miércoles, 2 de septiembre de 2015

Barón al Rojo Vivo - Crítica del disco Review (Barón Rojo, 1984)


por Addison de Witt (@Addisondewitt70)



Decir que en 1984 Barón Rojo era la banda de heavy más grande que conoció la piel de toro es una obviedad, pero entiendo que no lo es menos aventurarse a ampliar esta afirmación, llevando la extensión geográfica al resto del planeta.

Y se puede utilizar como prueba de lo que digo el impresionante éxito que la formación conquistó en el festival de Reading, donde se codearon y trataron de tú a tú a leyendas como Iron Maiden, Gary Moore o Michael Schenker Group.



Los hermanos Carlos y Armando de Castro abandonaron Coz en 1980 a pesar del considerable éxito que alcanzó el grupo de Juan Márquez con el hit "Mas sexy", precisamente la elección del repertorio que formaría parte de aquel disco fue lo que desencadenó la huida de los hermanos en busca de un proyecto propio que denominaron Barón Rojo y en el participaron también el indómito cantante y bajista: José Luis Campuzano "Sherpa" y el baterista uruguayo Hermes Calabria.

Bajo la producción del legendario Vicente Mariscal Romero grabaron con gran éxito de público y crítica sus tres primeros discos: "Larga Vida al Rock and Roll" (1981), "Volumen Brutal" (1982) y "Metalmorfosis" (1983), este: "Barón al Rojo Vivo" es la recopilación de estos tres históricos álbumes en directo, para demostrar, si es que alguien no se había dado cuenta todavía, que su actitud sobre las tablas era imparable, y su sonido una auténtica apisonadora de decibelios, distorsiones y frenético ritmo de efectos sísmicos donde cada canción es un cañonazo y cada solo una orgía entre cuerdas de acero y púas de hueso.



La grabación proviene de los conciertos que en aquel 1984 ofreció la banda en el pabellón de los deportes del Real Madrid los días 10 y 11 de febrero, y en los que se incorporaron para su posterior inclusión en el disco cuatro temas inéditos, compuestos por cada uno de los componentes del grupo, a saber: "Mensajeros de la destrucción" (Carlos de Castro), "Campo de concentración" (Jose L.Campuzano), "El Mundo puede ser diferente" (Hermes Calabria) y "Atacó el hombre blanco" (Armando de Castro), y un instrumental igualmente inédito llamado "Buenos Aires" (Campuzano/A. de Castro).

El resto del setlist es sobradamente conocido y repasa los tres discos aludidos, todos los cortes interpretados de forma contundente y feroz, técnicamente perfecta, y con la dosis de rebeldía apropiada y una actitud contestataria y peleona, en especial por parte de Sherpa.

Es absurdo destacar ningún tema por encima de otro, pues desde la inicial "Barón Rojo" tema que imita el ruido del motor del caza del piloto alemán con las guitarras y que compusiese Campuzano para el primer disco de la formación, pasando por los inolvidables himnos extraídos de "Volumen Brutal" como "Incomunicación", "Las Flores del mal", "Resistiré" y las míticas "Los Rockeros van al infierno" y mi favorita de siempre: "Concierto para ellos", y terminando por los tesoros del "Metalmorfosis" tales como: "Tierra de vándalos" o "El malo" el doble vinilo no conoce momento de bajón o de relleno.

Se incluye un largo y espectacular solo guitarrero de Armando que alude al "Whole lotta love" de los Zep y a una composición tradicional húngara denominada: "Czardas".

Más que sobresaliente conclusión a la gloriosa primera mitad de los ochenta que pasará a la historia del rock duro español, edad de oro en la que Barón Rojo es la pieza que marca la diferencia, sin desestimar a otras grandes agrupaciones de la época como Obús, Panzer o Ñu, siempre merece la pena recuperar un álbum en directo tan magnífico como este: "Barón al rojo vivo".

Eso sí, me gustaría que algún día me explique alguien el porqué de la exclusión del cancionero definitivo de dos himnos del "Metalmorfosis" como: "Siempre estás allí" y "Casi me mato"...pero eso otro día.

Addison de Witt

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