sábado, 14 de junio de 2014

Crítica de la película "Al filo del mañana" (Doug Liman, 2014)


por MrSambo (@Mrsambo92)
del blog CINEMELODIC




Mucho tendrían que cambiar las cosas y un título excepcional tendría que surgir en lo que queda de año para que Al filo del mañana no consiguiera el galardón honorífico del blockbuster del año. Un nuevo éxito en el mainstream del gran Tom Cruise.



Tom Cruise es la mayor estrella cinematográfica de las últimas décadas, de manera incuestionable, cuatro décadas lleva el actor en la cima del éxito gracias a su inteligencia y buen hacer. Cruise siempre ha alternado cintas de prestigio con otras de entretenimiento, pero si algo tiene en común toda su filmografía es que sus proyectos están trabajados al máximo y perfectamente elegidos. Es esa inteligencia la que le ha mantenido en lo alto. Eso y otra cosa que suele olvidarse al hablarse de él, que es un actor más que notable, excelente, al que muchos cuestionan o desprecian por asuntos personales u otras tonterías. Ya sea en cintas serias o dramas, o en películas de acción o ciencia ficción, en las que últimamente parece más enfrascado, Tom Cruise nunca se ha limitado a lucir palmito, sus proyectos, gusten más o gusten menos, siempre buscan sacar el máximo partido a su propuesta, muy trabajados y que se alejan de lo vulgar, más inteligentes y brillantes que otras de su estilo. Una carrera muy trabajada, y es que cuatro décadas en la cima no las regalan.




Al filo del mañana parece que ha gustado mucho, merecidamente, un éxito que no obtuvo la excepcional Oblivion, otra cinta que ofrecía mucho más de lo que habitualmente ofrece el género y que está destinada a ser película de culto. Si la anterior cinta aparte de espectáculo ofrecía interesantes reflexiones entrando en el terreno de la ciencia ficción filosófica, aquí tendremos un entretenimiento puro, vigoroso y enérgico, que no renuncia, por supuesto, a conceptos de interés muy bien desarrollados, como iré exponiendo. Vivimos buenos tiempos para la ciencia ficción.

Doug Liman, capaz de obras magníficas como El caso Bourne (2002) y mediocridades como Jumper (2008), nos regala aquí uno de sus mejores trabajos si no el mejor, francamente bien dirigida, con sobriedad, tanto en escenas pausadas como en las de acción, sin recurrir a excesos de montaje, tan usados e insufribles en el cine actual dentro de este género, y sosteniendo el plano para que dicha acción se aprecie en todo su esplendor, sin que por ello renuncie a sus encuadres inestables en ocasiones. Liman es aficionado a mover su cámara y a hacer encuadres inestables, como en El caso Bourne, pero aquí está mucho más comedido en una cinta que es puro frenesí. Un deleite visual.




Tom Cruise vuelve a dejar un trabajo interpretativo cuidado y perfecto, en un rol algo distinto al que nos tiene habituados en este tipo de cintas, modulando la progresión y madurez del personaje de forma excepcional, desde su comienzo pomposo, cobarde, torpe, vacuo, inseguro y miedoso, hasta la conversión definitiva en héroe. Define y dibuja al personaje con gran categoría. Su química con Emily Blunt, que también está muy acertada en otro personaje muy bien definido desde el guión, es indudable.

El cameroniano personaje que interpreta Bill Paxton sirve de planteamiento conceptual de la película, ya que dará todas las claves temáticas, inconscientemente, que tendrá la obra, en un divertido y brillante detalle de guión. Tanto las referencias religiosas, como sus ideas sobre el destino son algunos de los aspectos que se desarrollarán en la cinta.




La interpretación religiosa es realmente atractiva, un engreído y cobarde personaje que para redimirse deberá superar pruebas en una especia de infierno o purgatorio. La batalla, la guerra, será redentora y, efectivamente, “la preparación y la disciplina le harán dueño de su destino”. El destino es otro tema sobre el que se reflexiona, un personaje entregado al azar, sin comprometerse en nada en absoluto, que acaba convertido en el elegido, definiendo con trabajo y errores su propio destino.

