes y ha vuelto hace unas horas. ¿A quién saldrá esta muchacha?

    Besazos.

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    Respuestas
    1. Pues muchas gracias, Towi, sé que no siempre lo logro. Y te lo digo también por aquí: cuida de Z como si fuera tuya (porque de mí no hace ya ni caso).

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