miércoles, 8 de junio de 2016

La Gran Esperanza Blanca - Tren Fantasma (2015): Crítica review


por Addison de Witt (@Addisondewitt70)




No diré que soy veterano seguidor del grupo capitaneado por Cisco Fran, no es así, las primeras noticias que tuve de la existencia de esta banda formada en Mallorca hace ya tres décadas me llego a través de blogs amigos y con cuentagotas, en dosis de canciones sueltas y recuerdos o reivindicaciones varias.


Pero en los últimos meses del pasado año el nombre de La Gran Esperanza Blanca ya me era familiar y su música ya había hecho acto de presencia en mis audiciones ocasionales.

Pero lo habitual fue ganando terreno a lo ocasional y con la llegada del 2015 empezaba a anhelar el anunciado nuevo disco de la formación, los adelantos de temas que llegaban a mis oídos no hacían otra cosa que hacer mas deseable la escucha de este Tren Fantasma que de forma sorpresiva ha llegado a mi hogar junto a otros productos que había adquirido de mis queridos Doctor Divago, decir contento es decir poco cuando vi el disco aparecer entre el papel marrón y el plástico de burbuja en que venía envuelto.




Y finalmente pincho el disco, con los únicos antecedentes conocidos por mí de su homenaje a Kempes y el anterior Derrota, me sumerjo en el cálido aire que dota de temperatura los doce cortes que figuran en el tracklist, cortes grabados en dos estudios diferentes y con producción y arreglos pertenecientes a dos profesionales diferentes, Pepe Cantó se dedica a estos menesteres en Estudio Ca' Cantó y Luis Martinez en Little Canyon Studios, siempre con la participación en dichas labores de LGEB.

Y desde el primer corte podemos disfrutar de unas guitarras arcillosas, como el terreno desértico y lírico al que viajas mecido por las melodías y las letras de enraizado americanismo sónico, de carácter con sabor a country y a rock engendrado en el sur del país del Tío Sam.

Y las canciones, de buena formación melódica y textos crepusculares y vivos, épicos y arenosos como "Aquí Estoy" (En vía Muerta)", la tradicional americana "Railroad boy" traducida como "El Chico del Tren" y que aporta plañideros violines gracias a la colaboración de Raff Deen (Badlands), o la extraordinaria, que da título al disco y que hizo de adelanto del mismo.




También nos encontramos violines en la que cierra el disco, la bonita "Cantad Conmigo", puestos en marcha por Raff Deen de nuevo y la acordeón de Juanlu Tormo (Senior i el Cor Brutal).

Acústicas enredadas con armónicas que dan un tibio color a la lírica: "Tu Risa" y la evocadora pedal-steel de Johnny Patillas en la soberbia: "Los Años de Felicidad".

Más armónicas, esta vez rodeadas de electricidad en la excelente "Estrella de Mar" y con acompañamiento de las teclas de Gilberto Aubán en "Payaso".

Fabuloso rock de acentos campestres y preciosos rasgados eléctricos en: "La Última Copa", una de mis favoritas. La electricidad manda también en las rockeras: "Azúcar y Miel" y "Música Antigua".

Preciosa gema de soleada melodía y poética letra, es otra de mis favoritas: "Mar del Coral", con genuinos y hermosos solos de guitarra.

Y todavía queda una sorpresa que no será este escribiente quien desvele.

Fabuloso disco de esencia americana pero que viene bañado por el Mediterráneo, repleto de detalles y momentos excelentes, más que recomendable y provocador para que un servidor siga investigando la extensa trayectoria de esta banda.

Para desinformados accidentales o no, éste es otro de los grupos que tendremos en Frías, en El Ultimo Vals, es festival del verano.

Adjuntamos también bandcamp donde poder escuchar y adquirir este discazo:


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