sábado, 4 de febrero de 2017

Metallica - The Black Album (1991): Crítica review


por Edy Fernandes (@edylefer)
del blog Soonatas



El 01 de agosto de 1991 fue lanzado oficialmente al mundo “Enter Sandman” la “primera canción de cuna del metal”. La costa Oeste de los Estados Unidos fue testigo de aquel tema escogido por Metallica para abrir su homónimo quinto álbum de estudio, la magnífica producción que cambió la historia del Heavy Metal y que desde entonces es mejor conocido como de The Black Album.

Esta canción tiene su propia historia, la que incluso llevó a que fuera censurada por distintas emisoras de radio. ¿Quieren saber la razón? Había preocupación en propagar la leyenda del Sandman, un mito celta que habla de un duende que aparece en las noches mientras duermes, para esparcir sobre tus ojos arena mágica, llevándote a pesadillas de las que difícilmente despertarás. ¿Podría ser otra la razón? En una sociedad tan compleja como la de Estados Unidos todo es posible, pero esta situación rodeó de un aro de misterio a esta pieza dando un mayor aliciente para ser buscada y escuchada.



“Enter Sandman” dejó una huella imborrable, un riff para la historia, una marca para una generación, un salto en caída libre al ritmo de guitarras poderosas sin la necesidad de ser las más rápidas, una voz de James Hetfield contando una historia de pesadillas, que con la llegada de la noche se vuelve el perturbador de tus sueños; Freddy Krueger y su calle del infierno es solo un cuento de hadas al escuchar la plegaria del niño que aparece en esta canción: –“Now I lay me down to sleep, pray the lord my soul to keep, if I die before I wak, pray the lord my soul to take” (Ahora me acuesto a dormir, le ruego al señor que conserve mi alma, si muero antes de despertar le ruego al señor que se lleve mi alma)”.

La primera canción de “The Black Album” apenas comenzó abrir puertas. “Sab But True” será la encargada de mostrar, de dar a conocer el universo. El segundo track del disco tiene una magia envolvente, una iluminación sónica, una especie de aurora boreal que te hace viajar por mundos de la mitología nórdica.




Bob Rock, productor del álbum, llamó esta canción la “Kashmir” de los 90’, haciendo la comparación del riff de “Sad But True” con la joya de Led Zeppelin. La letra está basada en la película Magic (1979), cuya historia relata la vida de un ventrílocuo controlado por su muñeco. Sin embargo, esta poderosa letra puede tener muchas interpretaciones, desde las manipulaciones que pueden sufrir hombres y sociedades a través de la política, religión, o la ciencia. También hay quienes piensan que la misma se refiere a como “las drogas” pueden controlar tu mente, tu vida. Pero hay un dato, y es el relacionado con la portada del single realizado por “Pushead”, una imagen con dos calaveras mirándose. Cuando Hetfield vio el boceto final se asombró al saber que entendieron la letra, es la dualidad entre el bien y el mal; para él, la lucha entre la estrella de rock y su vida privada.

Esta canción fue una pieza muy bien trabajada, originalmente un poco más rápida, pero Bob Rock solicitó cambiar a una afinación más baja. La guitarra rítmica tiene una influencia a U2 que no fue destacada en la grabación final.




“Triste pero cierto” para los puristas que no querían ver a Metallica en lo más alto de las carteleras, para los que consideraron que se vendieron a la industria discográfica, para quienes los llamaron traidores del “Metal”, pero “The Black Album” se convirtió en uno de los discos más vendidos de la historia. Joe Elliot, vocalista de Def Leppard lo definió como el “Thriller” del Heavy Metal – “… las generaciones futuras seguirán comprando copias de “The Black Album”… es un clásico de su tiempo, está “Appetite For Destruction” de Guns N’ Roses y el álbum epónimo de “Metallica”, y después están cientos de bandas que han intentado seguirlos con sus propias imitaciones”.

Bob Rock fue llamado por Metallica para producir un álbum “gigante”. Los cuatro jinetes del “Thrash Metal” habían quedado atrapados con la calidad del disco “Dr. Feelgood” de la banda de glam metal Mötley Crüe, por lo que querían un sonido similar, pero por supuesto, mejorado. El productor canadiense tuvo que lidiar con las personalidades de estos individuos que estaban acostumbrados hacer las cosas a su manera, sin ataduras, sin ordenes, incluso entre ellos mismos eran complicados, con muchas tensiones que se intensificaron en nueve meses de grabación y producción del “The Black Album”.




