domingo, 31 de marzo de 2019

Las mejores películas de 1978 - Lo mejor del cine de ese año

El cazador.

por MrSambo (@Mrsambo92)
del blog CINEMELODIC



Un año muy discreto, con pocos títulos verdaderamente sobresalientes, y los que hay no son especialmente conocidos. Estamos a las puertas de los 80 y se sigue apreciando el auge de los géneros con su renovación, donde el terror, la ciencia ficción, las comedias, tienen gran presencia. Destaca en este año la reflexión sobre las consecuencias de la guerra, que vemos en varios de los títulos destacados.


El expreso de medianoche.

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Las mejores películas de 1978
(lo mejor del cine de ese año)


BLUE COLLAR, de Paul Schrader.

Magnífico debut el de Paul Schrader en la dirección con esta cinta que muchos quizá no conozcáis. Título reivindicativo y muy bien elaborado tanto desde el texto como desde la imagen.





CAPRICORNIO UNO, Peter Hyams. 

Interesante, curioso y entretenido thriller con reminiscencias a todo lo que conllevo la llegada a la Luna (la trama tiene que ver con Marte). Conspiración, trabajo periodísticos, manipulación política…


COMA, de Michael Crichton. 

Otro entretenido thriller, este dirigido por Crichton, que si bien escribe el guión, no se basa en una novela suya, sino de Robin Cook. Buen pulso, suspense e intriga para pasar un rato agradable, que no es poco.


DESMADRE A LA AMERICANA, de John Landis. 

Un pequeño clásico de la comedia desfasada. Muy divertida, fue un tremendo éxito de taquilla y aún se la recuerda con agrado, entre togas y desparrames.





DÍAS DEL CIELO, de Terrence Malick. 

Uno de los clásicos del primer Malick, ese que era señalado como un talento extraordinario tras rodar “Malas Tierras” y esta que nos ocupa, otro título de lirismo muy conseguido para narrar el periplo de una pareja por la América rural. Luego Malick desapareció del mapa hasta 1998, 20 años después, para regalarnos “La Delgada Línea Roja”.





DRIVER, de Walter Hill. 

Apreciable thriller con el juego del ratón y el gato entre un policía y un brillante conductor y ladrón… aunque el bueno y el malo no están tan claros…


EL ÁRBOL DE LOS ZUECOS, de Ermanno Olmi.

Brillante retrato de la vida rural en la Lombardía de finales del XIX y principios del XX. Título calmado y de enjundia de muchísima calidad.


EL CAZADOR, de Michael Cimino. 

Obra maestra de Cimino, una de las películas que mejor han tratado las consecuencias de la guerra desde el aspecto psicológico. Es dura, conmovedora, devastadora y poderosa. Una historia sobre la amistad y la destrucción del ser humano desde todo punto de vista. Las interpretaciones, además, son magistrales.





EL CIELO PUEDE ESPERAR, de Warren Beatty y Buck Henry. 

Remake de la película de Alexander Hall “El difunto protesta” (1941) dirigida e interpretada por Warren Beatty, una comedia simpática y agradable que se ve con gusto.


EL DEMONIO, de Yoshitaro Nomura. 

Tremendo drama que también contiene intensos elementos de intriga cuando el germen del odio se instala en una familia. La venganza, el rencor, el odio, temas muy orientales, para una historia poderosa. Película poco conocida pero de interés.





EL ENEMIGO DEL PUEBLO, de George Schaefer. 

Estupendo y poco conocido drama en clave política que adapta a Ibsen. Un contundente retrato de los manejos del poder y sus espurios intereses. Steve McQueen sobresale.


EL EXPRESO DE MEDIANOCHE, de Alan Parker. 

Durísima película que retrata sin miramientos las infernales condiciones de las prisiones turcas. Brutal obra de denuncia basada en hechos reales que fue un tremendo éxito gracias a su crudeza, no exenta de efectismos.


EL GRAN MIÉRCOLES, de John Milius. 

Una buena película sobre la amistad, las pasiones, el hedonismo y la madurez, que además está rodada con competencia, especialmente las secuencias surferas.


EL IMPERIO DE LA PASIÓN, de Nagisa Oshima. 

Obra inquietante y erótica del autor de “El Imperio de los Sentidos”. Aquí volvemos a tener obsesión, sexo, muerte, autodestrucción… Estimable título.





EL MONO BORRACHO EN EL OJO DEL TIGRE, de Yuen Woo-Ping. 

Simpática cinta de acción. No es que sea gran cosa, pero es un clásico del género a mayor gloria de Jackie Chan. Acción, comedia y grandes coreografías para lanzar al estrellato al actor. Si te gusta el género, disfrutarás.




EL PRIMER GRAN ASALTO AL TREN, de Michael Crichton. 

Segundo título de Crichton este año, adaptación de su propia novela. Mezcla de ingredientes que no convence a todo el mundo: acción, comedia y aventuras…


EL PRÓXIMO AÑO A LA MISMA HORA, de Robert Mulligan. 

Buena comedia dramática donde destaca el planteamiento inicial y el trabajo del dúo protagonista, Alan Alda y Ellen Burstyn. Una pareja que se cita el mismo día en el mismo sitio una vez al año.


EL SEÑOR DE LOS ANILLOS, de Ralph Bakshi.

Versión animada del clásico del Tolkien. Tiene sus inconvenientes, pero también sus cosas apreciables. Una gran curiosidad.





EL REGRESO, de Hal Ashby. 

Otra cinta que trata el tema de las consecuencias de la guerra, pero desde otra perspectiva, más introspectiva, romántica… donde un triángulo amoroso termina desvelando todo el dolor.


F.I.S.T.: SÍMBOLO DE FUERZA, de Norman Jewison. 

El sindicalismo, los ideales puestos a prueba, el sistema corrompido y explotador. Un Sylvester Stallone haciendo un buen trabajo en este drama de Jewison.


FEDORA, de Billy Wilder. 

Wilder toca un tema que de alguna forma le es conocido, ya que lo trató en otro tono en “El Crepúsculo de los Dioses” (1950). La vejez, el declive, el drama psicológico que provoca el abandono del estrellato. Nos adentramos en el universo del cine y sus recovecos con gran maestría en uno de los últimos trabajos del maestro.





GREASE, de Randal Kleiser. 

Joya de la comedía musical. Un clásico absoluto, realmente divertido, paródico y con unas canciones que son inmortales. Impagable John Travolta, inolvidable Olivia Newton-John.





INTERIORES, de Woody Allen. 

Drama de Woody Allen, en lo que fue su primera incursión pura en el género. Una cinta que sigue los pasos de su adorado Bergman, sin llegar a las cotas de aquel.





LA ESCOPETA NACIONAL, de Luis García Berlanga. 

Puro Berlanga, con esos repartos corales y esos planos secuencia de diálogos trepidantes y cruzados para hacer un retrato lúcido, paródico y despiadado de la fauna hispana. Grandísima y divertida película.





LA HABITACIÓN VERDE, de François Truffaut. 

Adaptando a Henry James, Truffaut factura este drama denso y desolador, romántico y triste, de un hombre a la deriva entre el amor perdido y el posible.


LA INVASIÓN DE LOS ULTRACUERPOS, de Philip Kaufman. 

Magnífico y terrorífico remake de la obra maestra de Siegel de 1956. Un terror absorbente, paranoide, claustrofóbico, al que se ha despojado, en teoría, de la crítica anticomunista, si bien en su lectura encaja también perfectamente. Escalofriante plano final de Sutherland.





LA NOCHE DE HALLOWEEN, de John Carpenter. 

El slasher germinal. Ese gran clásico que es Carpenter, maestro del género, creó un tipo de terror que ha sido saqueado, expoliado e imitado hasta la saciedad. Con pocos medios creó un clásico que sigue y seguirá teniendo pupilos. Además convirtió a Jamie Lee Curtis en “reina del grito”, después de que lo fuera su madre, Jennifer Leigh.





LA PARTE DEL LEÓN, de Adolfo Aristarain. 

Cinta argentina en clave de thriller sobre un hombre que se queda con el dinero robado de un atraco. Límites morales, el poder corruptor del dinero, su esencia motora…


LA PEQUEÑA, de Louis Malle. 

La historia de una niña, la bella Brooke Shields, que asiste con normalidad a las peripecias cotidianas del burdel en el que vive. Es la primera cinta de Malle en Estados Unidos y, desde luego, no dejó indiferente a nadie.


LAS 36 CÁMARAS DE SHAOLIN, de Chia-Liang Liu. 

Buen título, este proveniente de Hong Kong, de artes marciales y trama de venganza. Entretenida cinta en la que destacan las escenas de acción y lucha, evidentemente.





LIBERTAD CONDICIONAL, de Ulu Grosbard.

La difícil reinserción en un drama amoroso donde destaca el gran trabajo de Dustin Hoffman, que estaba, sin duda, en su mejor época. También merece mención Theresa Russell.


LLEGA UN JINETE LIBRE Y SALVAJE, de Alan J. Pakula. 

Entre el drama y el Western, Pakula hace una de sus películas más a contracorriente respecto a lo que era su carrera, aunque en realidad la temática no va descaminada en esa lucha contra el poderoso monopolístico de sus protagonistas. Un gran trabajo del reparto.


LOS NIÑOS DEL BRASIL, de Franklin J. Schaffner. 

Un gran y entretenido thriller protagonizado por Gregory Peck. La persecución contra el psicópata Mengele y sus monstruosos experimentos… Una atractiva trama… y cuidado con los perros.





MOVIE MOVIE, de Stanley Donen.

Cinta por episodios de Donen que es un homenaje a las sesiones dobles de los años 30. Un viaje nostálgico y agradable.


MUERTE EN EL NILO, de John Guillermin. 

Una de las célebres adaptaciones a las obras de Agatha Christie con Peter Ustinov como acertado Poirot. Entretenida y con un reparto excepcional.





NIEVE QUE QUEMA, de Karel Reisz. 

De nuevo los cambios de la guerra en los soldados/periodistas que vuelven. En este caso es la de Vietnam, que lleva a Michael Moriarty de ser un hombre honesto y sensato a traficar con drogas. Protagonizada por Nick Nolte.


OREJAS LARGAS, de Martin Rosen. 

Aventurera cinta británica de animación protagonizada por conejitos. Una película notable, aunque nada complaciente. Muy interesante.





SIBERIADA, de Andrei Konchalovsky. 

Dos familias que reciben de manera muy distinta el triunfo de la Revolución Rusa de 1917. Buen drama, denso, bello estéticamente, un título recomendable dentro de ese cine ruso renovado.


SONATA DE OTOÑO, de Ingmar Bergman. 

Intenso drama de cámara de Bergman. Las relaciones personales y familiares de nuevo puestas sobre la mesa y desnudadas por el maestro sueco. Sublimes Ingrid Bergman y Liv Ullmann.





SUPERMAN, de Richard Donner. 

Un clásico absoluto. Una joya del cine de superhéroes antes de que se pusieran de moda. Durante mucho tiempo considerada la mejor de la películas de este género. Y aún hoy día lo es para muchos. Desde luego conserva todo su poder de fascinación.





TESTIGO SILENCIOSO, de Daryl Duke. 

Estupendo y tenso thriller canadiense, persecución entre ladrones en época navideña. Una película más que apreciable y muy poco conocida.





UN AÑO CON TRECE LUNAS, de Rainer Werner Fassbinder. 

El Fassbinder más íntimo relatando la trágica historia de un transexual rechazado que busca cobijo en el pasado.


UN DÍA DE BODA, de Robert Altman. 

Altman y sus historias cruzadas con reparto coral. Buena comedia que sin estar a la altura de sus grandes obras se ve con agrado.


UNA MUJER DESCASADA, de Paul Mazursky. 

Las desventuras de una mujer que ve su vida cambiar drásticamente cuando su marido la abandona por otra. Lo dado por seguro, lo acomodado, puesto en duda. Aceptable comedia dramática con un buen trabajo de Jill Clayburgh.





VICIOS PEQUEÑOS, de Edouard Molinaro. 

Adaptación de la simpática y exitosa obra teatral de Jean Poiret, que ha dado para más de una versión. “La Jaula de las locas” es una oda a la tolerancia y la transigencia realmente hilarante.


YO ARE NOT ALONE, de Lasse Nielsen y Ernst Johansen. 

Esta cinta danesa sorprende por tratar la homosexualidad en la infancia, una mirada muy poco transitada hasta ese momento.


ZOMBI, de George A. Romero. 

La continuación de “La Noche de los Muertos Vivientes” es también un clásico del género, muy valorada por los fans, que da una vuelta de tuerca sobre la original. Muy reivindicable.


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