domingo, 17 de marzo de 2019

Las mejores películas de 1976 - Lo mejor del cine de ese año

Taxi driver.

por MrSambo (@Mrsambo92)
del blog CINEMELODIC

Un año con menos títulos destacables, aunque se podrían añadir más como en otros anteriores. Lo que sí tenemos es una extensa colección de clásicos eternos que todos conocéis, muchos de ellos provenientes ya de las nuevas voces que se iban consolidando. Grandes maestros que surgían y demostraban haber aprendido de los maestros anteriores, de los cuales recogieron su legado para actualizarlo, modernizarlo y darle su toque personal.


Marathon man.


Los Spielberg, De Palma, Scorsese con los Hitchcock, Ford, Hawks… Grandes maestros que tienen en este año su canto del cisne, ya que tres de los mejores de la historia firmarían su último film: Hitchcock, Cukor, Kazan. Por ello, podemos considerar este 1976 como el año del afianzamiento del nuevo cine. El cine político e ideológico ha ido dejando paso a otros temas más universales y humanistas, también al cine de género, que reaparece actualizado y brillante…

---------------------

Las mejores películas de 1976
Lo mejor del cine de ese año



ASALTO A LA COMISARÍA DEL DISTRITO 13, de John Carpenter. 

El “Río Bravo” de Carpenter. No podía dejar la ocasión de homenajear a su adorado Hawks y lo hizo con este thriller de serie B que se mezcla con el Western y el suspense. Un gran trabajo del director con muy pocos medios.





ASÍ EMPEZÓ HOLLYWOOD, de Peter Bogdanovich. 

Bogdanovich se nos pone nostálgico y revisa los orígenes del cine, cuando se pagaban baratas entradas (nickelodeon) para aquellas maravillas surgidas de una pantalla y decoradas con piano en directo… y los jóvenes de toda condición que buscaban lograr el éxito en aquel mundo.


ASTÉRIX Y LAS 12 PRUEBAS, de René Goscinny, Albert Uderzo y Pierre Watrin. 

Me encanta esta cinta de animación, realizada por los creadores del cómic, de los míticos Astérix y Obélix, que rescata magníficamente la esencia del original escrito.




BRUTOS, FEOS Y MALOS, de Ettore Scola. 

Tremenda comedia italiana, que estaba en plena forma, negra y triste por lo que tiene de real y oscura, que habla de la ambición y de los verdaderos intereses que forman las relaciones familiares.


CARA A CARA, de Ingmar Bergman. 

Un drama psicológico poderoso y obsesivo en el que Bergman indaga de nuevo en la insatisfacción, la ausencia, la angustia, la locura… con su estilo personal. Gran y denso film.


CARRIE, de Brian De Palma. 

Un clásico del terror de los 70, adaptación de la novela de Stephen King, de las más recordadas y reputadas. Gran retrato de la opresión y el puritanismo, de la sumisión y el dominio… Esperad hasta el final, que el mejor susto viene cuando menos lo esperas.





CASANOVA, de Federico Fellini. 

Un Casanova que recuerda sus buenos momentos, todo con el tono excesivo de Fellini, que recurre a lo grotesco para retratar a este seductor de una forma despiadada.





CRÍA CUERVOS, de Carlos Saura. 

Gran drama psicológico de Saura que indaga de una manera muy peculiar y personal en los recovecos de la familia y sus relaciones.





EL FUERA DE LA LEY, de Clint Eastwood. 

Para muchos una de las películas que ya avanzaba el talento excepcional de Eastwood en la dirección, una de sus primeras joyas antes de aquel “Sin Perdón” que lo encumbraría definitivamente. Excelente Western de venganza.


EL INOCENTE, de Luchino Vosconti. 

Otra exhibición estética de Visconti en otro gran drama de época, elegante y sofisticado, donde los sentimientos bullen por debajo de la frialdad de las formas.


EL JUEZ Y EL ASESINO, de Bertrand Tavernier. 

El director francés se mete en el universo de los asesinos en serie y los dramas judiciales en esta apreciable película que le permite agudas reflexiones y la presentación de personajes muy matizados.


LA FUGA DE LOGAN, de Michael Anderson. 

Un clásico de la Ciencia Ficción, destinado a revolucionar el género. Una vez más una historia basada en el “Mito de la Caverna” de Platón interesante pero algo esquemática e ingenua.





LA MARQUESA DE O, de Eric Rohmer. 