El Sr. Bob con el apropiado apellido “Rock”, sufrió mucho con estos cuatro monstruos, pero al final consiguió organizar y producir el “Gran Disco del Heavy Metal”. Quizás donde no tenía mucha claridad era sobre el primer single que lanzaría del álbum. Había decidido que fuera “Holier Than Thou”, el que terminó siendo el tercer track del “The Black Album”. Posiblemente le atraía su velocidad, esa esencia speed metal allí reflejada, con una batería descomunal, fue lo mejor que sacó de Lars Ulrich en esa producción. Pero fue este último el que convenció al resto de los integrantes, y al propio Bob, que el primer single debía ser “Enter Sandman”.

El percusionista danés tuvo razón, y “Holier Than Thou” se convirtió en una canción más en el disco, y su letra que fue una de las últimas en ser grabadas, fue dedicada a su productor. ¿Cómo es eso? Hetfield la escribió pensando en Bob Rock, James la considera como una de las canciones más estúpidas realizadas en su vida, siendo un chiste de consumo interno entre ellos. De ser así, la voz líder de la banda dio con todo al estilado productor: “No more! The crap rolls out your mouth again. Haven’t changed, your brain is still gelatin. Little whispers circle around your head. Why don’t you worry about yourself instead? (¡Ya no! La mierda desenrolla tu boca otra vez. No has cambiado, tu cerebro aún es gelatina. Un círculo de susurros alrededor de tu cabeza ¿Por qué mejor no te preocupas de ti mismo?)”.





Uno de los puntos más atacados en “The Black Album” por los seguidores más conservadores de Metallica son sus dos baladas. “The Unforgiven” es el cuarto track, y viene siendo una fórmula presente desde su segundo disco, en “Ride the Lightning” tiene como cuarta canción “Fade to Black”, “Master of Puppets” cuenta con “Welcome Home (Sanitarium)” y “…And Justice for All” la famosa “One”; todas ellas piezas suaves, con estrofas lentas, pero con coros cargados de fuerza. La primera, una posible canción de amor oscura; la segunda, una triste historia casi de terror; la tercera, la pesadilla de una mente que sobrevive a la guerra.

“The Unforgiven” musicalmente cambió la fórmula de sus “baladas” anteriores o tracks cuatro de cada disco, ahora las estrofas son las pesadas y el coro es la melodía suave. – “Trata de como mucha gente va por la vida sin decidir por ellos mismos. Un montón de gente que sólo sigue a otros. Los demás deciden por ellos toda su vida; hay personas que planean y otras que obedecen…”, así se expresó James Hetfield sobre esta letra.




Sin embargo, esta canción también tiene ese lado sensible de James y su molestia por las enseñanzas cerradas que recibió en su hogar de la “Ciencia Cristiana”. Lars llegó a decir que “The Unforgiven” trata sobre como los padres de James, así como de otros niños le fastidiaron sus vidas, fueron estos los que decidieron sus caminos, controlados por una religión, una especie de atadura que cierra oportunidades, y que te puede quitar lo más preciado.

En el video realizado para este tema se puede ver a un niño encerrado entre bloques de piedra. Dice en el libro de Matías Recis y Daniel Gaguines que “El guion expresa la incapacidad que tiene una persona para expresar lo que siente… nunca hizo nada por sí mismo y vivió recluido y acomplejado por el miedo de lo que pudiera decir la gente. Esa idea remite a la alegoría de la caverna de Platón. Al final del video la luz baña su oscura morada y una llave cae brindándole la libertad, pero ya era tarde, el anciano ya estaba agonizando”.

El título de la canción posiblemente viene del western “The Unforgiven” (Los imperdonables) dirigido por Clint Eastwood. El cuerno que suena al inicio de la canción fue tomado de esta película, pero tocada al revés. El propio Hetfield dice en el documental “When Metallica Ruled the World, Classic Albums: Metallica” que esa parte no les pertenece, que fue “quitada” de algún lado, y se grabó al revés para evitar problemas legales.




