domingo, 5 de noviembre de 2017

Tener los cojones cuadrados - Los cojones del español (1)



Hace cosa de veinte años, circulaba por ahí una hoja (Internet estaba aún naciendo) en la que se hacía una recopilación sobre los diversos usos que la palabra cojones tenía en el idioma. Comprobé entonces que, pese a la larga lista (efectuada para hacer reír más que otra cosa) faltaban en ella algunas expresiones que yo creía comunes o al menos tenía uno anotadas en su memoria. Me interesé por el asunto durante unos años y luego de forma muy intermitente, añadiendo a la lista toda expresión que no figurase en ella. Hasta tal punto que creo que con el material recopilado hoy en día podría escribir un pequeño libro sobre el asunto, y estoy seguro de que, si alguien se lo propusiese, podría dar la cosa para una tesis doctoral o, al menos, un abultado trabajo de licenciatura. Ese libro pensaba yo que podría titularse Cojones o Con Cojones, algo así. También pensé en otras posibles denominaciones que tampoco desmerecían el contenido: Los cojones de España o Los cojones del español. Esa última quizá es la que más cuadraría, pues la palabra español haría referencia a español como 'habitante de este país' (nuestro) además de español como 'lengua oficial de España' que, todo sea dicho de paso, compartimos más de 400 millones de hablantes.

He creído que valdría la pena hacer un recorrido por tales expresiones y para empezar, he tomado esta expresión de nuestro castellano que es tener los cojones cuadrados. Os prometo que ha sido algo aleatorio, pues la he cogido al azar. No le tengo un cariño especial a esta en concreto, como a casi ninguna. Pero por una había que empezar. Ya vendrá más si me animo con el proyecto. Para él espero también vuestra colaboración: sé que aún quedarán algunas o muchas por registrar o recoger en ese cajón de sastre en la que las tengo metidas.




Tener los cojones cuadrados

Antes de nada, hay que decir que esos cojones cuadrados a los que se refiere esta expresión hace alusión más bien a la forma cúbica, no al del cuadrado plano. No puede uno imaginarse unos cojones totalmente aplastados hasta quedar reducidos a una delgada lámina a los que se les ha dado una forma "cuadrada". Creo que cuadrado de la expresión hace referencia a lo cúbico de su volumen (como lo es el dado con que jugamos a la oca); pero claro, quedaba algo pedante -¡imaginaos!- expresar lo que expresa diciendo de alguien que tiene los cojones cúbicos. Estaréis conmigo en todo esto.

Para entender la imagen (la de unos cojones cúbicos) hay que partir de la realidad: en realidad, estos tienen forma ovalada (no circular) al menos en lo que yo conozco, y de ahí que también se les llame comúnmente huevos. Me refiero, evidentemente, a los testículos humanos, a los del varón, que son quienes portan, debidamente embolsados, tales adminículos procreadores o glándulas sexuales masculinas. Por lo tanto, los cojones cuadrados (léase "cúbicos") no son otra cosa que unos testículos irregulares o anormales pues se alejan de su forma común. De ahí que quien así los tenga (aunque sea metafóricamente) no ha de ser una persona "normal" (entendedme).

¿Cuál es el sentido que tiene esta expresión? ¿Para qué se utiliza? (así las cosas).

Pues creo entender que se usa de una manera polisémica, aunque parece ser que la original es la de 'tener alguien valentía, valor, carácter'. Alguien con los cojones cuadrados es todo un jabato, y da muestras de su atrevimiento, de su bravura y arrojo cuando conviene en su momento. En muchos casos, puede tener la expresión un carácter peyorativo (pues se pasó en su valor y pecó de bravucón o arrogante, quizá); en otras, las más, da cuenta de su coraje, haciendo en tal momento lo que mejor cuadra, que es echarle lo que hay que echarle a la cuestión.

Pero he aquí que la expresión incorporó, según compruebo, otras acepciones. La principal hace referencia a alguien que da pruebas de ser un holgazán, un vago, o en determinada circunstancia se muestra apático, tranquilo en demasía, con dejadez y abulia. En este significado relacionado con la pereza ha operado sin lugar a dudas esa imagen de alguien sentado, con los cojones pegados al suelo, los cuales han adquirido, por ello, esa forma cúbica, perdiendo su ovalidad intrínseca.

Eso sí, todo son elucubraciones en el afán de desentrañar el origen o etimología de esta expresión que sigue viva en el español coloquial. Se aceptan propuestas etimológicas no obstante.

ZR

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