domingo, 21 de octubre de 2018

Las mejores películas de 1960 - Lo mejor del cine de ese año

Psicosis.

por MrSambo (@Mrsambo92)
del blog CINEMELODIC


Una vez terminada la que denominaríamos época clásica y dorada del cine, empieza la década de transición, que tiene años tan increíbles como este. Unos años ricos en los que se mezcla lo mejor del cine clásico con las nuevas tendencias que pretendían negarlo, lo que supone un conjunto cultural francamente atractivo. Un contraste fascinante, entre unos modos que algunos consideraban fatigados o agotados con nuevas tendencias narrativas y visuales.

El manantial de la doncella.


El hecho es que la cantidad de joyas sigue siendo desmesurada, así como la de obras notables e interesantes. Os sorprenderá la cantidad de cintas de robos que hay este año (y no sólo este año, ya que en esta época abundan los títulos así). También la cantidad de dramas judiciales…

Movimientos tan importantes e influyentes como la Nouvelle Vague o el Free Cinema comienzan a germinar y hacerse notar con algunos de sus clásicos y referentes incontestables, aunque ya hubiera ejemplos e insinuaciones anteriores de ellos.

Dejo fuera muchas películas, quizá algunas más interesantes incluso que otras sí incluidas, pero con tanta calidad es complicado aglutinarlo todo, como imagino supondréis…


El apartamento.


-----------------------

Las mejores películas de 1960
(lo mejor del cine de tal año)


ALASKA, TIERRA DE ORO, de Henry Hathaway.

Cinta aventurera que me resulta encantadora del siempre efectivo Hathaway. Recuerdo escenas que despertaron mi carcajada, por lo que fuera.


AL FINAL DE LA ESCAPADA, de Jean-Luc Godard. 

Uno de los clásicos que no soporto. Es el paradigma y piedra filosofal de la Nouvelle Vague. Rompe las claves y códigos del clásico para crear un lenguaje nuevo, liberador y fresco. Sus virtudes en ese sentido son incuestionables. Por ello resulta de visionado indispensable.


A PLENO SOL, de René Clément. 

Magistral Noir francés con un Alain Delon esplendoroso adaptando junto a Clément a la Highsmith. Un tremendo éxito de gran influencia y repercusión, una obra maestra plenamente vigente y moderna que hace de la amoralidad arte.




A TODO RIESGO, de Claude Sautet. 

Otra de Cine Negro francés, que estaba en su época de esplendor. Un buen título, que aunque menos conocido y reputado que otros, satisface plenamente.


CIMARRÓN, de Anthony Mann. 

Un Western de Mann… con eso ya debería estar todo dicho. Sí, es un remake y no es de las grandes del autor en el género, pero eso da igual, es una estupenda película.


CON ÉL LLEGÓ EL ESCÁNDALO, de Vincente Minnelli. 

Uno de los grandes títulos del gran Vincente Minnelli fuera del musical. Un drama sureño de aroma a Tennessee Williams, denso y profundo, de dirección impecable e interpretaciones intensas y talentosas.


CUANDO UNA MUJER SUBE LA ESCALERA, de Mikio Naruse. 

Tremendo melodrama del gran Naruse, que vuelve a reivindicar la figura femenina con un estudio de la sociedad japonesas y el mundo de las relaciones extraordinario. Sensacional.





DESDE LA TERRAZA, de Mark Robson. 

Un buen drama dirigido por un estupendo director algo infravalorado. Paul Newman y Joanne Woodward, que eran matrimonio, hacen unas grandes encarnaciones en esta crítica a la clase alta.


DOS MUJERES, de Vittorio de Sica. 

Película dura sobre la ocupación alemana durante la 2ª Guerra Mundial en Roma. Algo así como un neorrealismo tardío en el que De Sica vuelve a deslumbrar, en parte gracias a la portentosa interpretación de Sophia Loren.





EL ÁLAMO, de John Wayne. 