“Wherever I May Roam” es un himno, es la canción de los viajeros, es la letra de los que la vida está llena de múltiples caminos, son para los nómadas o quieren serlo, es la historia de los que deben dar vueltas por el mundo para llevar su música a todos los rincones del planeta como lo hace “Metallica”.

Cuando escuché esta canción por primera vez se movió el piso sin que ocurriera un sismo, fue una liberación sin saber que había cadenas, fue llegar al posible “álter ego”. Esta pieza tiene toda una intencionalidad; inicia con un sitar eléctrico, un sonido que te invita a reencontrarte, reflexión profunda, instrumento que hasta ese entonces era impensable escuchar en una pieza de “Metallica”. Llega el redoblante de Ulrich y la banda en pleno hacen acto de presencia, las guitarras vibran en compañía de un bajo de doce cuerdas de Jason, otra novedad en la banda. Se hace escuchar la primera frase pronunciada por James “-…and the road becomes my bride” (…y la ruta se convirtió en mi novia), te indica de inmediato que lo que viene es la lucha entre las consecuencias de ir por el mundo sin tener lugar fijo, te obliga a mover, cambiar al ritmo de tu propio desplazamiento, con las duras perdidas que ello conlleva.




Lars dijo en una entrevista sobre esta canción con una sonrisa torcida: -“Bueno, creo que el origen de esta canción está en los días por Europa compartiendo el camión con la gente del concierto, las otras bandas y cualquiera que alcanzara a subirse entre toque… para soportarlo, muchas veces tenías que voltear hacia otro lado e ignorar lo que estaba pasando. Tenías que decir “me vale””-.

Muchos no lo saben, pero la silueta que se puede ver en el lado inferior derecho de la carátula hace referencia a la “Bandera de Gadsden” símbolo de los revolucionarios que lucharon por la independencia de los Estados Unidos. El General de la Marina Christopher Gadsden la diseñó en el año 1775, con un mensaje escrito “Don’t Tread on Me”, frase que ahora también le da nombre a la sexta canción del magnífico “The Black Album”.

La cascabel fue inspirada por Benjamín Franklin, quien decía que la serpiente era el símbolo del espíritu estadounidense, y que además plasmó en lo que es considerado el primer comic político: “Join, or Die” (1754). James Hetfield colocó en está letra lo que interpretó como una gesta patriótica “…So be it, threaten no more, to secure peace is to prepare for war, so be it, settle the score, touch me again for the words that you’ll hear evermore, don’t tread on me… (Que así sea, no más amenazas, para asegurar la paz hay que prepararse para la guerra, que así sea, ajustar las cuentas, tócame de nuevo para decirte una vez más, no pases sobre mí)”.




Lars dijo en una entrevista que “Después del cinismo y los ataques lanzados al sistema estadounidense en “Master of Puppets” y “…And Justice for All”, discos que irónicamente por su éxito nos llevó a viajar y conocer el mundo, permitió a James escribir ahora canciones en las cuales se resalte el sentido patrio, porque no hay lugar como tu hogar. ¡Sabes, sin importar que tan corrupto sea el sistema, o qué tantas porquerías pasan de las que no sabemos, para nosotros Estados Unidos sigue siendo un lugar agradable, cómodo y emocionante del mundo!”. Ulrich termina diciendo: “Así que creo que después de hablar mal del país por tanto tiempo, James pensó que escribiría algo desde otra óptica. Ya sabes, ningún lugar es completamente malo, ni totalmente bueno”.

Algunos chauvinistas estadounidenses tomaron esta canción como un llamado a las armas, pero queda claro lo que buscaba Hetfield con esta pieza. Un gran tema poco valorado de este disco, que en algún momento era el que le daría el nombre a su quinto álbum de estudio, al final llamado “Metallica”, mejor conocido como “The Black Album”.




“Liberty or death (Libertad o muerte)” así da comienzo esta poderosa pieza de “Metallica”, esa palabra que tiene tanto que contar en la historia de la humanidad, y que aquí aparece para alzar el grito que soporta una de las bases fundacionales de los Estados Unidos de América, para después lanzar un mensaje muy claro “To secure peace is to prepare for war (Asegurar la paz es prepararse para la guerra)”. ¿Será que alguien se atreve a provocar la cascabel?

