ZEPPELIN ROCK: DREAM THEATER - A View from the Top of the World (2021): CRÍTICA Review

sábado, 23 de octubre de 2021

DREAM THEATER - A View from the Top of the World (2021): CRÍTICA Review

 






«A falta de doscientos metros, me di cuenta de que estaba en estado de gracia y que habría ganado igual. Herold quiso pasar a Chesire por la calle dos, y este, que iba por la uno, se abrió para obstaculizarle un poco. Vi el hueco y me grité: a tope, Fermín, a tope. Ahora o nunca.»



Que tiempos el verano de 1992. Un verano que sabía a gazpacho, a Indurain, Cacho y Pull Me Under. Que no sé si ustedes se acuerdan, pero hubo una época en que Dream Theater eran modernos. Y eran una banda de Heavy metal. Muy técnica con sus requiebros y tirabuzones, pero una banda de Heavy Metal. Cada disco era esperado con la ilusión y la incertidumbre de “¿a ver por dónde salen ahora?” Y así fueron sucediéndose discos variados como el enrevesado y barroco “Awake”, el comedido “Falling Into Infnity”, “A Change Of Seasons” y la obra magna que nos la puso a todos como una morcilla de Burgos “Scenes From A Memory”. Luego el nivel no se pudo mantener, claro; pero incluso así, los discos tenían siempre su punto personal y su copla para dejar en la playlist. “Six Degrees…”, el thrashero “Trains Of Though” o el más relajado “Octavarium”. Luego, el descenso a los infiernos del tedio: los últimos siete discos tienen más refritos que un chiringuito de Fuengirola a finales de agosto. Y podemos salvar “Black clouds & silver linings” como salvamos los macarrones fríos que te comes cuando llegas a casa de madrugada, pero poco más. Dream Theater llevan desde 2010 aburriendo a las ovejas.

Fritanga, sí, pero de calidad. Y hablamos ahora de “A dramatic…” noooo, que me he confundío, es que son iguales. Hablamos de “A View from the Top of the World” que es el décimo quinto pesti… disco de Dream Theater y que si no has oído nada de la banda y eres amante del jebi enrevesado pues te va a gustar, pero si vienes de los últimos discos de la banda pues vas a sentir un deja-vu del tamaño de la comunidad Murciana. ¿Estará haciendo las coplas una IA de forma aleatoria? ¿Tendrá la banda un programa que hace permutaciones y combinaciones entre los mismos pasajes instrumentales de siempre? ¿Usan las mismas pistas de voz de Labrie desde Systematic Chaos? ¿Cómo diferencia Petrucci un solo de otro?  Aquí no abren la ventana para refresque hasta la cuarta copla (y son siete) y la abren poco, no se vaya alguien a resfriar. Que ojo, nada que objetar a las tres primeras coplas. Todo en su sitio, sin salirse ni una coma del libreto. Nada que objetar excepto que ya las hemos oído antes y muchas veces. “Sleeping Giant”, la cuarta copla, también, pero aquí parece (parece) que hay algunos pasajes nuevos y un estribillo medio molón y solo de Petrucci con más piruetas de los normal (!)

Luego, por destacar algo, pues el último tema que tiene más de 20 minutos y sí, antes nos encantaban los temas largos de DT, pero ahora dan más miedo que una peli de Isabel Coixet. Así que sí, muchos lugares comunes, mucho “tinoninonino” y el mismo riff de toda la vida de Petrucci. 

Yo creo que somos injustos, no sé, en verdad el disco es muy bueno, como siempre aunque sea lo mismo de siempre, pero es que lo mismo de siempre siempre ha sido muy bueno (mira, ya escribo en plan DT, enrollándome más que una persiana). Si quieren ustedes que sea objetivo pues ahí va: ni mejor ni peor que los discos de los últimos diez o quince años. En 2021 Dream Theater es la cena recalentada de Nochebuena que te comes el día 26. Sí, hay gambas y carne mechada, pero no tienen la misma gracia.

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