jueves, 2 de febrero de 2017

John Mayall - Talk About That (2017): Crítica review


Erick Delgand



El "padrino del blues británico" regresa con otro álbum en estudio. A sus 83 años, aunque no lo parezca, John Mayall nos sigue regalando blues de calidad, gracias a la propia longevidad de su carrera, codeándose con el mejor pedigrí de músicos.

En 1955 fundó su primer grupo, The Powerhouse Four; y posteriormente su más famosa banda, The Bluesbreakers, en la que contó con la colaboración de guitarristas como Eric Clapton, Peter Green y Mick Taylor. Su banda fue el alma de diversas formaciones posteriores. Mick Fleetwood y John McVie formaron parte de la banda y participaron en la grabación de A hard road, junto al guitarrista Peter Green, formando, tras dejar los Bluesbreakers, Fleetwood Mac.




Talk About That es el último álbum de estudio de Mayall y cuenta con Rocky Athas, Greg Rzab, ex-Buddy Guy, en el bajo y la percusión, así como Jay Davenport a la batería cuyo currículum incluye Sugar Blue, Junior Wells, Valerie Wellington, Pinetop Perkins, John Littlejohn, Jimmie Johnson y una pila de incondicionales de Chicago. El invitado especial Joe Walsh que presta su estilo distintivo de la guitarra en dos canciones "The Devil Must Be Laughing" y "Cards on the Table".

Las 11 canciones, grabadas en el House of Blues Studio en Encino, California, el año pasado, cuentan con ocho originales de Mayall y covers de "It's Hard Going Up" de Bettye Crutcher, "Goin 'Away Baby" de Jimmy Rogers y Jerry Lyn Williams, "dont deny me".




En un álbum convincente, "The Devil Must Be Laughing" es la pista destacada (de casi siete minutos, la más larga), el guitarrista de Walsh bajo el mando del Hammond de Mayall y una poderosa voz con letras que se unen contra la guerra y la injusticia: "Tuve un sueño de pesadilla... Todo el maldito mundo se equivocó / Entonces desperté y leí los periódicos / Y el diablo cantó su canción". La sensación es una reminiscencia del álbum de Bob Dylan de 1980, Saved.

"Goin 'Away Baby" es un blues propulsado por el bajo y la percusión, y la evocadora armónica de Mayall alternando con su voz. El soberbio "Gimme Some Of That Gumbo" homenajeando al sonido de New Orleans. "Blue Midnight" es puro funk. "Nunca se sabe cómo va a ser tu vida ... ¿Qué va a ser de mí?" Mayall canta en "You Never Know", la pista final del álbum, en un blues de medio tiempo,  a la vieja escuela.



1 comentario:

  1. John Mayall siempre merece una escucha. Da gusto que a su edad siga haciendo música, un icono, tú mismo lo has dicho, el padrino del blues británico

    ResponderEliminar