viernes, 6 de junio de 2014

Judas Priest - Jugulator (1997): Crítica del disco. Review



by King Piltrafilla (@KingPiltrafilla)




Así es, amigos y seguidores de esta sección, hoy voy a intentar plasmar en palabra escrita mis sensaciones ante Jugulator, con la voluntad de ser objetivo y quizás –quién sabe- reconciliarme con él. Con un par. Y es que después de la edición en 1990 por parte de los de Birmingham del brutal Painkiller y su correspondiente gira mundial de presentación, Robert John Arthur Halford –conocido por el humilde sobrenombre de Metal God- abandonó Judas Priest con el fin de respirar otros aires lejos de sus compañeros desde hacía decadas.


Siete años, nada más y nada menos, llevó a los Priest sacar un nuevo álbum de estudio –en realidad fueron menos, ya que hasta 1992 Halford no dejó oficialmente la banda y colaboró con ellos mientras se mantuvieron ocupados en el recopilatorio Metal Works ’73-’93- con un desconocido Tim “Ripper” Owens a las voces, un imitador de Halford –creo que ahí la cagaron- que venía de tocar en una banda tributo llamada originalmente –ironía- British Steel. Aprovecho para recomendaros la visión de Rock Star, cinta de 2001 protagonizada por Mark Wahlberg, basada en la historia de Owens y con colaboraciones musicales de alto nivel. 




Y en 1997, producido por los guitarristas K.K. Downing, Glenn Tipton y Sean Lynch –ingeniero y responsable de las mezclas de Baptizm of fire, el álbum en solitario que Tipton editó el mismo año-, Judas Priest sacó al mercado el decimotercer disco de estudio de su carrera, un álbum grabado en los Silvermere studios con un joven vocalista de Ohio al frente y sin el carismático Halford a su lado, un Halford –por cierto- que un año después decidiría salir del armario y anunciar al mundo metálico su homosexualidad. El infierno se abría bajo los pies de la parroquia metalhead. Completaban la formación el eterno Ian Hill al bajo y el solvente Scott Travis a la batería, que tanto servía para un roto como para un descosido y que –después de debutar en Painkiller y formar parte de los Fight del huido Halford- volvía a Judas Priest. 




Sin embargo –y ahora es cuando uno debe sincerarse y aceptar la evidencia lejos de la pasión, que acostumbra a obnubilar el juicio-, este Jugulator NO ERA NADA DESPRECIABLE. Con portada de Mark Wilkinson diseñada por Andie Airfix, el track list era: 

Jugulator 
Blood stained 
Dead meat 
Death row 
Decapitate 
Burn in hell 
Brain dead 
Abductors 
Bullet train 
Cathedral spires 

El principio de "Jugulator" –tema y álbum- promete, es de esos inicios que –cual perro de Pavlov- le hacen a uno salivar de emoción. No son los Priest de siempre, cierto, pero las guitarras afiladas están ahí y los gritos agudos de Owens imitando a Halford también. "Blood stained" comienza atronador, con una batería y unos riffs casi thrash, pero ¿puede ser?, a mitad del tema podemos advertir unas líneas vocales a lo Alice in Chains. "Dead meat" y su bombo apisonadora nos introducen en un nuevo tema que, con la voz de Halford nos hubiese parecido genial pero que –mea culpa- a muchos de los puristas defensores del line up clásico nos pareció otro despropósito más. Hoy debo sincerarme con vosotros y admitir que Jugulator no es Screaming for vengeance pero es un gran álbum. "Death row" es una pasada de tema, de mis preferidos. "Decapitate" es –en mi opinión- un pelín repetitivo y sigue con la tónica general del álbum, guitarras con baja afinación, distorsiones, incluso encontramos más efectos de sonido e inserciones a lo White Zombie

El inicio de "Burn in hell" podría ser perfectamente el de una canción de Slayer, no os digo más y es de largo el mejor tema del cedé. "Brain dead" comienza con unas sirenas –acaso un guiño a la memoria para "Breaking the law"- y en seguida se torna en un nuevo muro sónico de guitarrazos crujientes aunque repetitivo y sin demasiado interés, al menos hasta un final que me gusta mucho. Entonces comienza "Abductors", otro tema con acústicas y cambios de ritmo en el que quien se luce de verdad es el estupendo Scott Travis, con unos Tipton y Downing intentando reinventarse, un Ian Hill al que se oye de tanto en tanto y un Tim Owens al que simplemente le pidieron que hiciese lo que mejor sabía, imitar al gran Metal God. "Bullet train" es otra de mis favoritas, más de lo mismo en la senda Painkiller, y "Cathedral spires" pone el punto final al álbum con una canción que de nuevo me recuerda –al menos en su inicio- a Alice in chains




Total, que con la distancia que otorgan los años transcurridos y en frío –admito que en aquel momento hubiese quemado en la plaza pública al pobre de Owens- creo que Tim hizo un buen trabajo y los Priest editaron una digna continuación del rompedor Painkiller. Lo de Maiden con Bailey fue harina de otro costal. 

Disfrutadlo aquí sin complejos. 

¡Feliz fin de semana! 
© King Piltrafilla

3 comentarios:

  1. Jugulator es uno d mis discos faboritos de priest a la misma altura de los clásicos, me gustaria que maiden tuviera los huevos para hacer un disco demoledor.

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  2. Scott Travis debutó en Ram It Down...

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  3. Aun recuerdo el 97 y cuando yo era un chaval de 17 años fanatico del metal de los 90 si señores lo que mas me va es la decada de los 90 para mi rompedora y que trajo un frescor al estancamiento de los 80, buenas produciones y la forma de tocar el groove meta un grupo pantera. pero aqui voy hablar de judas priest el jugulator que para mi es rompedor me encanta las afinaciones bajas que tienen las guitarras en ese disco y la mezcla de thash grove y heavy que tiene ese disco con toda la oscuridad de las letras y la portada del montruo emergiendo del volcan como si viniera a por ti cuando escuchas el disco y te atrapa. tim owens el segador lo hizo de puta madre en la voz con agudos y guturales mezclados un portento. si soy muy fan de ese disco todavia a dia de hoy lo escucho y me parece bestial

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