Un Rohmer algo distinto, pero que también reflexiona sobre las convenciones, la moral, las relaciones, los sentimientos y los efectos psicológicos.


EL EXPRESO DE CHICAGO, de Arthur Hiller.

 Simpática película que mezcla comedia y suspense con bastante acierto. Un sano entretenimiento.


EL IMPERIO DE LOS SENTIDOS, de Nagisa Oshima. 

Polémica y exitosa cinta de culto, icono del cine erótico, que mostraba escenas explícitas, genitales y esas cositas en una historia de amores apasionados hasta la locura trágica.





EL OTRO SEÑOR KLEIN, de Joseph Losey. 

Losey de nuevo con Alain Delon. Un interesante y atractivo policiaco enmarcado en la ocupación nazi en Francia. Gran retrato de personajes, muy bien utilizados de manera metafórica en la narración y el contexto en el que viven.


EL PÁJARO AZUL, de George Cukor. 

Uno de los últimos trabajos del maestro Cukor, una película infantil que se sumerge en el fantástico para contar el viaje y las aventuras de dos niños que buscan encontrar la cura para su vecina enferma. Muy metafórica.


EL QUIMÉRICO INQUILINO, de Roman Polanski. 

Joya kafkiana del gran Polanski. Inquietante, perturbadora, extraña… Obra maestra del director, una de sus grandes joyas, que además es otra nueva demostración magistral de su dominio del punto de vista subjetivo.





EL QUINTO SELLO, de Zoltán Fábri.

Un film poco conocido, húngaro, que plantea una sugerente idea sobre la que reflexionar. Un film complejo, en estructura y reflexiones, que bien merece la pena ser reivindicado.


EL ÚLTIMO MAGNATE, de Elia Kazan. 

La última película del maestro Kazan, que adapta a Scott Fitzgerald. Y lo hace con todo su talento, en una descarnada visión del mundo del cine, donde el glamour y el poder de los sueños se mezclan con la ambición desmedida, el arribismo y la falta de escrúpulos. Un reparto espléndido.





EL ÚLTIMO PISTOLERO, de Don Siegel. 

Correcto Western crepuscular que fue la última película del gran John Wayne, que comparte reparto con James Stewart y Lauren Bacall para rematar la cosa. También aparece Ron Howard en un rol secundario. La vejez, el paso del tiempo, poético canto del cisne…


EL VIAJE DE LOS MALDITOS, de Stuart Rosenberg. 

Basada en hechos reales, una de aventuras marinas con el nazismo como telón de fondo. Un vergonzoso hecho, el de unos judíos que huyeron del régimen nazi camino de Cuba y fueron rechazos allí por el gobierno cubano, siendo obligados a regresa a Alemania.


FASCINACIÓN, de Brian De Palma. 

De Palma rinde tributo a “Vértigo” (Alfred Hitchcock, 1958) en este estupendo y onírico thriller, que da una vuelta de tuerca sobre la historia del maestro. Es uno de los mejores trabajos de De Palma, aunque mucho menos conocido que otros.





HA LLEGADO EL ÁGUILA, de John Sturges. 

Correcto título bélico, de gran reparto, dirigido por Stuges, lo que siempre es un aliciente. Una buena película que sin ser un referente del género se disfruta plenamente.


HARRY EL EJECUTOR, de James Fargo y Robert Daley. 

Tercera entrega de la saga “Harry el Sucio” que protagoniza Clint Eastwood. Ya no está Siegel, pero a pesar de todo no deja de ser un thriller entretenido.


LA BATALLA DE MIDWAY, de Jack Smight. 

Otra bélica, también ambientada en la 2º Guerra Mundial, como no. Un reparto realmente sensacional y una narración efectiva que seguro satisfará a los más exigentes fans del género.


LA PIEL DURA, de François Truffaut. 

Las incursiones de Truffaut en la infancia siempre son notables. Aquí tenemos uno de los mejores exponentes. Su época en formación, su entorno, sus familias… forjando personalidades y caracteres. Notable película.





LA PROFECÍA, de Richard Donner. 

Otro clásico del terror. El hijo del demonio haciendo de las suyas. Damien. Efectista, truculenta, sangrienta. Inquietante. No deja indiferente. Magnífico Gregory Peck en uno de los mejores títulos del género en esta década, pero también de todos los tiempos.





LA TAPADERA, de Martin Ritt. 

