jueves, 28 de marzo de 2019

Grandes últimos discos de grupos de rock: El broche de oro para el final de una carrera



por Alberto Iniesta (@Radiorock70)
del blog Discos




A lo largo de la historia de la música son contados los ejemplos de grupos cuyo último disco merezca la pena. Como ya he comentado en cierta ocasión, es muy poco frecuente una trayectoria larga que merezca enteramente la pena (que se lo digan a los Who desde el Who Are You). También es verdad que hay otras bandas que no precisan de muchos discos para bajar el nivel (The Strokes), como igualmente es una certeza de dimensiones descomunales lo reñida que está la disputa entre U2 y Bon Jovi por ver cuál de los dos ensucia más su trayectoria, escuchando los últimos discos con los que nos han querido “deleitar”. Una vez soltada la bilis, vamos a lo que nos ocupa. Como siempre, selección personal sin prejuicio ninguno. Tormentas Imaginarias de los 091 no aparece porque dentro de no mucho, felizmente, dejará de ser su último disco. Dicho eso, comentarios e insultos siempre son bienvenidos.



1. Phobia - Kinks: Como casi todos los discos de los Kinks desde el Lola, destinado a caer en el más profundo de los ostracismos por parte de la gran mayoría de la crítica, que recibió este disco como si fuese auténtica basura. Nada más lejos de la realidad: además de ser doble, Phobia es un gran disco, perfectamente capaz de mirar de tú a tú a cualquiera de sus obras de los 70. Es cierto que el exceso de minutaje le resta calidad al resultado final, pero con todo y con eso sigue siendo un disco realmente bueno e interesante, que muestra a un Ray Davies más incomprendido que nunca, con su habilidad para componer grandes canciones (Only A Dream, Scattered…) intacta.




2. Bad magic – Motörhead: Uno de esos discos con los que cualquier banda sueña retirarse. Lemmy eligió continuar haciendo lo que mejor sabía hacer hasta el final, y vaya si lo consiguió. Incluso la versión, sin llegar a superar la original, alcanza un estatus de calidad y de autenticidad que siempre se agradece. Desde Victory Or Die las cosas quedan claras, y aunque en el global no me parece que alcance el nivel del Wörld Is Yours o el Kiss Of Death, por citar dos discazos de la banda en este siglo, es un disco duro y contundente desde el primer acorde al último.




3. Abbey Road – Beatles: Cronológicamente no fue el punto final de un grupo inigualable, pero si fue el último que grabaron como grupo, y por eso lo incluyo y catalogo como tal. Desde el maravilloso medley, pasando por las maravillosas gemas de George Harrison (como casi siempre) y sin olvidar esa intro única de Come Together, este disco es uno de los puntos más álgidos de toda su trayectoria, además de una de las portadas rodeadas de más miticismo de la historia de la música. Junto al Revolver y el White Album, probablemente una de las piedras angulares del grupo.




4. Hypnotic Eye – Tom Petty and The Heartbreakers: Aunque no es el último LP de Tom Petty en vida, sí se trata del disco póstumo de su trayectoria junto a sus rompecorazones. Sigo compartiendo la misma opinión que me produjo en su día cuando salió: es un álbum fresco, con riffs llenos de vida como en el caso del American Plan B, ideal para ponértelo en la carretera. Y eso, cuando en ese momento se cumplían casi cuatro décadas desde su debut, no supone más que la certeza de que el talento siempre gana.




5. Blackstar – David Bowie: El duque se nos iba, pero no iba a hacerlo de cualquier manera: lo deja bien claro desde ese Lazarus, con ese “I'm in heaven”. Ya el anterior Next Day fue de un nivel muy elevado, a la altura de su obra (que ya es decir para alguien que ha firmado, entre otros, Hunky Dory o Black Tie White Noise), pero en este además hay un aura de melancolía que rodea al disco con el savoir-faire de los grandes. Una despedida desde lo más alto de un artista único.