“Through The Never”, la canción más rápida y con la letra más compleja del álbum, lo que posiblemente nos haría ubicarla más en discos anteriores como “…And Justice for All”, pero forma parte de esta grabación marcada por múltiples records.

Tiene una gran fuerza, incluso en vivo se toca un poco más veloz a la versión de estudio, pero su verdadero aporte está en su lírica, que nos lleva por un viaje a las profundidades del universo del ser humano. “-In the dark, see past our eyes, pursuit of truth no matter where it lies, gazing up to the breeze of the heavens, on a quest, meaning, reason, came to be, how it begun. All alone in the family of the sun, curiosity teasing everyone, on our home, third stone from the sun” (En la oscuridad, vemos más allá de nuestros ojos, buscando la verdad , sin importar dónde se encuentre, mirando fijo la brisa de los cielos, en una búsqueda, es decir, la razón; vino a ser, como comenzó. Y solo la familia del sol, la curiosidad a todos burlan, en nuestro hogar, la tercera piedra del sol).




“Nothing Else Matters”, vaya que esta canción tiene una historia personal. Cuando somos adolescentes las pasiones son explosivas, son fuego descontrolado que puede provocar incendios, y nos hacen ver problemas como causantes de un posible apocalipsis. En ese momento me sentía así, era una botella de vodka por abrir, capaz de embriagar solo con el olor, con un color tan transparente que se podía ver fácilmente el laberinto en el que estaba metido, eran los días donde se profundizó la historia de un corazón, pasando por la noche de un adiós y llegar hasta una tormenta de otoño, esa lluvia de palabras y frases que se plasmaron en papeles arrancados de un cuaderno para descargar el peso de las emociones.

Mientras tanto “Nothing Else Matters” era el sonido, era la música, esas líneas de amor que expresó James Hetfield, de alguna manera las tome, las viví, pasó de ser una canción más de mi disco favorito a la pieza más significativa de aquel cassette que me acompañaba a todas partes.

Hetfield ha contado muchas veces sobre ella: -“En esta canción éramos mí guitarra y yo en el camino. La compuse en algún lugar de Canadá, creo. Me senté en mi cuarto a trabajar en esta cosa. Era algo personal. La compuse para mí. Pero tiempo después Lars la escuchó y dijo “Hombre eso está de pelos”. Yo pensé, sí, así es. No es una canción segura, es una canción que necesitas valor para tocarla. No se supone que toquemos cosas como ésta. Pero ¿Quién dijo que no podemos?” La canción nació mientras James hablaba con su novia por teléfono, en la otra mano estaba su guitarra, empezó a jugar con cuatro cuerdas y allí hizo presencia la idea.

Fue tan impactante esta pieza que Bob Rock consideró que sería bueno incluir una orquesta como acompañamiento. Michael Kamen fue el responsable de hacer la partitura y dirigir la orquesta para hacer la música de “Nothing Else Matters”. Kamen envió la cinta, pero Metallica nunca respondió. En la versión original hay pocos arreglos orquestales. Durante la mezcla se bajó el volumen a este acompañamiento. Pero hay una versión que apareció en el lado B del single “Sad But True” incluye la toma con la orquesta, la guitarra y la voz de James, la llamaron versión de elevador.




Si tuviera que definir la pieza más floja de “The Black Album” creo que diría “Of Wolf and Man”. Musicalmente no cuenta con algún solo que destaque, no tiene la fuerza de las canciones más conocidas, y tampoco la profundidad de las menos tocadas en vivo. Pero el noveno track del álbum tiene una particularidad, fue seleccionada por Metallica para ser interpretada en varias de las giras de la banda en los años de 1992 y 1993. Aparece registrada en el CD “Live Shit: Binge And Purge” que recoge lo mejor de los conciertos realizados en el Palacio de los Deportes de Ciudad de México los días 25 y 27 de febrero, así como 1 y 2 de marzo de 1993. También fue incluido en la joya “S&M” grabación en vivo realizada en compañía de la Orquesta Sinfónica de San Francisco, dirigida por Michael Kamel, los días 21 y 22 de abril de 1999.

