miércoles, 22 de marzo de 2017

Takun - Limbo (2017): Crítica review



por Alberto Iniesta (@A_Maqueda_8)
del blog Discos




Corren tiempos difíciles en el rock and roll. Tiempos en los que el nombre importa más que la música, en los que parece que da miedo escuchar nuevos grupos jóvenes, no vaya a ser que te gusten. Tiempos en los que una alarmante cantidad de salas de nuestro país prefiere contratar grupos tributo antes que nuevas bandas, que las hay, y a montones. Pero claro, hay que investigar algo. Si en el fondo, esto del rock and roll tiene bastante de arqueología, y en ese rol internet puede desempeñar un papel maravilloso, si se sabe utilizar con un mínimo de neuronas, claro. El mayor peligro está en todos esos que proclaman la frase esa de “es que el rock está muerto”.




Cada grupo joven que, tras años de esfuerzo, saca su primer disco, contribuye a desmentir esa gran mentira. Takun, con este notable disco de debut, Limbo (ver detalles), son un grupo más que, tal y como ilustra su brillante portada, no dudan en tirarse de cabeza al mundo del rock and roll. Su propuesta musical consiste en un delicioso cóctel cuya elaboración se nutre en gran parte de un rock alternativo en el que caben sonidos especialmente de Police o Héroes. Nos tiramos al limbo con ellos para descubrir mejor su sonido y varias de las claves de su ambiciosa primera entrega. ¡Hágase el rock!




Infinito, la canción que ejerce de intro, nos transporta de inmediato a la Stratocaster de David Gilmour, con unos dejes progresivos que te hipnotizan desde el primer momento, y que van a ser un ingrediente de cierto peso en el álbum. Vive tiene una poderosa melodía que no llega a rematar del todo en un estribillo que quizá pedía más contundencia. No obstante, las guitarras te dejan un gran sabor de boca, algo que se mantendrá como otro elemento característico del disco. Mar De Asalto es un ambicioso medio tiempo que, como el propio estribillo nos recuerda, quiere más. Lo mismo viene a suceder cuando se escucha este disco. El aroma a los Police se hace más evidente en Lujuria Digital, con una línea del bajo de Dennis Channels muy similar al Roxanne de los británicos, pero a la que imprimen un sello muy personal, con unos desarrollos instrumentales a la altura de las circunstancias. Todo eso queda plasmado de manera inmejorable en el instrumental Fases, uno de los mejores cortes del disco, en el que queda demostrado que son músicos de nivel.




En canciones como Contraluz demuestran dominar, como los grandes, la composición de canciones largas, derrochando una inusual habilidad para salirse de los límites de la eterna canción de tres minutos y medio. En Fracaso, Davizio se disfraza de Enrique Bunbury para ofrecernos una canción muy del estilo de los maños, quienes son otra evidente influencia para Takun. El ochentero y poderoso riff de Desde Cero está vestido de miedo con ese preciso bajo de Dennis y las poderosas baquetas de Nando Guti. Aunque, hablando de miedo, basta con escuchar el comienzo de la última (y buenísima) canción del disco, que llamándose El Pozo te hace imaginar inevitablemente esa cajita de música sonando escondida. En cualquier caso, musicalmente es de lo mejor de todo el disco, y la letra sobresaliente: “la incertidumbre me despierta, me acuesto siempre con ella”. Lo mejor, para el final. Disco muy entretenido, que se pasa volando y que convierte a los Takun en un grupo cuya trayectoria, si se mantiene en una línea ascendente a partir de este primer trabajo, dará que hablar. Larga vida.

Fases


Contraluz


El pozo


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