martes, 12 de marzo de 2019

RHAPSODY OF FIRE - The Eighth Mountain (2019): Crítica review


por Marco Antón (@Antoncastle66)



La prueba del tiempo en general ha demostrado ser un paso fácil para los paisajes sinfónicos densos y obsesionados por el alto impacto de Rhapsody Of Fire, aunque los cambios recientes en la alineación de ésta potencia italiana sinfónica y el ascenso de varios competidores en el mismo estilo, han hecho que muchos se cuestionen si ésta es la banda que trajo a los poderosos y clásicos discos de “Symphony Of Enchanted Lands” y “Power of the Dragonflame” al mundo. La banda originalmente compuesto como un poderoso trio que lo encabezaba el virtuoso tenor Fabio Lione y que era seguido por el dúo de virtuosos guitarristas – compositores como son Luca Turilli y Alex Starapoli. Hoy en día sólo éste dúo se queda con algunos colaboradores habituales para armar sus propios proyectos solistas lo que ha ocasionado algunas preocupaciones por una creciente rivalidad oculta entre estos dos talentos, ya que presentan múltiples bandas alternativas para dar rienda suelta a sus inquietudes musicales pero que en el fondo comparten similitudes musicales lo cual lleva a muchos fanáticos a preguntarse quién heredará el trono de Rhapsody.




Curiosamente los que roban el show son los remplazos de los músicos que antes constituían el núcleo de la banda, en primer lugar el poderoso tenor del vocalista Giacomo Voli es mucho menos dramático y distintivo que el de Lione, pero también demuestra ser igual de competente e incluso un poco más versátil, cuando mira sus ocasionales interludios en el territorio vocal extremo del metal (“A Tales Of A Hero Fate”) el cual presenta una impecable imitación de las voces utilizadas en el Black Metal como lo hace el noruego Ihsahn, además de ello el ex compañero de guitarras de Turilli, el gran Roberto Di Micheli ilumina el diapasón con la furia de una banda de metal extremo con riffs rápidos y solos que parecen competir con Yngwee Malsteen, todo ello se complementa con el sentido de la estructura, de la armonía y la textura con el gran Starapoli que se ocupa de las orquestaciones, el teclado y los coros. La banda se completa con Alessandro Sala en el bajo y Manuel Lotter en la batería. Un Rhapsody Of Fire totalmente renovado.




Los elementos duales de los himnos de éste disco son altamente pegajosos e infundidos en piezas de velocidad en el mejor estilo Power Metal y en caminos progresivos de corta duración que hacen un disfrute para los fans del periodo 1997 – 2002. Por ello es que las canciones nos sorprenden que conserven tan poderoso estilo, como la furia fascinante y la majestuosidad de esa pieza con velocidad así con interludios progresivos “Seven Heroic Deeds”, “Rain Of Fury” y “The Legends Goes On”, una tercia de piezas que son absolutamente identificadas por la marca registrada de la banda, donde te quedas con la mentalidad de escuchar a la alineación clásica de la banda en canciones antiguas como “Emerald Sword” y “Wisdom of the Kings”. Asimismo la más larga y multifacética canción titulada “March Against The Tyrant” evoca mucho aquel legendario disco “Eternal Glory” y los encantos populares de la banda con sus orquestaciones sinfónicas en medio de ese sonido repleto de riffs melódicos. Mientras que el desgarrador pero épico “Tales Of a Hero´s Fate” es un despliegue de las emociones intensas de la banda, con toda su creatividad que les caracteriza nos recuerda a “The Demons Awake”, para rematar los detalles de ésta canción incluye una narración final del fallecido actor Christopher Lee (Dracula, Saruman en The Lord Of The Rings). Aunque donde éste disco llega a su cenit es en la canción “The Wind, The Rain and The Moon”, que recuerda a algunas piezas de su último álbum pero con un carácter sinfónico más espacioso y posiblemente la letra lírica más conmovedora del álbum, ya que habla de los votos de amor de un héroe jamás escritos. Típico de Rhapsody Of Fire.




Por lo general, al final de una evaluación exhaustiva de éste trabajo que no es fácil apreciar a la primera escucha, reconocemos aquí el trabajo en equipo de la banda para recuperar el espíritu musical de la banda a pesar de no contar con sus “cerebros originales”, pero la verdad es que el relato de ésta banda es para mantener un ejercicio de esa chispa de brillantez a pesar de todo. Los destinos de estos integrantes parecen haberse reunido en el momento exacto para crear una obra memorable. La trayectoria de la banda luego de los problemas legales por el nombre ha sido un constante escalar montañas una y otra vez, Turilli ya prepara su nuevo viaje musical pero el mundo del Power Metal parece estar preparado para que existan dos “Rhapsodys” la división de opiniones en los fans ahí se mantiene defendiendo cada quien a sus ídolos. Aquí se encuentra “The Eighth Mountains” para recordarnos que a pesar de todas las circunstancias ésta banda sigue teniendo el sonido de la alineación original y eso no está a discusión. Una obra maestra recomendada para todos los guerreros del mundo del Power y Heavy Metal ya que tenemos una estupenda obra del 2019.

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