lunes, 16 de septiembre de 2013

The Marshall Tucker Band - The Marshall Tucker Band (1973): Crítica del disco (review)



por Blue Monday (@BlueMonday1971)






Una vez más en lo que se conoce como southern rock, las grandes bandas que popularizaron el género se baquetearon y sufrieron en las carreteras de su querido sur y en sus peores tugurios. Aquello había sucedido con Lynyrd Skynyrd, con los Allman Brothers Band y con los Outlaws, así que lo lógico era pensar que a los Marshall Tucker Band, tal vez los menos conocidos de la mitología sureña, les ocurriese exactamente lo mismo.


Efectivamente una banda llamada Toy Factory, liderada por el guitarrista Toy Caldwell se había estado moviendo por la localidad de Spartanburg, en Carolina del Sur, desde comienzos de la década de los 60, consolidando una reputación y un nutrido grupo de seguidores que sin embargo no les iba a proporcionar un debut discográfico hasta varios años más tarde.



Muchas idas y venidas de miembros de la banda que se vieron truncadas cuando algunos de ellos tuvieron que ir a servir a Vietnam a finales de los 60. Tras aquella absurda guerra, Toy Caldwell reformaba la banda y volvían a su interminable gira por las tierras aledañas a su localidad natal, llegando a telonear a los Allman Brothers Band en el propio Spartanburg.

Era 1972 cuando Toy Caldwell, el líder de Toy Factory, formaba la que iba a ser alineación definitiva de su banda. El bajista Tommy Caldwell, el guitarrista rítmico George McCorkle, el vocalista Doug Gray, el flautista y saxo tenor Jerry Eubanks y el baterista Paul Riddle se convertían en los músicos que acompañarían a Toy Caldwell en una banda que pasaría a denominarse The Marshall Tucker Band.

Como siempre la casualidad o la coincidencia quiso que directivos y caza talentos de alguna compañía discográfica estuviesen presentes en alguna de las actuaciones de la banda. En uno de aquellos bolos Buddy Thorton y Paul Hornsby escucharon a la Marshall Tucker Band y consiguieron que firmaran un contrato con Capricorn Records.



La banda grababa en Macon, Georgia, en los estudios de Capricorn, y en Abril de 1973 se publicaba su álbum de debut, The Marshall Tucker Band. Habían pasado aproximadamente diez años desde que Caldwell y los suyos se iniciaron en el negocio, pero su talento y su tenacidad les habían hecho conseguir un sueño que se prolongaría durante más de cuatro décadas.

Paul Hornsby, uno de sus tardíos descubridores, produce el debut de la Marshall Tucker Band. El tipo había tocado con Gregg y Duane Allman en Hour Glass, así que tenía en mente los sonidos y efectos que debía sacar de una banda con la actitud de los de Spartanburg. Lo logra cómodamente, con un sonido bastante limpio para la fecha en la que fue grabado y mezclado y con una especial atención a todos y cada uno de los instrumentos protagonistas del disco.

The Marshall Tucker Band mezcla de manera excelente ese sonido que la banda de Toy Caldwell consiguió engrandecer. Country, blues y rock tamizados por el inconfundible toque sureño y con un distintivo aroma jazzy que sólo la escuela de alguno de sus miembros podía ofrecer.

La imaginería lírica y compositiva de Marshall Tucker Band fue siempre uno de sus puntos fuertes, y desde el debut quedó bien patente. Una energía espiritual y una variedad instrumental que hicieron de la banda una de las más auténticas de su generación.



Las guitarras de Toy Caldwell y George McCorkle proporcionan al álbum ganchos memorables y algunos de los mejores licks de guitarra de la historia del rock sureño. Afilado y agresivo el primero, melódico y taimado el segundo, contrapunto perfecto para el tipo de sonido que buscaba la Marshall Tucker Band. No se debe olvidar la inmensa labor como vocalista del propio Toy Caldwell en 3 de los 8 temas del álbum.

El bajista Tommy Caldwell realiza en el álbum un excepcional trabajo, guiando y protagonizando gran parte de los temas, constituyéndose en inmaculado conjunto rítmico con la potente pero sutil batería jazzy de Paul Riddle. Asombrosa es también la variedad y riqueza instrumental de Jerry Eubanks, el amo de los vientos, así como colosal se presenta la interpretación vocal de Doug Gray, autor de algunas de las mejores armonías vocales escuchadas nunca en una banda de southern rock.

Un trabajo muy sólido y consistente de principio a fin que aunque tuvo relativo éxito de público y crítica nunca obtuvo los beneficios que obtuvieron las vacas sagradas del género. Aquel éxito les permitió ser una referencia para muchos de sus seguidores, pero no impidió que cayeran en un ostracismo mediático en el que no cayeron sus contemporáneos más grandes.



“Take The Highway”, uno de los temas fundamentales del rock sureño, abre The Marshall Tucker Band con un impresionante Doug Gray en las voces, proporcionando una de las mejores melodías vocales de la historia del southern.

Después “Can’t You See”, temazo en el que destaca por encima de todo la conmovedora pasión de la melodía vocal, compuesto e interpretado vocalmente por el propio Toy Caldwell, tras el que “Losing You” se afianza como una relajada mezcla de country, jazz y hillbilly con un superior solo de saxo de Jerry Eubanks.

“Hillbilly Band” añade al álbum un toque bluegrass y “See You Later, I’m Gone” es una magnífica pieza de country con fantásticos licks de guitarra antes de que “Ramblin’” llene el álbum de energía con una magnífica jam de guitarra de aroma Allman Brothers Band en el medio del tema que no parecía hacer llegar su inicio jazzy.

“My Jesus Told Me So” ofrece una melodía conmovedora y estribillo espiritual con un fantástico pero reducido solo de guitarra cerca del final, final que pone “AB’s Song”, un delicado corte que Toy Caldwell le dedica a su mujer.

“The Marshall Tucker Band” fue solo el debut de una gran banda, un debut que tendría su continuidad a lo largo de la década con siete excelentes álbumes, escondidos o soterrados por la magnificencia y grandiosidad de otros más grandes, pero ellos, los de Toy Caldwell, también lo fueron.

©Blue Monday

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