Posiblemente seleccionar a “Of Wolf and Man” para ser parte de varios de los set list de sus giras, y más en especial en estas dos maravillosas grabaciones realizadas en vivo, le dan un peso mayor al que posiblemente tendría. A simple vista la letra trata de un hombre que se convierte en lobo, pero cuidado, hay algo de Thomas Hobbes en la misma “in wildness is the preservation of the world so seek the wolf in thyself” (En lo salvaje está la preservación del mundo así que busca al lobo en ti mismo).




El conflicto con Dios, más bien con la religión, posiblemente con ambas, esa es la lucha personal de James Hetfield, y no es para menos, su madre murió de cáncer cuando él tenía 16 años, el vio a su mamá sufrir y ser consumida por una enfermedad sin aceptar la medicina como la cura o la mejoría a su padecimiento, ya que su familia era seguidora de la “Ciencia Cristina”, un sistema de creencias que nació en el siglo XIX en Boston, Estados Unidos, impulsada por su fundadora Mary Baker Eddy.

Esta doctrina tiene como uno de sus principales fundamentos que el mundo material es una distorsión de la realidad espiritual, y basados en una interpretación del Evangelio de Juan, las enfermedades, el envejecimiento, la muerte, son superadas mediante la derrota del pecado, porque la realidad es espiritual, la carne es ilusión, por ende lo son enfermar y morir, “Jesús venció la muerte con la manifestación final de la realidad espiritual”.

Ante los ojos de James su madre fue consumida por una terrible enfermedad, la Ciencia Cristiana o Dios no pudo salvarla, posiblemente para ella era un paso para trascender. Hetfield entró en una lucha muy dura, la religión se convirtió en un enemigo, Dios no era tan bueno. En el disco “Master Of Puppets” está el track “Leper Messiah” donde James descarga a las religiones sobre su capacidad de manipular y engañar a sus seguidores, “… ponle la trampa, hipnotiza, ve que tus ovejas se están reuniendo… miente”, así se refiere él a varios movimientos evangélicos de Estados Unidos.




En el track diez de “The Black Album” Hetfield es más directo. “The God That Failed” (El Dios que falló) dice: “I see faith in your eyes, never you hear the discouraging lies, I hear faith in your cries, broken is the promise, betrayal. The healing hand held back by the deepened nail, follow the God that failed (Veo la fe en tus ojos, nunca escuchas las mentiras desalentadoras, escucho fe en tus llantos, la promesa está rota, traición. La mano sanadora es inútil por el clavo enterrado, sigue al Dios que falló)”.

Lars Ulrich, baterista de la banda, dijo en una entrevista que –“James estaba templando sus flujos con nuevas hebras de sensibilidad y sinceridad que nunca se había atrevido a contemplar”. “Él está resolviendo muchas cosas”-. Sin duda aquí dejo salir un sentimiento directo, el golpe más duro que le dio la vida. El propio James años después declaro en una entrevista que no era una canción contra la religión, sino un sentimiento que él tiene desde su infancia: “-Como niño es muy difícil crecer en esta religión, no asistir a lecciones de salud, no poder jugar fútbol porque no puedes hacer exámenes físicos, explicarle a tus amigos porque no puedes estar en algunas clases, tu no quieres ser diferente a ellos, te sientes extraterrestre, The God That Failed es un viaje por esa alienación de la religión, es lo que sentía cuando tenía siete años… es una autoterapia”.

El heavy metal no es unicamente hacer solos de guitarra, potentes baterías, riffs veloces; hay mucha historia, mucho desahogo social, reflexiones, filosofía. Esta canción tiene mucho de esto. Metallica nos permite viajar en la profundidad de las dudas y miedos del ser humano. James Hetfield se desahoga en esta canción, deja entremos en su mundo, no para criticarlo, ni siquiera para entenderlo, solo para escucharlo, lo que hagamos con sus palabras posiblemente no le importe. Él logró dar un gran paso, reconocer su dolor y exteriorizarlo. Esta es parte de su historia, es lo que nos muestra a través de la música de Metallica, y eso debemos agradecerlo.




“My Friend of Misery”, es la penúltima canción del álbum, y según algunos investigadores de la vida y obra de Metallica, afirman que esta pieza estaba planteada para ser instrumental, y así continuar con la fórmula de incluir un tema sin letra en cada uno de sus LP’s.