La primera de las dos películas que dirigió el gran John Wayne. Un correcto Western basado en los hechos reales ocurridos en El Álamo. Un Wayne que aprendió mucho de Ford, está claro.


EL APARTAMENTO, de Billy Wilder. 

Una película que es capaz de hacerte reír y llorar en la misma escena, incluso en el mismo plano, es una película especial. Una de las mayores obras maestras jamás realizadas. Una de las mejores películas de todos los tiempos. Reflexiva, amarga, irónica, moral, tierna, conmovedora, divertida, redentora… Raro será que siendo buenos cinéfilos no la hayáis visto, pero si no es así id rápido o no me dirijáis la palabra.


EL COCHECITO, de Marco Ferreri. 

Una de las grandes películas de nuestro cine. Azcona, Isbert y mucha crítica social con un excelso humor. El italiano Ferreri nos regaló unas obras extraordinarias (El Pisito, Los Chicos). Obra maestra de obligado visionado.




EL CRIMINAL, de Joseph Losey. 

Otro gran thriller de Losey, de nuevo en una trama de robos, que estaban en boga en estos años. Un director muy infravalorado pero siempre interesante.


EL FOTÓGRAFO DEL PÁNICO, de Michael Powell. 

Un thriller con elementos de terror absolutamente particular. Una indagación psicología del asesino que apuesta más por ello que por el verdadero suspense. Un clásico de culto que sí tiene el trasfondo, sordidez, turbiedad que Hitchcock muestra en sus películas, aunque nada que ver con su estilo formal, si bien la sinopsis puede hacernos pensar que es puramente hitchcockiana.





EL FUEGO Y LA PALABRA, de Richard Brooks. 

Obra maestra de Brooks, un director extraordinario que aquí guió a Burt Lancaster hacia un merecido Oscar encarnando a ese carismático e inmoral charlatán llamado Elmer Gantry. Uno de los mejores trabajos de Brooks, que ya es decir.


EL MANANTIAL DE LA DONCELLA, de Ingmar Bergman. 

Extraordinaria película de Bergman, que pone todo su poder visual y alegórico al servicio de profundas reflexiones y una gran potencia dramática. De sus más afamados títulos, que son muchos.


EL MULTIMILLONARIO, de George Cukor. 

Encantadora comedia de George Cukor en la que tenemos un montón de caras conocidas que nos deleitan con su simpatía en una trama sencilla y simpática. Marilyn Monroe, Gene Kelly, Bing Crosby, Milton Berle… aparecen en roles de mayor (Monroe es protagonista) o menos importancia.


EL PUEBLO DE LOS MALDITOS, de Wolf Rilla. 

Un icono del terror. ¿Quién no recuerda a esos niños albinos de ojos brillantes tan terroríficos e inquietantes? Un clásico absoluto que ha sido muy imitado y que tuvo un remake en 1995 realizado por John Carpenter.





EL ROBO AL BANCO DE INGLATERRA, de John Gillermin. 

Otra de robos, esta muy desconocida. En versión británica y con trasfondo político, Guillermin factura una solvente película, francamente entretenida, con buenas dosis de tensión y clase.


EL SARGENTO NEGRO, de John Ford. 

Obra maestra del genio Ford. Un drama y Western judicial vertebrado en dos partes, la del consejo de guerra al sargento acusado de violación y los flashbacks que se intercalan en la misma. La narración de Ford mantiene el interés en todo momento por muy diversos motivos, donde subyacen reflexiones de calado.


EL SINDICATO DEL CRIMEN, de Stuart Rosenberg y Burt Balaban. 

Un apreciable thriller con la mafia y los gangsters de fondo, con toques documentales y un Peter Falk en uno de sus primeros papeles, que le supuso una justa nominación al Oscar.





EL TIEMPO EN SUS MANOS, de George Pal. 

Adaptación del clásico de H. G. Wells, entrañable y, a pesar de la época y medios, muy bien ejecutada. Los efectos especiales y la “imaginería” tienen mucho encanto, con cuatro cosas te montaban una estupenda película de ciencia ficción. El ritmo es excelente y la magia que pretende transmitir se mantiene desde que empieza hasta que acaba la cinta.


ESPARTACO, de Stanley Kubrick. 

Un clásico de Kubrick, que recuperó a Dalton Trumbo tras la Caza de Brujas, el cual integró ciertos conceptos filosóficos e ideales para dar más enjundia a un conjunto ya de por sí notable. Magnífica encarnación de Kirk Douglas, principal artífice del proyecto.




 
ÉXODO, de Otto Preminger. 

Preminger rodeándose de grandes actores, liderados por el siempre inconmensurable Paul Newman, para retrata la creación del estado de Israel. Una película compleja y monumental que es un indiscutible clásico.


HIJAS, ESPOSAS Y UNA MADRE, de Mikio Naruse. 

Sin duda, uno de los grandes cineastas retratando a las mujeres. Otro fresco realista y sutil sobre la clase media japonesa y el conflicto generacional. Invito a sumergirse en el universo de Naruse a los grandes cinéfilos que no lo conozcan.


LA AVENTURA, de Michelangelo Antonioni.

 La insatisfacción de una generación ante una década que se abría exuberante, de unas personas que viven para el ocio, que a la vez los condena. Una incomprensión ante lo que les sucede que se manifiesta de múltiples formas y que Antonioni retrata de magistral manera.





LA CAÍDA DE LA CASA USHER, de Roger Corman.

 Interesante película que sin que apenas pase nada logra un constante desasosiego e inquietud desde que empieza hasta que acaba, merced a una conseguida y envolvente atmósfera. Un buen trabajo del rey de la serie B.


LA CUADRILLA DE LOS ONCE, de Lewis Milestone. 

Los Ocean’s originales. La pandilla de Frank Sinatra, Dean Martin, Sammy Davis Jr. y cía. Angie Dickinson, que se manejaba excelentemente entre grupos de hombres, también, por supuesto. No es una gran película, pero sí entretenida.


LA DOLCE VITA, de Federico Fellini. 

Obra maestra de Fellini, magistral retrato social y generacional, de su desencanto e insatisfacción, que mantiene su vigencia y modernidad de forma sorprendente. Aquí está el origen del término paparazzi, como bien sabrán, además. La escena de la Fontana de Trevi entre Anita Ekberg y Marcello Mastroianni está en la antología del Séptimo Arte.





LA DONCELLA, de Kim Ki-joung. 

Extraordinario drama, muy reivindicado por Scorsese, que explora los recovecos de los valores, los ideales y los conflictos de clase. Un drama que tiene mucho de thriller psicológico en ese juego con el triángulo amoroso que se desarrolla ejemplarmente.


LA DIOSA, de Satyajit Ray. 

Aguda reflexión sobre la fe, sus límites, su importancia, su peligrosa conversión en fanatismo absurdo y su esencia. De nuevo un gran título de Ray.


LA EVASIÓN de Jacques Becker. 

Obra maestra absoluta. Es una joya incontestable y predilecta. Siempre la menciono como una de las grandes obras del cine europeo. Tiene momentos, en apariencia intrascendentes, que tengo grabados a fuego, como ese registro son corte de los alimentos que reciben los presos. La fatalidad, la esperanza, la esencia de la supervivencia… Indispensable.





LA HERENCIA DEL VIENTO, de Stanley Kramer. 

Un buen drama judicial basado en hechos reales con la batalla legal entre el creacionismo y la teoría de la evolución.


LA ISLA DENSUDA, de Kaneto Shindô. 

Un retrato sencillo, discreto, sutil, duro, hermoso, de la vida rural en una isla japonesa… La resignación, el estoicismo, un modo de vida. Bella cinta.


LA MÁSCARA DEL DEMONIO, de Mario Bava. 

Un clásico de Mario Bava, maestro del terror italiano. Una de las primeras obras del que luego sería pieza fundamental del giallo. Una ambientación ejemplar.





LA LEY DEL HAMPA, de Budd Boetticher. 

Gran retrato de mafia en los años 20, de cómo los jóvenes eran captados, los porqués, sus primeros pasos, subidas y caídas. Otro gran título de Boetticher, director muy interesante.


LAS NOVIAS DE DRÁCULA, de Terence Fisher. 

Fisher se marca una secuela de su Drácula del 58 con Christopher Lee, pero sin Drácula y sin Christopher Lee. Y no lo hace mal. Sí está Peter Cushing.





LA TIENDA DE LOS HORRORES, de Roger Corman. 

De nuevo Corman con una de sus películas más recordadas. Una comedia negra que terminó convirtiéndose en cinta de culto y que dio para un estupendo musical ochentero y una película dirigida por Frank Oz en 1986 basada en aquel. Es uno de los primeros trabajos de Jack Nicholson.


LA VERDAD, de H. G. Clouzot. 

Toda obra de Clouzot merece atención. Aquí tenemos un notable drama judicial, muy bien narrado, que explora los vericuetos de las pasiones, del amor y de los personajes.


LOS CANALLAS DUERMEN EN PAZ, de Akira Kurosawa. 

De la mezcla de dos pasiones, el cine negro americano y Shakespeare, nace esta obra maestra asombrosa. Adaptación libre de Hamlet, donde se distinguen todas las tramas, temas e incluso se reconocen la mayoría de personajes pero libremente adaptados al género negro. Joyita de Kurosawa.


LOS CRÍMENES DEL DOCTOR MABUSE, de Fritz Lang. 

Tercera y última entrega de las aventuras del Mabuse de Lang. Es la más floja de las tres, pero igualmente extraordinaria. ¡Qué fantástica trilogía realizó Lang!





LOS DIENTES DEL DIABLO, de Nicholas Ray. 

El Ray más aventurero. Se va a las nieves con los esquimales y junto a Anthony Quinn y Peter O’Toole entrega un estupendo entretenimiento que trasciende el género.


LOS OJOS SIN ROSTRO, de Georges Franju. 

“Ojos sin rostro” es una película influyente que ha inspirado en el thriller y cine de terror múltiples títulos, podríamos mencionar esa máscara que vemos en “Abre los ojos” de Alejandro Amenábar (1997), o “Cara a cara” de John Woo también de 1997, con los cambios de rostro; la reciente “La piel que habito” de Almodóvar (2011), como ejemplos. Bizarra y de gran talento. Joya de culto.


LOS QUE NO PERDONAN, de John Huston. 

Potentísimo Western de Huston con un gran Burt Lancaster que lucha contra indios y prejuicios raciales a vez. Gran película que a veces queda olvidada en la excelente filmografía de Huston.


LOS SIETE MAGNÍFICOS, John Sturges. 

Clásico que reinventa la obra maestra de Kurosawa “Los Siete Samuráis” encajándola con absoluta naturalidad en el Western. Uno de los Westerns más famosos y reverenciados, con un extraordinario reparto liderado por Yul Brynner, que se las tuvo tiesas con Steve McQueen.





MACARIO, de Roberto Gavaldón. 

Clásico del cine mexicano que tuvo gran reconocimiento internacional. Drama de tintes fantásticos y alegóricos encantador y conmovedor.


MI CALLE, de Edgar Neville. 

Cinta costumbrista y castiza del madrileñísimo Edgar Neville en una calle con sus distintas familias. Un encantador drama que abarca varias décadas.


NUNCA ACEPTES DULCES DE UN EXTRAÑO, de Cyril Frankel. 

Muy recomendable drama judicial, que este año también tiene varios notables ejemplos, que trata con valentía el tema de los abusos sexuales a niños desde una mirada elegante, profunda y respetuosa.


NUNCA EN DOMINGO, de Jules Dassin. 

Comedia dramática que tuvo gran éxito en su época dirigida y protagonizada por Jules Dassin junto a su mujer, Melina Mercuri. Muy simpática.


OTOÑO TARDÍO, de Yasujiro Ozu. 

Otro excepcional retrato femenino y de la sociedad japonesa, con su machismo y apego a las tradiciones, del maestro Ozu, haciendo gala de su elegancia y depuración estilística, deslumbrando con su sutileza. Un canto a la independencia desde la discreción.





PÁGINA EN BLANCO, de Stanley Donen. 

Comedia clásica con reparto de lujo liderado por el insuperable Cary Grant y muchos enredos amorosos. Para pasar un buen rato.


PIEL DE SERPIENTE, de Sidney Lumet. 

No es tan destacada como otras afamadas adaptaciones de obras de Tennessee Williams, pero también resulta interesante y satisfactoria. Un drama sureño con grandes interpretaciones de Brando, Woodward y Magnani.





PSICOSIS, de Alfred Hitchcock. 

Otra obra maestra de Hitchcock. Una de sus películas más exitosas, influyentes y recordadas. La escena de la ducha y su estructura narrativa están en la antología del celuloide. Fue una auténtica revolución. ¡Cuánto le deben géneros como el slasher a esta cinta! Imprescindible.


RÍO SALVAJE, de Elia Kazan. 

¡Qué poco se habla de esta gran película de Kazan! Un Montgomery Clift expropiando tierras a la vez que se enamora de la nieta de una anciana que se resiste a abandonar su hogar. Personajes profundos y un detallado análisis del conflicto entre lo rural y lo moderno… Muy completa.


ROCCO Y SUS HERMANOS, de Luchino Visconti. 

Un brutal y épico melodrama, una obra maestra con toques neorrealistas y una complejidad dramática, social y conceptual digna de encomio.





SÁBADO NOCHE, DOMINGO MAÑANA, de Karel Reisz. 

Un clásico del Free Cinema británico. Realismo, gran retrato de personajes y una magnífica narración.


SIETE LADRONES, de Henry Hathaway. 

Una más de robos, esta en versión de Henry Hathaway, que siempre es un seguro de vida. Una película entretenida, en la onda de “La cuadrilla de los once”, de este mismo año.


TIRAD SOBRE EL PIANISTA, de François Truffaut. 

Truffaut adaptando la excelente novela de David Goodis, uno de los grandes de la novela negra clásica. Una particular mirada al Noir americano, un prisma original que mezcla tonos y géneros para subvertirlo.





TODOS A CASA, de Luigi Comencini. 

Un clásico de la comedia italiana, Comencini, con su mejor película. Una joya que mezcla humor, drama y trasfondo social de calado en plena 2ª Guerra Mundial.


TRES VIDAS ERRANTES, de Fred Zinnemann. 

Un gran reparto para una cinta aventurera que no escatima en drama y acción. Hay vigor narrativo y suficientes alicientes para destacarla.


UN EXTRAÑO EN MI VIDA, de Richard Quine. 

Un melodrama excepcional. La profundidad de la que dota Quine a sus personajes, sentimientos, relaciones y sucesos es impresionante. Posiblemente es la mejor película de su director, y un clásico del género.


UN GRITO EN LA NIEBLA, de David Miller. 

Una cinta con todo el aliento hitchcockiano que suelen tener estas películas, todas tributarias del genio inglés, aunque carezcan de los matices, malicia, profundidad y visión enfermiza y malévola del maestro. Muy entretenida.



2 comentarios:

  1. Memorables películas, algunas vi.
    Psicosis.
    El tiempo en sus manos, mucho mejor versión de La máquina del tiempo que la que haría el descendiente de H.G. Wells.
    Creo que vi El fotógrafo del pánico y La caída de la casa Usher.

    ResponderEliminar
  2. Grandes películas viste, y muchas que afortunadamente te faltan y seguro disfrutarás si las consigues. Un abrazo.

    ResponderEliminar