6. Head First – Badfinger: Uno de los grandes reyes indiscutibles del power-pop de todos los tiempos tuvo finalmente un disco a la altura de la leyenda. Visto con perspectiva, parece un milagro que este disco suene como suena. Dinero desaparecido, problemas legales, tensiones en el grupo… y a ello se le añadió el suicidio de su líder, Pete Ham, eso sí, después de la grabación del que sería el canto de cisne de la banda. Tras pasar un cuarto de siglo en un cajón, finalmente este LP vio la luz en el 2000. Y una vez que suena, la pregunta es obligada. ¿Cómo demonios pudo pasar este disco tanto tiempo guardado?




7. Collapse Into Now – R.E.M.: Una despedida a la altura de un grupo tan grande como lo fueron los de Athens parece imposible, y aún así de Collapse Into Now solo se pueden escribir elogios. No es un disco redondo como New Adventures In Hi-Fi o Lifes Rich Pageant, pero ofrece una colección de canciones con un nivel que se mantiene bien alto en todo momento. Es cierto que quizá peque de cierto inmovilismo, pero si temas como Mine Smell Like Honey no te levantan del sofá entonces no necesitas ningún médico que te recuerde que a lo tuyo ya no se le puede llamar vida.




8. You Want It Darker – Leonard Cohen: Leonard cantándote al oído casi en susurros cada verso de su último disco es algo difícil de mejorar. Se marcó varios discazos en los últimos tiempos, y este indudablemente guarda un valor añadido especial por todo lo que conlleva. Aunque en lo personal me quede con Popular Problems, escucharle afirmar con total rotundidad “I'm leaving the table, I'm leaving the game” sigue poniendo la carne de gallina a todo aquel que confíe en la poesía como elemento indispensable para mejorar el mundo.




9. Heartbreaker – Free: Una despedida maravillosa para una banda que, desde siempre, me ha transmitido la sensación de ejemplo perfecto de grupo infravalorado. Fue un final un poco triste, especialmente por eso de etiquetar a Paul Kossoff como músico invitado, y pronto fue evidente que el grupo tenía fecha de caducidad después de seis discos enormes. Quizá no te rompan el corazón, pero por canciones como Wishing Well este disco merece sin duda mejor suerte.




10. Before The Frost…Until The Freeze – Black Crowes: Que nadie espere un Southern Harmony o un Three Snakes a estas alturas. Lo que está claro es que por este LP, grabado en los estudios de Levon Helm, muchas bandas intentando imitar ese sonido de los Crowes habrían dado más de un órgano de su cuerpo. Inmensamente imitados desde entonces, pero no superados en cuanto a lo musical. Ojalá que no sea el último.




11. Correos - Platero y Tú: No pudo haber mejor despedida posible para una de las mejores bandas que nos ha dado el rock patrio. Aquí se engrasan todavía más las guitarras de Uoho y Fito tras el paso atrás que supuso el anterior álbum, 7, y el sonido gana como no lo hizo ningún otro disco de los Platero. Una vez más, la misma receta, pero confirmando que la experiencia no tiene porqué ser un elemento negativo. Canciones redondas como Qué Demonios o Naufragio lo bordan, y hacen pensar si nos perdimos más música de un grupo imprescindible. Una buena edición en vinilo le haría justicia.




12. Thunder And Lightning – Thin Lizzy: No era fácil lograr un disco a la altura de lo que había sido la discografía de una de las bandas imprescindibles del rock más duro, pero este Thunder And Lightning reúne todos los ingredientes para ser considerado como tal. Ciclones sonoros como la homónima (vaya bestialidad de Phyl Lynott) Thunder And Lightning, o los guitarrazos de Baby Please Don't Go contribuyen a hacer de este disco una despedida que, si bien no se sitúa entre las cimas del grupo, no tiene desperdicio alguno y es otra prueba más de la gran institución que fueron estos tipos dentro del rock and roll, que se dice demasiado poco.

2 comentarios:

  1. el ultimo grabado como grupo de los beatles fue let it be

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  2. me corrijo al anterior comentario,let it be se grabo antes que abbey road,no me acordaba....i,m sorry

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