lunes, 23 de septiembre de 2013

The Cult - Choice of Weapon (2012): Crítica del disco (review)


por Tatiana Ramone
@TR3317



Tras una semana de abandono por diversos motivos vuelvo con una reseña de un disco al que le tengo especial cariño. Esto se debe a que es el primero con el que pude vivir la emoción de su estreno y con el que me decidí a coger el tren, no el de Leño sino el de RENFE, con destino a la tierra prometida a la que algunos llaman Fnac, la Fnac. En definitiva, un sitio en el que no me importaría quedarme encerrada durante algunos días.


Corría el año de gracia de 2012…Hasta el momento mis grupos predilectos no habían lanzado trabajo alguno… este es el precio a pagar por ser una clasicona. Pues eso, después de un rocambolesco viaje en tren acompañada de unos seres intergalácticos a los que tengo por colegas, descendí las escaleras al cielo y me postré ante el altar dedicado al hard-rock.



Vi muchos nombres, y en una lucha titánica contra el irresistible canto de otras sirenas logré hallar a los que buscaba. Ellos eran los Cult, sí señores, un dichoso día descubrí “Love removal machine” y me uní a la secta de Astbury y Duffy. Allí estaba el Sonic Temple, su mayor pelotazo, el Love, con su "She Sells Sanctuary”, el Electric, con la canción con la que los descubrí y otras joyitas como “Aphrodisiac Jacket” o “Peace dog”, el Ceremony, y el Dreamtime, su primer trabajo como The Cult, tampoco faltaban a la cita.

A mi bolsillo solo le estaba permitido comprar uno (¡maldición!), el flamante Choice of Weapon. A pesar de que sabía perfectamente cómo era la carátula, no conseguí verlo. El fondo blanco inmaculado como las estepas siberianas y un primer plano de un hombre cornudo, adornado con plumas y colmillos muy del gusto de Astbury.

Con el disgusto en el cuerpo me giré y miré al dependiente que estaba en el mostrador, mi cara solicitaba ayuda y me dirigí hacia allí. Con una pronunciación del inglés que debió rozar el “a relaxing cup of café con leche in plaza Mayor” de nuestra lerda enchufada Ana Bottle le pregunté por el disco en cuestión. Entre mí pronunciación y la sordera del tipo la cosa quedó en que yo no buscaba a los Cult sino a los Cure… Al final logramos entendernos y me llevó hasta el estant de antes y me dijo: ahí lo tienes.

Cogí el disco y le di las gracias simultáneamente. Ya estaba conmigo, lo miré con la mirada de Howard Carter al abrir la cámara en la que se encontraba la tumba de Tutanjamón y dije para mí: deprisa cariño, ¡vayámonos a casa! Lo que sucediese el resto del día no me está permitido revelarlo, lo importante fue la llegada al hogar junto a él.



La tracklist ya la conocía y casi me la sabía de memoria:

"Honey from a Knife"
"Elemental Light"
"The Wolf"
"Life>Death"
"For the Animals"
"Amnesia"
"Wilderness Now"
"Lucifer"
"A Pale Horse"
"This Night in the City Forever"


Para mi sorpresa, la edición que adquirí incluía cuatro temas adicionales a modo de bonus tracks: "Every Man and Woman Is a Star" (abreviado como Emawias), "Embers”, "Until The Light Takes Us" (en el disco simplemente aparece como “Until”) y "Siberia". En la discografía de la banda el disco es el sucesor de Born into this (octubre del 2007). El tema escogido para su promoción dicen que fue el menos acertado, y les doy la razón… se queda muy floja pero en ningún caso desmerece el trabajo.

A pesar de ello yo sabía que lo que nos esperaba era mucho mejor que el anterior, sinceramente no me termina de gustar Born into this (no me gusta es una palabra demasiado fuerte), nunca me llegó a enganchar como el anterior Beyond Good and evil (junio del 2001).


El disco lo abre “Honey fom a knife”, con el sello de calidad bajo el brazo; ese inicio con un afilado riff de guitarra acompañado de la pandereta de Astbury es 100% Cult. Otra garantía son los estribillos que se repiten como mantras. Por todo el disco encontramos buenos ejemplos. “My wild indian heart was pounding… I was running so fast”de la primera o el -“Elemental light your beautiful… Elemental light she´s beautiful” de la segunda.

Vamos pues con “Elemental light”, el orden escogido es una delicia; va de potente a otra más relajada, sin perder fuerza. La voz de Astbury es aquí perfecta; clara, acompasada.

El sonido se hace más oscuro para la tercera, “The Wolf”, que los alumnos más aventajados no se privan en calificar como la más Cult. Lo es.

Así llegamos a “Life > Death”, una preciosa y mágica balada que para otros pasa sin pena ni gloria, pero que a mí me gusta. Aunque puestos a elegir creo que “Wilderness now” es una pasada, de estas que están hechas ser escuchadas en la intimidad.

He hecho un salto pero antes le tocaba el turno a “Fort he animals” y “Amnesia”. Me quedo con “Amnesia”.

Las tres últimas son “Lucifer” “A pale horse” y “This night in the city forever”.

“Lucifer” es la típica que te estalla en el cerebro, “A pale horse” también es de esas y además tiene mucho gancho y un rollo chulesco de Astbury que no se pué aguantar… Una rara avis cierra el álbum, “This night in the city forever” se sale de lo que hasta ahora era el disco destacando en la lograda base rítmica de bajo y batería.

Es una elección, cerrar el disco con una explosión o con un tema más melancólico y gris… para gustos los colores, pero esto es lo que hay. A mí no me deja mal sabor de boca y en general, no me arrepentí (ni me arrepiento) de mi adquisición.

No me quiero despedir sin advertiros de que al bonus track no hay que pasarlo por alto, por eso os dejo con “Embers”.



©Tatiana Ramone

4 comentarios:

  1. Uno de los discos GRANDES del pasado año y uno de mis favoritos sin ninguna duda. Los de Astbury y Duffy estuvieron en muy buen forma al componerlo y al presentarlo en directo.

    Grandísimas canciones e hipnotizante y adictivo a partes iguales, joder!!

    Estos tipos nunca harán un disco que baje del status de 'bueno'. Nunca fallan.

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  2. Totalmente de acuerdo. Muchas gracias por el comentario.

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  3. Yo llevo 25 años buscando un disco malo de The Cult y no lo encuentro. Y mira que todos son diferentes. Y los clásicos "Electric" y "Sonic Temple" son buenísimos pero el que más oígo es el de la cabra!
    Buena reseña!

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  4. Ostras el de la Cabra , yo también le tengo mucho cariño ! es de mi cosecha , la del 1994 jeje lo sacaron cuando yo tenía apenas nueve meses ... ains que joven soy !

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