sábado, 18 de febrero de 2017

Evergrey - The Storm Within (2016): Crítica review




por Edy Fernandes (@edylefer)
del blog Soonatas



El 2016 fue un año en el cual fueron lanzados grandes producciones, discos esperados con muchas ansias, y gratas sorpresas como de la cual voy a escribir hoy, un álbum que me dejó un sabor muy especial, y cuidado, va más allá de si es el mejor o simplemente el que me capturó con más esfuerza, aquí lo que quiero transmitir es como una producción logró una conexión tan especial, capaz de encender una chispa que iluminó una noche oscura y desolada, se trata de The Storm Within de la banda sueca de metal progresivo Evergrey.

Después de haber disfrutado de los grandes temas de “Hymns For The Broken” publicado en el año 2014, poco podía imaginar que el nuevo álbum de esta agrupación encabezada por Tom S. Englund lograría un impacto tan grande en mí, pero lo consiguió, ha dejado una grata sensación gracias a la atmósfera creada por su más reciente producción.



Unas notas de piano abren el telón, suenan como ocho campanadas que indican el tiempo que ha transcurrido, parecen marcar la distancia de la cual habla Tom Englund en la letra de su canción. Inmediatamente viene una descarga de metal en una pieza que va tomando una fuerza llena de melancolía, “Distance” cuenta con una buena guitarra de Henrik Danhage y un grandioso bajo de Johan Niemann, quizás ellos son los encargados a llevarte a lo más profundo de ese ser y entender la razón de su lejanía. El piano de Rikard Zander tiene el rol de volver a ese lado nostálgico, para reaparecer una metralla donde la batería de Jonas Ekdahl es la encargada de marcar la pauta mientras el bajo de Niemann toma el protagonismo. Un solo de guitarra de Danhage te mueve para sentir toda la fuerza que guarda esta pieza. Se hace presente un coro de niños para darle un ambiente especial e ir finalizando con las notas de piano que suenan como esas campanadas que se escucharon al principio marcando el tiempo y la distancia. Un memorable tema que

“Passing Through” es una pieza de power metal que cuenta con buenas descargas de cada uno de los instrumentos. Déjate llevar por esa guitarra que te traslada a caminar sobre blancas capas de hielo que se formó sobre el lago congelado que se apodera de tu alma. Mantiene de alguna manera la atmósfera que fue creada con la primera canción, sin embargo esta es más lineal, no hay bajas y subidas, pero con la suficiente calidad para envolverte y mantenerte atento sobre lo que viene más adelante.




Llega “Someday”, su comienzo está marcado por un halo de misterio, la batería de Jonas Ekdahl es la responsable de acelerar el corazón, vale la pena esos primeros cuarenta segundos, pero se hace presente la melancolía de Englund que pierde fuerza en el estribillo, le quita mucho a una pieza que se sentía interesante en sus primeros instantes. Por alguna razón hay como un divorcio entre la música y la lírica, haciendo que esta canción se aleje mucho de lo escuchado en los dos primeros tracks.

“Astray” tiene un arranque más pesado, sin embargo esta pieza si cuenta con ascensos y descensos, para mantener los sentidos alertas, aquí hay una propuesta más progresiva, por momentos pareciera que hay algo de improvisación que le da mucha personalidad a esta interpretación. El solo de guitarra es maravilloso, es como una dulce caída la cual no termina, porque permite agarrarte para tomar un nuevo impulso. El final es una metralla que permite cerrar con categoría.

Ahora viene la suave y desgarradora “The Impossible” el piano y Tom Englund son los protagonistas con un toque orquestal en el fondo, a pesar de ser una pieza que musicalmente no pareciera ser poderosa, es bueno dejarse llevar por una maravillosa letra: “I cross the dark side of the moon and cross my heart in hope for this madness, to end very soon before I end in a sea of sadness. And I’m watching from the outside, dying to be on the inside. And I’m watching from the outside. When I’m longing to be on the inside and you’re asking the impossible. If you want me in this alone; alone. (He cruzado el lado oscuro de la luna y cruzo mi corazón con la esperanza de esta locura termine pronto, antes de terminar en un mar de tristeza. Y estoy viendo desde afuera a ... dolorido por estar del lado de adentro. Y estoy viendo desde afuera cuando anhelando estar en el interior y tú estás pidiendo lo imposible, me quieres solo en esto, solo)”.




“My Allied Ocean”, estamos frente a la canción más metal del álbum, por momentos tiene un sonido que me recuerda al Megadeth que contaba con Marty Friedman en su alineación. Los solos de guitarra son nuevamente impactantes, la verdad es que la pieza cuenta con varios ingredientes para destacarla.