Es una canción suave pero no dulce, es melancolía cargada por una dura realidad. Para quienes escucharon este disco por primera vez, posiblemente la pasaron desapercibida, para mí ocurrió todo lo contrario, me atrapo de inmediato. Tiene un encanto desgarrador sin llegar al melodrama, escuchar cada una de las siguientes líneas es adentrarse en un lado que no queremos ver por más que pase frente a nuestros ojos: “My friend, before your voice is gone, one man’s fun is another’s hell, these times are sent to try men’s souls, but something’s wrong with all you see, you, you’ll take it on all yourself. Remember, misery loves Company (Mi amigo, antes que tu voz desaparezca, la diversión de un hombre es el infierno de otro. Estos momentos son enviados para probar las almas de los hombres, pero algo anda mal en todo lo que ves, tú te encargarás de todo. Recuerda, a la miseria le encanta la compañía)”. Es una gran letra, habla del pesimismo que deambula por las calles con mucho peso sobre sus hombros, aunque no veas nada sobre él. Hetfield nos coloca frente a una situación que va de un lado a otro, tragedias que se escriben diariamente sobre el asfalto o la tierra, en cualquier calle de las ciudades de este mundo.

La canción comienza con el bajo de Newsted, es sorprendente, porque hasta ese momento Metallica no le daba a él y su instrumento musical el papel que si lo tuvo el gran Cliff Burton, posiblemente por miedo, por recelo, por respeto al gran bajista anterior que se fue de este mundo. Pero le llegó la hora a Jason, no solo le permitieron darle protagonismo en una canción, sino que fue coautor de la misma, ahora si comprobado, porque aunque aparezca en los créditos como coautor de Blackened en “..And Justice for All”, cuesta creerlo cuando escuchas una canción con un bajo tan escondido.

25 Años de The Black Album, y todo termina a toda prisa, al menos eso se puede decir de los discos de Metallica, quien nos acostumbró en sus primeros LP’s a que la última canción tenga una sobrecarga de velocidad (con excepción del “Ride The Lightning” que cierran con la instrumental “The Call of Ktulu”). En el “Black Album”, con todo y los cambios significativos en relación a los trabajos anteriores, al track número doce lleva por nombre “The Struggle Within” (La Lucha Interna), mantiene la fuerza del thrash metal, posiblemente la canción más rápida del álbum, y la segunda más corta tras “Holier Than Thou”.




Comienza con ese redoblante de la batería que da una sensación de marcha militar, que podía ir muy bien en la rapidísima “Metal Militia”, tema con la cual cierran el álbum “Kill ‘Em All”, ¿Será que nos quisieron trasladar ahí? Si fue así lo lograron. Pero la letra no tiene que ver con los seguidores de la “Milicia de Metallica”, es un viaje interno, esas batallas de desesperanza, de rabia que azotan algunas personas, con seguridad el espejo de su compositor: James Hetfield.

Es una gran canción, un buen cierre para la joya que es “The Black Album”, es velocidad que nos recuerda que son “thrash”, claro, con la huella de Bob Rock que los hizo ser más depurados, insistió en que dejaran de ser rápidos solo por querer, tenían que buscar dentro de su esencia para hacer grandes temas y dejar la aceleración en un segundo plano. Por supuesto, y como viene ocurriendo con Metallica desde 1984, harán acto de presencia los puristas detractores que lo llamaran traición e involución; pero también están quienes aceptan el cambio y lo aplauden, en lo personal me inclino por esto que fue positivo para la banda, es el crecimiento de un grupo que no quiso amarrarse a una sola formula. Para quienes critican sin un verdadero sentido, James les tiene un mensaje en esta pieza: “What is it? what have you got to lose. What the hell. What is it you think you’re gonna find? Hypocrite. Boredom sets into the boring mind (“¿Qué pasa? ¿Qué tienes que perder? ¿Qué demonios? ¿Qué piensas que vas a encontrar? Hipócrita. El aburrimiento se instala en la mente corta)”.

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1 comentario:

  1. Brillante ingreso de Metallica a los 90s.
    Hace unos meses realicé mi reseña de aniversario, te la dejo:
    http://politomusica.blogspot.cl/2016/08/25-anos-de-metallica-black-album.html

    Saludos. Gran blog.
    Esteban

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