sábado, 25 de febrero de 2017

Crónica de Tangerine Flavour, Maravillas Club, Madrid, 24/02/2017: review



por Alberto Iniesta (@A_Maqueda_8)
del blog Discos



SALUD, RISAS Y ROCK AND ROLL

Después de algo más de una hora y catorce canciones incendiarias, se despedían los Tangerine Flavour de una abarrotada sala Maravillas en el corazón de ese maravilloso barrio madrileño llamado Malasaña. Sabe a poco, y pese a que algún capullo dijo alguna vez aquello de que lo bueno si breve dos veces bueno, el que escribe estas líneas se quedó con ganas de una dosis mayor de rock and roll porque lo que vio lo dejó bien claro: estamos ante una gran banda de blues, rock, incluso elegante pop rock por momentos, que sale airosa de cualquier estilo, demostrando una notable versatilidad estilística que se traduce en un gran show. Dicho de otra manera: esto está muy vivo. Pese a que muchos sigan empeñados en dar por muerto a algo tan grande como el rock and roll, mientras haya garitos y salas como esta y músicos del nivel de estos cuatro habrá tema para rato.



¿Por qué hay que ver a Tangerine Flavour en directo? Hay razones muy sólidas que invitan a pensar que no verles en concierto debería ser ilegal si lo tuyo son las salas pequeñas y eres de los que disfruta descubriendo grupos. La primera razón es la más obvia: son músicos de nivel. Fernando y su inseparable compañero de cinco cuerdas son el frontman ideal, añadiendo una excelente dosis de buen humor y cachondeo a una depurada técnica de dominio del bajo. Entre las excelentes melodías del grupo, su voz brota a borbotones destilando rock and roll. Tampoco le tienen miedo al micro los dos guitarras, Miguel y Pablo, que además de contar con voces más que aceptables se alternan en solos y partes rítmicas ofreciendo en todo momento un elevado nivel. Desde las baquetas, la sobredosis de energía la pone Emilio, con una apisonadora que dirige en todo momento cada canción.

En cuanto al rock and roll, si te gustan los Cream, te gustarán Tangerine Flavour. Si eres de Deep Purple, no te defraudarán. Además de unas canciones brillantes, conseguirán que te lo pases de lujo, que saltes y que una hora te parezcan segundos. "Sexy Legs" es un gran ejercicio de rock and roll directo al corazón, con un desarrollo instrumental que es una de las claves de este grupo: los solos de guitarra, guiados por imperdibles líneas de bajo acompañadas de esa implacable batería, consiguen que olvides todos tus problemas si te dejas llevar por el rock. La elegante "Song For Alba" gana enteros en directo respecto a la versión incluida en el EP, y no precisamente porque en el EP no suene cojonuda. Eso te puede dar una idea de cómo se las gastan estos tíos en directo.




También hay momentos para la tranquilidad como "Someday", que nos comentaban que era la primera vez que la tocaban en eléctrico, aunque no lo pareciera por la seguridad y la efectividad con la que arremeten con la canción, a la que le sienta de maravilla ese progresivo aumento de decibelios a medida que avanzan los segundos. En "Hey Dylan" nos ofrecen un medio tiempo que se asemeja al "Maggie May" de Rod Stewart, pero con una carga extra de melancolía que la sienta de maravilla.

De vuelta a terrenos más escarpados, tenemos el puro hard rock de "Dark Winter", que por momentos parece que sean los Blues Breakers con Mayall los que están tocando. Los solos son incendiarios, dispuestos a arremeter contra todos los muros que cualquier presidente loco esté dispuesto a construir, y dejan bien satisfecho al personal.

Pone punto y final a todo esto el single "Crazy Rachel", donde se muestra realmente una gran conexión con el público que enloquecemos con ese pegadizo estribillo. Con ganas de repetir, nos vamos con el "Life On Mars" del Duque sonando de fondo, con sensación de hasta pronto más que de hasta siempre: repetiremos.



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