miércoles, 20 de junio de 2018

Andrés Calamaro - Alta Suciedad (1997): Crítica del disco (review)


por Alberto Iniesta (@Radiorock70)
del blog Discos






Hablar de Alta Suciedad… tan fácil, que puede asustar. Escucharlo, uno de esos placeres que hacen del mundo un lugar mejor. Es un LP que debería disfrutar de un merecido puesto de honor en cualquier colección de discos que se precie, y sí, también es uno de los discos de mi vida.




Alta Suciedad es lamentar un pasado que no termina de cicatrizar, hablando en un presente cuyos acordes invitan a creer en todo, con vistas a un futuro donde volverá a sonar. Exactamente como sucede con la compañía de esa persona fiel que recorre tus surcos en todo momento ya suene Helter Skelter o Revolution 9.

Alta Suciedad es ese sitio único que se atreve con una amenaza de muerte a la línea del espacio-tiempo para descubrirte, con cada nueva visita, algo nuevo. Pero qué gusto, en cualquier caso, sumergirse de lleno en el océano de canciones que propone aquí Andrés Calamaro.




Arrancamos a golpe de riff, surfeando las olas más altas del disco desde el primer momento. Lo dice la propia canción: no se puede confiar en nadie más. Cuando piensas que has recibido el último de los golpes, entra ese solo de guitarra dispuesto a rematarte. Todo Lo Demás puede presumir de bastante más de lo que su estribillo admite, aunque sí es cierto que puede llegar a romper un número de corazones que no desentonaría entre los datos de paro del país. Donde Manda Marinero es un diamante en bruto que te contagia su aroma de canción grande sin mayor necesidad de la que aparece de repetir una vez que suena por vez primera. La paradoja del loco que se da cuenta de que el tiempo es efímero nos traslada a cualquier gran ciudad donde el tiempo vuela a velocidades de vértigo; no obstante, sin llegar a alcanzar la altura de esa canción. Media Verónica contiene una sucesión de acordes que demuestran que la unión entre magia y música es más que posible. Como una prolongación de los 7 Segundos de Los Rodríguez, se te mete dentro de la piel y una vez allí, ya no hay vuelta atrás. Despedimos la primera cara con los rayos de sol que hacen acto de presencia de la mano de Elvis Está Vivo, capaz de transformar la tormenta más oscura en una mañana de verano en (pongamos que hablo de).




Flaca es una de esas pocas canciones supervivientes a la siempre peligrosa sobredosis de radiofórmula: por más veces que se escuche, siempre podemos descubrir algo más de ella. Por más que se lleve nuestros abriles olvidados, siempre tendrá la puerta de nuestros corazones abierta. El reggae de Nunca Es Igual viene a recordarnos la faceta camaleónica de Calamaro, que tiene un don para cantar cualquier estilo que le venga en gana y salir con sonidos victoriosos siempre. Pero lo que realmente llega a conquistar por completo, lo que de verdad consigue prender el mayor fuego posible en nuestras almas, es Crímenes Perfectos. Quizá la canción más desgarradora de todas las que he escuchado jamás, tiene una letra que centrifuga el corazón sin piedad hasta volverte muy loco. Y resulta que sí, que podemos entender lo que te pasa a ti esta noche. Porque la moneda cayó por el lado de la soledad, y esta canción, y este disco, cayeron por el de la inmortalidad.

Donde Manda Marinero
https://www.youtube.com/watch?v=B99bOSZQ8DQ


Media Verónica
https://www.youtube.com/watch?v=GKMuNJ-DuyE


Crímenes Perfectos
https://www.youtube.com/watch?v=9d4Y7Azz-dI 

1 comentario:

  1. es un gran disco si... y marca un límite de autoría y nos hace dar cuenta que después nunca fue lo mismo con él... saludos...

    ResponderEliminar