domingo, 12 de abril de 2015

Los mejores pensamientos de Marco Aurelio - Meditaciones (4)


En la entrada anterior terminábamos con el libro tercero de esa obra que recoge los pensamientos del emperador y filósofo estoico Marco Aurelio que unas veces veréis publicada como Pensamientos, otras Meditaciones; en fin, al gusto editorial. Inicio con esta una pequeña serie dedicada al libro cuarto, del que tenemos subrayado abundantes y gustosos pensamientos. Para no demorar más la espera, he aquí un puñado de estos fragmentos.

LIBRO CUARTO:
III

Para descansar se buscan las apacibles soledades del campo, las orillas del mar, las montañas. Tú también desearías esto de veras y con frecuencia; no obstante, es un capricho harto vulgar: solo consiste en recogerse a cualquier hora dentro de sí mismo. En ninguna parte puede hallar el hombre un retiro tan apacible y tranquilo como en la intimidad de su alma, sobre todo si posee esos dones preciosos que por sí solos constituyen una calma perfecta, y si se entiende por esto la tranquilidad de un alma en la que todo está en orden y en su lugar.


XVII

No hagas como si tuvieras que vivir muchos miles de años. La muerte pesa sobre ti durante toda tu vida, y en la medida de tus fuerzas, procura hacerte un hombre de bien.


XVIII

¡Cuánto tiempo se gana no preocupándose de lo que el prójimo dice, hace o piensa, y cuidándose únicamente de los propios negocios, de modo que estén de acuerdo con las leyes divinas y humanas y sean dignos de un hombre honrado! No hay que mirar a nuestro alrededor los vicios de los demás, sino que se debe correr en línea recta sin volver la vista ni a un lado ni a otro.


XX

Por ventura, ¿pierde algo de su belleza la esmeralda por no ser elogiada? ¿Y qué diremos, pues, del oro, del marfil, de la púrpura, de un lira, de una daga, de una flor o de un arbusto?


XXIV

En efecto, la mayor parte de nuestras palabras y de nuestras acciones son inútiles; luego, suprimiéndolas, tendremos más tiempo libre y menos tráfago. Es necesario, pues, repetirse a cada instante: "¿Esto puede serme acaso de alguna utilidad?" Y no solo debemos evitarnos las acciones, sino también los pensamientos que no son necesarios, para que no nos ocasionen ninguna acción superflua.

ZRS (ÁCS)

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