ZEPPELIN ROCK: SUPERTRAMP - Paris (1980): CRÍTICA Review

miércoles, 20 de mayo de 2026

SUPERTRAMP - Paris (1980): CRÍTICA Review

 

por JLBM



Hemos de centrarnos en una noche, esa del 29 de noviembre de 1979 en la que Supertramp atacaba uno más de los conciertos de la extensa gira que el éxito del Breakfast In America, publicado en marzo de aquel mismo año, había deparado. Iba a ser el último de la gira europea de tan exitoso álbum, pero aquel show en el Pavillon de París iba a quedar registrado como uno de los mejores directos de la historia del rock, un verdadero ejemplo de documento clásico en directo de una de las bandas más creativas que el rock ha parido y que capturó al grupo en la cima de su popularidad, publicado finalmente en septiembre de 1980 bajo el título de Paris.




La banda al completo realizó aquella noche una interpretación llena de colorido y tan entusiasta como un público tan entregado como el de París. Tal es así que el encanto del álbum se encuentra precisamente en la magia de una actuación en directo de Supertramp ya que no hay excesivos arreglos nuevos o reinterpretaciones de las que hasta ese momento habían sido interpretaciones clave en la carrera de Supertramp, eso sí, absolutamente vigorosas y dinámicas favorecidas por la espectacular producción de Peter Henderson y Russel Pope, encargados de un sonido puro y cristalino acorde con el que proponía una banda como Supertramp.



El trabajo del combo rítmico formado por el bajista Dougie Thomson y el baterista Bob C. Benberg brilla inmerso de una gran musicalidad, y los teclados y la voz de Roger Hodgson y Rick Davies refuerzan el sonido clásico de Supertramp. Hodgson, además, está fantástico, con una guitarra casi perfecta en tono y sonido. Lo mismo puede decirse de un inmenso John Helliwell, tremendo en su trabajo de saxo, perfecto en su función instrumentalista y descomunal en su faceta de maestro de ceremonias. La banda al completo funciona como un todo al tiempo que cada uno de sus miembros vierten sus respectivas personalidades para una interpretación absolutamente magistral.



"School" y su maravillosa apertura de armónica, "Ain't Nobody But Me" y "The Logical Song", interpretaciones superiores a sus versiones de estudio, "Bloody Well Right" con una reinterpretación de mayor extensión que la original de estudio, "Breakfast In America", antológica y con una intro de Roger Hodgson describiendo la comida antes de los conciertos en una extraña fusión de inglés y francés espectacular, "You Started Laughing", único tema nuevo de Paris con un impresionante y melancólico trabajo de saxofón del gran John Helliwell, una excelente "Hide In Your Shell" y "From Now On" conforman el primer disco de este apabullante doble directo.



"Dreamer" y su perfecta interpretación, la pasión insonmensurable de "Rudy", la apabullante representación de una superior "A Soapbox Opera", un magnífico "Asylum", un arrebatador "Take the Long Way Home", "Fool's Overture", probablemente el tema que más se benefició de su interpretación en directo, al menos en el de París, en el que la banda se marca la mejor versión que jamás se escuchase de este tema, un descomunal "Two of Us" y como colofón un "Crime Of The Century" con su espectacular harmónica de cierre para poner el punto final a la cara B de "Paris".



Supertramp siempre fue una banda muy especial, fundamentalmente por ese sonido clásico y por esa manera de componer como nadie lo había hecho en el movimiento progresivo y del art rock en el que se les encasilló. Paris captura de manera increíble todas esas particularidades y el resultado final es una obra maestra de las grabaciones en vivo, un álbum que todo amante del rock debería poseer o al menos haber escuchado una vez en su vida para darse cuenta del calado y la magnitud de una banda única e inmortal que tras su publicación vería aparecer problemas de ego que redundarían en un lento y progresivo declive, algo que agranda aún más la importancia de este directo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario