sábado, 14 de septiembre de 2013

Poesía erótica española - ¿Hay quien me compra un juguete?

Ninguno de estos juguetes parece responder a la descripción del del poema

Este romance con estribillo que algunos ha querido atribuir a Luis de Góngora pertenece a un manuscrito anónimo de 1581 de la Biblioteca del Palacio Real de Madrid. Un juguete está hecho para jugar y el amor tiene mucho de juego, de entretenimiento, de risa, de gozo. Cuando nos crecen pelos y se nos estiran las patas (mientras la infancia huye de nosotros de manera infame) aún nos quedan juguetes como estos para servirnos de ellos a manera de recuerdo nostálgico. Jugad, hermanos, que no falte el juego en vuestras vidas. Jugad y mucho, que esto son dos días con anteayer.

¿Hay quien me compra un juguete?

¿Hay quien me compra un juguete
que ni hiere, ni mata, ni pica, ni muerde?


Yo lo vendo por travieso
no porque a nadie ofende;
es alegre y juguetón,
y por las niñas se pierde.
Niñas, guardaos de enojalle,
que vive Dios que arremete,
y cuando estéis más seguras,
por vuestros postigos entre.
Que ni hiere, ni mata, ni pica, ni muerde.

Es alegre a todas horas,
y, amanece o no amanece,
hay vecinas que darían
cuanto tienen por tenedle,
porque le conocen ya,
y a fe que son más de siete
las noches que, por pecar,
ha amanecido a la muerte.
Que ni hiere, ni mata, ni pica, ni muerde.

Es su condición tan noble,
que cuando más furia tiene
las niñas juegan con el
al juego de esconderse;
a mí me daba Juanilla,
la esposa de Antón Llorente,
una hora de descanso
por un palmo de juguete.
Que ni hiere, ni mata, ni pica, ni muerde.

ÁCS

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