martes, 24 de septiembre de 2013

John Fogerty - Revival (2007): Crítica del disco. Review




por Blue Monday (@BlueMonday1971)


John Fogerty es un icono de rock americano. Sus composiciones en la Creedence se convirtieron en clásicos atemporales e inolvidables del cancionero popular. Temas puros y simples, frescos y únicos. Pero en 1972 la Creedence llegaba a su fin y Fogerty proseguía un camino en solitario en el que los altibajos a nivel personal le impidieron cuajar discos absolutamente redondos, aún facturando material de increíble calidad como el Centerfield de 1985 o el Blue Moon Swamp de 1997.



Pasaban más de siete años hasta que en 2004 Fogerty publicaba Deja Vu All Over Again, una colección de temas impregnados de variedad estilística en la que el hombre iniciaba una especie de retorno que culminaba en 2007 con el lanzamiento de Revival, el que es sin duda el mejor álbum de la carrera de Fogerty fuera de Creedence y probablemente uno de los mejores esfuerzos de la década si hablamos de rock clásico.

Revival ofrece a un John Fogerty lleno de fuerza, pasión y creatividad, y además supone una auténtica llamada a las armas. En los tiempos en los que el rock and roll ya no lidera los movimientos reivindicativos populares, como lo hacía décadas atrás, Fogerty asume el rol, recoge el testigo y arremete sin tapujos contra las mentiras y los excesos de la administración Bush, como ya lo hiciera en otros tiempos con la Creedence.

Fogerty se muestra absolutamente honesto y certero, y a diferencia con otros álbumes de su pasado, el ídolo tiene algo que decir, aún a sabiendas de que en muchos de los círculos que le admiran va a producir indignación y molestia. Lo mismo había sucedido cuando Fogerty compuso algunos de los mejores temas de la Creedence, y es que las tesituras políticas difíciles sacan lo mejor de un hombre que reacciona peligrosamente.




En Revival se dan cita las mejores virtudes de Fogerty, superando claramente a sus álbumes anteriores. El maestro escribe música que compite directamente con sus mejores días en la Creedence, sin escapar de ese pasado, simplemente construyendo sobre él y proporcionando temas a la altura de uno de los músicos más emblemáticos de la historia del rock.

Temas llenos de actitud y energía en un paseo por sus raíces, atravesando blues, rock, country, rockabilly y por supuesto swamp rock, eso que si bien Fogerty no inventó si que fue fundamental a la hora de definirlo como género. Volvían los riffs pantanosos y las letras comprometidas, y lo hacían para quedarse partiendo de este álbum colosal.

Fogerty asume de nuevo el mando. Voz, guitarra, composición y producción, un poquer al que no demasiados músicos tienen acceso, pero en el que este hombre brilla en todas las parcelas. Su guitarra continúa facturando aquellos riffs de pantano que le elevaron a la categoría de mito, su composición reparte caña y nostalgia a partes iguales, y su producción permite un disfrute casi orgásmico del disco, pero es que su voz parece la de un hombre 30 años menor, en una demostración absolutamente prodigiosa.

Fogerty se rodea además de músicos de talla excepcional, gente llena de talento que engrandece aún más el significado musical de Revival. El guitarrista Hunter Perrin, el bajista David Santos, el fabuloso baterista Kenny Aronoff y el mítico teclista Benmont Tench acompañan a Fogerty en una aventura sonora donde no sólo importa la letra.




Revival abre con “Don’t You Wish It Was True”, un tema tan simple como sucio, una pieza optimista impregnada del toque mágico de Fogerty que podría haber encajado sin problemas en el “Willy And The Poor Boys” de la Creedence. Después las impresionantes melodías, acordes y texturas de “Gunslinger”, un tema limpio, nítido e imaginativo con un Fogerty puro y terrenal en una de sus mejores composiciones en mucho tiempo.

“Creedence Song” es un tributo a su vieja banda. Fogerty por fin ha enterrado el hacha de guerra y consigue reconciliarse con su pasado. Su nostálgica letra y su maravilloso sonido de guitarra marcan la diferencia en este pequeño recorrido por la historia de Creedence Clearwater Revival.

Prosigue Revival con “Broken Down Cowboy”, un tema muy personal reflejo del duro pasado de su autor, una honesta respuesta a sus años perdidos, tras la que la tradición góspel se adueña de “River Is Waiting”, una maravillosa balada tamizada por el órgano de Benmont Tench.

“Long Dark Night” suena tan pantanosa y dura como alguna de las mejores composiciones de Fogerty. Un guiño a Bob Dylan que arremete contra las atrocidades de la administración Bush, en espera de “Summer Of Love”, un retorno a los tiempos en los que la música y su significado verdaderamente importaban, plagado de referencias a Jimi Hendrix, a Cream y a los Doors.

“Natural Thing” es un tema de marcado acento Creedence, un medio tiempo adictivo en el que el teclado de Tench hace de pegamento. Luego “It Ain’t Right” se convierte en un tributo a Sun Records en el que Fogerty emula la guitarra de Scotty Moore y canta a caballo entre la amargura y el sarcasmo por los ídolos sin talento.

“I Can’t Take It No More” es Fogerty en su más pura esencia reivindicativa, lleno de rabia genuine en esta agitada diatriba contra Bush de apenas minute y medio, letal e ingeniosa a partes iguales.

Cierran el álbum “Somebody Help Me”, un pantanoso tema de guitarras serpenteantes, y “Longshot”, un trallazo clásico que toma prestado el colosal riff del “Woman From Tokyo” de Deep Purple.

Esto es Revival, un trabajo a la altura del mito, un álbum para el top ten de la década, el mejor de su carrera fuera de Creedence Clearwater Revival. Pero independientemente de gustos y clasificaciones, es el álbum honesto y lleno de talento compositivo e interpretativo de uno de los últimos genios de la música popular norteamericana.

©Blue Monday

4 comentarios:

  1. Una joya, desde luego, pero si he de quedarme con alguno me quedo con el anterior a este. Tuve la suerte de ver a Fogerty en directo es lo mejor que he visto nunca.

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