Alfonso Díaz (del blog Rockeando)
Miembro fundador de una de las bandas más emblemáticas y queridas dentro del thrash metal, citar a Max es hacer referencia a uno de los músicos más influyentes, carismáticos y prolíficos de los últimos 30 años. En esta ocasión, nos enfrentamos a Archangel, el décimo trabajo de Soulfly, la formación que creó tras su traumática salida de Sepultura en 1996. Desde su creación Soulfly siempre fue el “leitmotiv” del brasileño, pero en sus últimas entregas, concretamente desde la edición de Dark Ages (2005), la banda ha ido desprendiéndose de forma gradual de esa identidad tribal y nu-metalera que les había caracterizado en sus inicios para marcar el retorno de Max hacia sonoridades más crudas y cercanas al thrash/death.








