El tema de los errores también ofrece otra interesante lectura, los errores como la columna vertebral del progreso, la madurez y la evolución, escenificados en ese personaje que cada vez que se equivoca debe repetir el mismo día... y así una y otra vez. También el conocimiento, representado en la relación de la pareja protagonista, será motivo para la reflexión, el conocimiento en base al tiempo, al detalle y al error, incluso el miedo al mismo.




El amor, como en Oblivion, también deja aspectos de interés como tema de reflexión, amor ajeno al paso del tiempo o de lo físico, constante, inamovible, como el poema shakespeariano, amor al que despojar de la hojarasca para reconocerlo y tenerlo presente y vivo.

Uno de los aspectos que más gente ha comentado es el de la referencialidad, aspecto que en ocasiones a algunos les da por poner como defecto cuando debe quedar claro que en el cine actual es virtud cuando se le da sentido y se incluye en una trama atractiva, como es el caso. Muchas cintas vienen a la cabeza, donde hay que señalar por encima de todo el espíritu de Steven Spielberg y James Cameron, dos de los más grandes directores de este cine de evasión. Así del primero vendrán a la cabeza películas como “Minority Report” (2002) o “La guerra de los mundos” (2005), ambas con Tom Cruise como protagonista, incluso “Salvar al soldado Ryan” (1998) con las escenas en la playa, y del segundo “Aliens: El regreso” (1986) o “Avatar” (2009). Hay muchas más, una de las más citadas es la imprescindible obra maestra “Atrapado en el tiempo” (Harold Ramis, 1993), también “Código fuente” (Duncan Jones, 2011), “Starship Troopers (Paul Verhoeven, 1998), las falsas muertes nos recordarán a Nolan y “Origen” (Christopher Nolan, 2010), por ejemplo, “Oblivion” (Joseph Kosinski, 2013), el anterior trabajo de Cruise, “Pacific Rim” (Guillermo del Toro, 2013), o “Matrix” (Los hermanos Wachowski, 1999)…




El guión es excelente, sorteando con éxito todos los peligros, como que resulte reiterativa o pesada, recurriendo a hábiles giros de guión y del punto de vista, cambiando la historia en el momento preciso y dotando al conjunto de un sentido del humor, negro en muchos casos, excelente. Satisface ver un entretenimiento puro sin aires de transcendencia y seriedad impostada. El juego con la elipsis narrativa merece especial mención, es soberbio.

Por supuesto hay licencias, ciertos trucos, pero que se perdonan por el goce generalizado. También hay que tener en cuenta que “Al filo del mañana” no se sale de las convenciones que todo aficionado al género conoce en ningún momento, pero espero no se entienda como defecto por la mayoría.

“Al filo del mañana” es la “Odisea” de Homero en versión ciencia ficción metafísica, donde Cruise interpreta a un Ulises inmaduro que se convierte en héroe. La Odisea marca la estructura de un gran número de cintas.

“Al filo del mañana" es una película entretenidísima, ágil, amena, un espectáculo de primera para gozar sin complejos, para evadirse y disfrutar con un producto diseñado para ello a la perfección, pero que si además pides un poco más te ofrece interesantísimas reflexiones gracias al magnífico e inteligente guión, francamente bueno, de Jez Butterworth, John-Henry Butterworth y Christopher McQuarrie, basado en el cómic de Hiroshi Sakurazaka, que logra hacerla imprevisible dentro de sus reglas previsibles.

©Jorge García

1 comentario:

  1. Recaudó $369 millones de dólares esto no parece ser un impedimento para que la secuela sea una realidad, creo que Edge of tomorrow fue una buena película que tuvo malas críticas pero que, a todos les gustó ya que es demasiado entretenida y atrapante.

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