Llegó la hora de una de las canciones que me había generado más expectativa antes de escucharla, “In Orbit” cuenta con la participación de la hermosa y talentosa Floor Jansen, hoy día vocalista de la banda Nightwish. Pienso que no aprovecharon toda la fuerza que tiene Floor en su voz, entiendo que es una pieza suave, pero cuenta con momentos de más empuje, por alguna razón que desconozco no fueron un poco más allá. La verdad me gusta la pieza, pero esperaba mucho más.

Sin embargo, escucha las notas que salen del piano mientras la batería te llena de fuerza para continuar la lucha en tu pequeño mundo, por más gigante que veas los problemas, tus pasos son solo granos de arena en una isla vacía. Desde la orilla toma el primer cometa que pase sobre tu cabeza, atrévete a viajar como el pequeño Principito, y mira desde arriba como el sol no gira a tu alrededor, observa como la luna nunca te enseña su cara opuesta, enfoca tu vista en las siete estrellas de la Osa Menor, ahí tienes el norte sin perderte en la constelación del Dragón, no te preocupes que no hay Águila vigilando, pero esta Orión, siempre siguiendo tus pasos.




Mira desde arriba, no tengas miedo, abre bien los ojos, ¿Te das cuenta que nada orbita sobre ti? Tú eres parte de un mundo que persigue el sol, busca energía con la cual latir, necesita el calor del fuego para moldear en la tierra el cuerpo que flotará sobre el agua que cubrirá tus suelos, mientras el aire se vuelve viento soplando en la misma dirección, esta esfera gira sin cansancio persiguiendo el día y la noche.

“The Lonely Monarch” es a mí parecer la pieza más floja del disco, se apoya mucho en los teclados, es muy lineal, no cuenta con elementos que la hagan destacar del resto, parece más una canción de relleno. Pero no todo es tan descartable, tiene un cierre interesante capaz de hacer vibrar.

Seguidamente se encuentra una bella balada interpretada por Tom Englund acompañado de su esposa Carina Kjellberg Englund, lleva por título “The Paradox Of The Flame”, una canción tenue, cuenta con un aire liviano pero al mismo tiempo con alguna carga de tristeza, te puede hacer flotar y en algunos momento te empuja con fuerza a la nostalgia. La química de los dos vocalistas acompañados por piano y violín hace que la magia este presente. Musicalmente me gusta más “In Orbit”, pero el dueto de Tom y Carina tiene más fuerza que la realizada con Floor Jansen.

Llegó la hora de las dos mejores canciones del álbum, valió la pena esperar para escuchar en primer lugar “Disconnect”, la cual comienza con una poderosa descarga, la batería tiene un protagonismo en la introducción, metal puro para dar paso a la melancolía introducida por la voz de Floor Jansen que no canta ni una sola línea pero si coloca su melodía para acompañar a los teclados. Cuenta con unos cambios muy fuertes, la grandeza del metal tiene sus presencias para luego bajar a momentos donde solo se escucha el piano de Rikard Zander. Por favor, deben escuchar los solos de guitarra, son poesía llevada a la partitura. Juega un gran papel el bajo de Johan Niemann, permite que fluyan varias de las transiciones. La parte final de la canción es memorable, te hace viajar por lugares impresionantes, te puede sacar los sentimientos más ocultos, no me canso de escucharla.




Mucho más suave es “The Storm Within”, melancolía pura de principio a fin, mantiene esa aura de la canción anterior, pero aquí nos desciende para recorrer la vida misma, la letra es un recordatorio de las dificultades que podemos tener en el camino, pero que tenemos razones para superarlas: “It is dark I can hear the crows and the autumn leaves falls and falls. Trees asleep still stretch for the sky, they belong to me, they stretch for us to see. If all were just dreams we’d be safe, but we’re all just pale prints of passed days, the consequence and the cause, the reasons of why we did lose. (Está oscuro, puedo escuchar los cuervos, y las hojas de otoño caen y caen. Los árboles dormidos todavía se estiran hacia el cielo, me pertenecen, se estiran para que observemos. Si todo fuera sólo sueños, estaríamos a salvo, pero somos sólo huellas pálidas de días pasados, la consecuencia y la causa, las razones de por qué perdimos)”.


Es un gran disco, de los que más me han gustado del año 2016, definitivamente una grata sorpresa en cuanto a la calidad plasmada en The Storm Within, Evergrey sigue presentando el mismo estilo, aborda los temas que ya conocemos de sus canciones, sin embargo, siendo este su décimo trabajo en estudio, uno siente que han recuperado una fuerza que habían perdido años atrás, y sobre todo, traen cuatro canciones que serán eternas para la banda sueca y para los amantes del metal progresivo. Gracias Tom S. Englund y todos los demás integrantes por entregarnos este impactante álbum.

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