viernes, 20 de junio de 2014

Iron Maiden - The Number of the Beast (1982): Crítica del disco Review


by King Piltrafilla (@KingPiltrafilla)



Así es amigos, corría 1982 –el año de Naranjito- y me acuerdo de estar en casa del Vallejo, compañero de 2º de BUP, que se había comprado el The number of the Beast y nos lo quería dejar escuchar. Yo ya estaba enamorado del "Run to the hills" –por cierto, pensaba que cantaban “to the hell”- de escucharlo por la radio en alguno de aquellos programas de emisoras independientes autogestionadas que tantas alegrías nos daban en la época preinternet.


Pues nada, que como no podía ser de otra manera, alucinamos el Vega y yo con el vinilo de nuestro amigo y yo no tardé en hacerme con una casette. Con los años, la cinta feneció –supongo que enredada en algún cabezal, que era como morían la mayoría de nuestras cintas- y no encontré el momento para adquirir el vinilo del álbum. Sin embargo, en 1995 se reeditó The number of the Beast en picture CD -con el regalo de otro cedé con "Total eclipse" y "Remember tomorrow LIVE", que habían salido como caras B de los singles del 82- y ya no tuve excusa. 




Y es que el The number of the beast –dejando de lado que fuese el primero del grupo en llegar al núm.1 o que consiguiese la certificación de platino en los Estados Unidos- es una joya de cabo a rabo. Porque sí, Iron Maiden, Killers... incluso el Maiden Japan son míticos y contienen himnos imprescindibles de la banda, pero desengañémonos, el primer gran álbum de heavy metal de los Maiden es The number of the beast. Y si resulta que esta obra es la primera en la que la banda tenía como vocalista al gran Bruce Bruce –guiño-, será que algo de mérito tendremos que reconocer al de Nottinghamshire. Portada del genial Derek Riggs –para mi, tan imprescindible en cada lanzamiento del grupo como las cuerdas de guitarra de Dave Murray o las muñequeras de tela de Harris-, sonido, melodías, voces, producción... todo ello aliado en una especie de conjunción sideral de fuerzas que dio como resultado un disco impresionante. 

Producido por Martin Birch y grabado en los Battery studios, The number of the beast contó con Clive Burr a la batería, Steve Harris al bajo, Adrian Smih y Dave Murray a las guitarras y Bruce Dickinson a las voces. El track list de esta obra imperecedera fue: 

Invaders 
Children of the damned 
The prisoner 
22 Acacia avenue 
The number of the beast 
Run to the hills 
Gangland 
Hallowed be thy name 




Como podéis imaginar, es tarea imposible destacar un tema sobre otro o analizar en pocas líneas las características de cada una de las canciones del álbum... ese comienzo rápido con "Invaders" –un tema que tiene un sonido que enlaza con los álbumes anteriores-, la engañosa calma inicial de "Children of the damned" y su gran solo, ¿y qué decir del mítico "I am not a number, I am a free man" de "The prisoner", con esa batería y esa guitarra detrás? ¿y el riff? ¿y el solo? Lo de "22 Acacia avenue" es ya para levitar de placer, con sus cambios de ritmo, esas cabalgadas de bajo marca de la casa y los gorgoritos de Dickinson tomando el mando del grupo. Y luego, sin darnos descanso, con ese comienzo a lo Shakespeare, el homónimo "The number of the beast" y el inconmensurable single "Run to the hills". En resumen, una sucesión de riffs y solos que se han grabado a fuego en las neuronas de la mayoría de nosotros. Pero ¿ahora es cuando decae el disco?, pues no, "Gangland" acelera el ritmo y nos eleva a un estado de ensimismamiento inenarrable que prosigue con "Hallowed be thy name", otro tema con solo y melodía inolvidables. En fin, amigos, que una cosa está fuera de toda discusión: si The number of the beast lleva más de 14 millones de copias vendidas desde 1982, por algo será. Por supuesto, aquí tenéis la prueba. 




Os añado también los bonus de esta edición, un estupendísimo Total eclipse que a punto estuvo de entrar en el álbum en detrimento de "Gangland" y el Remember tomorrow en directo. 

¡Feliz fin de semana! 
© King Piltrafilla

3 comentarios:

  1. En lugar de un disco de estudio, parece un grandes éxitos. Una obra maestra de la música y punto.

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    1. Nunca me lo había planteado así pero estoy de acuerdo. En esa época era de común aceptación lo de "hemos grabado 15 y hemos seleccionado 11... 5 muy buenas, 3 resultonas y el resto a relleno". En este caso todas son geniales. Mira que lo que tuvieron que decidir fue si ponían Total eclipse o Gangland en el álbum y cual dejaban para single. Lo dicho. Piece of mind o Powerslave son de mis favoritos... pero quizás podríamos decir que ESTE es el más conseguido de su dicografía. Un abrazo.

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  2. Discazo... Aunque en mi opinión, si hubiesen sacado Invaders y puesto Total Eclipse el disco sería un auténtico 10. Saludos...

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