La Caza de Brujas y sus consecuencias en los autores con ideas de izquierdas. “La Tapadera”, con Woody Allen en un papel más dramático, de los pocos de su carrera, es uno de los grandes referentes del tema.


LA TRAMA, de Alfred Hitchcock. 

La última película del maestro. Un año donde se despidieron dos de los más grandes directores de la historia y un mítico actor. Un buen epílogo a su carrera, que si bien está lejos de sus obras maestras, es una entretenida y digna intriga.


LA ÚLTIMA CENA, de Tomás Gutiérrez Alea. 

Uno de los grandes clásicos del cine cubano. Obra alegórica, de gran calidad estilística y que no deja indiferente. Notable cinta poco conocida.





LA ÚLTIMA LOCURA, de Mel Brooks. 

Homenaje de Brooks a la época muda del cine, con paródicos cameos de grandes actores: Paul Newman, Burt Reynolds, Anne Bancroft, James Caan, Liza Minnelli, Macel Marceau… Sano entretenimiento.


MARATHON MAN, de John Schlesinger. 

Magnífico thriller, una intriga absorbente con dos extraordinarias interpretaciones, las de Dustin Hoffman y Laurence Olivier. La escena “en el dentista” es iconográfica.


NETWORK, UN MUNDO IMPLACABLE, de Sidney Lumet. 

Obra maestra visionaria de Lumet sobre la podredumbre moral de la sociedad y los medios de comunicación, capaces de todo por la audiencia sin escrúpulo alguno. Excepcional.





NOVECENTO, de Bernardo Bertolucci. 

Uno de esos clásicos que no aguanto. Epopeya gigantesca que pretende ser monumento en el retrato de una época, sin concesiones ni ambages, pero que me resulta especialmente repulsiva.





NUNCA VOLVEREMOS A CASA, de Nicholas Ray. 

Experimento narrativo del gran Nicholas Ray, vanguardista y personal, interpretada por el propio Ray. Un film muy interesante para los cinéfilos más curiosos. Cine dentro del cine y concepción metalingüística.


¿QUIÉN PUEDE MATAR A UN NIÑO?, de Narciso Ibáñez Serrador. 

Una de las películas más perturbadoras de nuestro cine, la gran joya de “Chicho”. Una cinta desasosegante, tremebunda y que no deja indiferente a nadie. Brutal.





ROBIN Y MARIAN, de Richard Lester. 

Bellísima cinta de aventuras crepusculares y de amores maduros, que es uno de los grandes acercamientos al mito de Robin Hood desde el cine. Espléndidos Sean Connery y Audrey Hepburn.


ROCKY, de John G. Avildsen. 

Oda a los perdedores. El boxeo siempre ha sido el deporte mejor mostrado en el cine, por lo que tiene de visceral y auténtico, apegado a los bajos fondos y a la derrota. Sylvester Stallone se convirtió en estrella creando este personaje icónico en la historia del cine, ese entrañable boxeador que lucha por demostrarse algo a sí mismo sin más. Un clásico.





TAXI DRIVER, de Martin Scorsese. 

Obra maestra de Scorsese, para muchos su mejor trabajo, por lo que imaginen la dimensión de la cinta. Con un Robert De Niro esplendoroso, este retrato de la soledad, de la locura de la justicia, de la sordidez urbana, de justicieros germinando en secreto, de monstruos ocultos… es una de las grandes películas de la historia. Inabarcable. Expiación, redención, culpa.


TODOS LOS HOMBRES DEL PRESIDENTE, de Alan J. Pakula. 

Uno de los grandes referentes modernos del cine periodístico, basado en hechos reales, lo que le da mayor dimensión. Un auténtico referente del que deberían tomar nota los profesionales actuales, pero si no la han tomado ya…


TRÁS-OS-MONTES, de António Reis y Margarida Cordeiro. 

Cinta docuficcional etnográfica, así se presenta. Un proyecto vanguardista y realista que retrata un mundo y sus gentes con detalle y precisión. Muy valorada.


UN CADÁVER A LOS POSTRES, de Robert Moore. 

Joya de la comedia, surrealista, con un reparto excepcional y gags sublimes. Comedia absurda, intriga y mucho talento.




VIENTO DEL NOROESTE, de Jacques Rivette. 

Peculiar cinta que mezcla drama, fantasía y aventuras, cine de piratas nada convencional. Muy curiosa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario